“Hay que tener firmeza, pero eso no impide dialogar y buscar consensos”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional del PRO. Su objetivo, desde ese nuevo lugar, será consolidar lo hecho hasta ahora y sostener la unidad en el partido.

Sábado 29 de agosto de 2020 (Laura Capriata para Télam). El jefe del bloque de PRO en el Senado, Humberto Schiavoni, consideró que la oposición debe tener “firmeza” pero aclaró que “eso no impide dialogar y buscar consensos”, rechazó la reforma judicial votada por sus pares esta semana y consideró que “la responsabilidad de cerrar la grieta es de todos, pero tiene mayor responsabilidad el que gobierna”.
Elegido esta semana, por unanimidad, presidente de la Asamblea Nacional del PRO, Schiavoni analizó -en una entrevista con Télam- la actualidad del partido y explicó que su objetivo desde ese nuevo lugar será consolidar lo hecho hasta ahora, “asumir desafíos a futuro y sostener la unidad en el partido y de Juntos por el Cambio”.

-¿Cuáles serán sus objetivos como presidente de la Asamblea del PRO?
-Ser presidente de la asamblea es una gran distinción. Es el órgano deliberativo con representantes de todas las provincias, que decide la línea política del partido, aprueba las plataformas, alianzas, balances, designa a la junta electoral. Nuestra tarea será consolidar lo que hizo el PRO y trabajar junto a la conducción que encabeza Patricia Bullrich. Hoy junto con el PJ y la UCR somos el otro partido con representaciones en todas las provincias y gobernamos la Ciudad de Buenos Aires. Todo lo que el PRO hizo estos 8 años ha sido muy relevante y hoy somos un actor absolutamente instalado. Vamos a consolidar este proyecto, asumir desafíos a futuro -como las elecciones- y sostener la unidad en el partido y de Juntos por el Cambio.

-¿El PRO aspira a liderar Juntos por el Cambio?
-No hay un liderazgo de un partido sobre otro. Somos un conjunto de fuerzas políticas con la UCR, PRO y la CC. Ahora se han sumado un sector que proviene del peronismo, que orienta Miguel Pichetto. Es una mesa horizontal, que toma las decisiones coyunturales. Contra viento y marea Juntos por el Cambio sigue unido y fortaleciéndose de cara a las elecciones del año que viene, donde queremos incrementar nuestra representación parlamentaria y ponemos en juego la gobernación de Corrientes. Creo que nos hemos consolidado como partido desde que dejamos el Gobierno.

-Mencionó la pata peronista de Pichetto. Pero en la Ciudad ya estaba la pata peronista de Cristian Ritondo y Diego Santilli, y otro sector referenciado en Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. ¿Cuántas patas peronistas tienen? ¿No van a unificarlas?
-(Risas) Y me sumo yo, porque que fui afiliado peronista. Estamos todos en el mismo espacio y con los mismos objetivos, más allá de dónde viene cada uno.

-¿Se ubica entre los “duros” o los “blandos” del PRO?
-Creo que es una falsa dicotomía. Hay roles diferenciados, uno es el rol partidario que tiene muchísima más libertad de acción, otros los roles parlamentarios que se ciñen a esa agenda y otra cosa son los que tiene las responsabilidad de gobernar e interactuar institucionalmente con el oficialismo. Mi pensamiento es que hay que tener firmeza pero eso no impide dialogar y buscar consensos. Uno puedo ser muy firme en la defensa del conjunto de valores sin entrar en la agresión personal, la diatriba o la descalificación. Porque el país está en una situación difícil y va a empeorar. Tenemos que dejar de lado las diferencias y buscar aquellas áreas donde podamos coincidir.

-¿Cómo se cierra la grieta si hoy hay dos coaliciones en las antípodas?
-Creo que la responsabilidad de cerrar la grieta es de todos pero tiene mayor responsabilidad el que gobierna. Nunca discriminamos a gobernadores e intendentes de otros signos políticos. Pese a que teníamos solo 4 de 24 gobernadores, trabajamos de manera respetuosa y colaborativa con todos y no hubo extorsión en el reparte de los recursos públicos. Los propios actores lo reconocen. En el Congreso, donde nunca tuvimos mayoría, y sacamos leyes apelando al acuerdo y el diálogo. Es diferente a imponer la agenda de la mayoría, como pasa ahora en el Senado. Esa no es la forma de construir políticas de cara a la sociedad.

-Usted es muy cercano a Macri. ¿Qué lugar tiene hoy dentro del espacio?
-Es una persona muy importante en el PRO, yo diría central, pero su estilo siempre estuvo orientado al trabajo en equipo y a fomentar nuevos liderazgos. Hoy el PRO puede exhibir un ramillete variado de dirigentes como Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Diego Santilli, Rogelio Frigerio, Patricia y Esteban Bullrich. Todos pueden ser líderes, y se debe a la forma de trabajo de Mauricio Macri.

-¿O sea que Macri se va a correr para que surjan los nuevos liderazgos?
-Los liderazgos no son ni nuevos ni viejos. Es prematuro hablar de candidaturas, pero creo que tanto Juntos por el Cambio como PRO tiene muchísimas opciones para ofrecer.

-¿Fue a la marcha del 17 de agosto?
-No fui porque ese día estaba viajando desde Misiones. Pero rescato tres cosas. Una es que fue gestada por la gente, por más que muchos de nosotros la apoyamos, pero fue cuando ya estaba convocada. En segundo lugar, la masividad. Excedió la capacidad de convocatoria de cualquier sector político. Y tercero, el avasallamiento a las instituciones corporizado en la reforma judicial fue su eje más importante. El gobierno debería tomar nota a estas señales, porque no son nuestras, son de la gente.

-Entre sus socios, la UCR bonaerense elige autoridades pronto. ¿A quién apoya?
-Somos muy respetuosos de los procesos internos de nuestros aliados. Yo no me voy a involucrar para apoyar a uno u otro sector.

-En la Coalición Cívica volvió con declaraciones Elisa Carrió. ¿No se retiró?
-Todos la valoramos y está en su derecho a expresar sus opiniones. En política uno nunca se retira, sobre todo si tiene compromiso con el destino del país.

-¿Qué opina de la reunión entre el senador Martín Lousteau y el presidente Alberto Fernández, sin otros referentes de JXC?
-Él aclaró que fue a título personal y no tengo opinión, porque no tengo otra información al respecto.

-El Senado votó la reforma judicial, a pesar del rechazo de JXC. ¿Qué opina?
-La reforma tiene un problema grave: involucra a la Justicia, lo que nos hace iguales a todos ante la ley, nos da seguridad y protege nuestros bienes, y un tema así no se puede disponer por simple mayoría. Se debería haber convocado a todos los sectores involucrados y debatir la mejor manera de administrar justicia. Pero lo que se votó sólo involucra al fuero penal federal, donde se tramitan las causas del poder. Es decir que está fuera de los intereses de la gente, centrado en los intereses de la política. Por ese motivo ya le pedimos al Presidente que retire el proyecto y nos sentemos en una mesa a dialogar entre todos.