El Movimiento 138, Colectivo de resistencia cultural (Paraguay/ Argentina) emitió un comunicado de prensa –que reproducimos- donde no descartan que la intervención militar que asesinó a dos niñas argentinas y el posterior montaje en complicidad con los medios de ese país, haya sido “para la distracción de la opinión pública. En base a los conocidos antecedentes de la FTC y de todas las irregularidades que sucedieron en la Masacre de Curuguaty, en 2012”.

Lunes 7 de septiembre de 2020 (Pronunciamiento 138). Repudiamos enérgicamente el crimen de Estado perpetrado por las Fuerzas de Tareas Conjunta (FTC) contra dos NIÑAS argentinas de 11 años de edad y todo el procedimiento realizado bajo la responsabilidad del gobierno de Mario Abdo Benítez.
María Carmen y Lilian Mariana Villalba (primas), quienes vivían en la localidad misionera de Puerto Rico, se encontraban en Concepción visitando a sus familiares, fueron asesinadas por las FTC el 2 de septiembre, en un hecho que se presentó como “enfrentamiento” y fue celebrado por el mismo presidente de la República como victoria de su gobierno, ya que supuestamente se habían abatido a feroces criminales.
Al multiplicarse las demandas por conocer la identidad de las personas asesinadas, el forense del Ministerio Público, Cristian Ferreira, dijo que los cuerpos correspondían a menores de edad de entre 15 y 17 años, ¿puede un médico forense equivocar un cuerpo de 11 años con el de una adolescente de 17 años? Posteriormente las niñas fueron enterradas sin que se comunicaran los datos de la autopsia. Los enormes trajes camuflados -se encontraban intactos en las fotografías y serían una importante evidencia del procedimiento- se incineraron precipitadamente con la excusa del COVID.
A pesar que las FTC perciben un presupuesto anual de 14 millones de dólares, no filmaron el procedimiento tal como correspondería. La edad e identidad de las niñas se ha conocido solo a través de sus familiares, lo cual fue corroborado por las autoridades argentinas. Más tarde, el gobierno paraguayo accedió a “colaborar” con el pedido de esclarecimiento de la Cancillería argentina, por lo que se han exhumado los cuerpos para una investigación. Sin embargo, nuevamente no se ha permitido la presencia de los familiares, del Consulado argentino y de la representante legal de la familia de las niñas, por lo que la sucesión de irregularidades continúa.
En la situación en que Paraguay se encuentra, al borde del colapso sanitario, por la incapacidad del gobierno de manejar la crisis ocasionada por el COVID 19 no nos resulta para nada extraña la hipótesis del montaje para la distracción de la opinión pública. En base a los conocidos antecedentes de la FTC y de todas las irregularidades que sucedieron en la Masacre de Curuguaty, en 2012, rechazamos de lleno la versión oficial de las FTC reproducida, en complicidad con los medios hegemónicos de comunicación, por el presidente de la Nación que fue hasta el lugar de los supuestos hechos para felicitar a las FTC, imagen patética que jamás olvidaremos.
• Pedimos Juicio y Castigo a todos los responsables directos e indirectos por la Masacre de las niñas de Yby Yaú empezando por el general Héctor Grau, quien ensayó una patética defensa señalando que tenían conocimientos desde el 2018 que la guerrilla estaba reclutando niños, algo sin antecedentes en Paraguay. De considerarse esa versión oficial, ello resultaría un agravante en el proceso: si las FTC tenían conocimiento de la existencia de niños en esos campamentos y estaban siguiendo ese operativo hacía 10 días ¿por qué dispararon?
• Juicio político al presidente Mario Abdo Benítez: no esperábamos otra cosa de un heredero stronista, pero ahora ya hay sobradas pruebas de su responsabilidad en este hecho que pone en evidencia el terrorismo de Estado.
• Inmediata disolución de las FTC que con un millonario presupuesto, adiestramiento de Colombia, estados Unidos e Israel. No ha hecho otra cosa que asesinar además de criminalizar y perseguir a la comunidad de Concepción.
• Repudio a los medios de comunicación y todas las dependencias oficiales que son funcionales y cómplices al reproducir la versión oficial que usa palabras como “enfrentamiento”, “abatidas”, “reclutamiento”, entre otras.
Frente a ello decimos una y otra vez #EranNiñas y conforme pasen los días lo gritaremos más fuerte. No lograrán desviar la atención, ¡no pasarán!
• Independientemente de la caracterización que cada uno/a de nosotros/as tengamos de la guerrilla o del EPP, afirmamos que nuestra organización no adherirá jamás a responsabilizar o demonizar a los padres y familiares de las niñas porque entendemos que esa es una forma tradicional y patriarcal de correr la atención del victimario hacia la víctima. En esta masacre el Estado es el único criminal y el único responsable directo e indirecto de lo sucedido.
• Solicitamos al Estado argentino y a todos los organismos de DDHH de este país, así como a las organizaciones solidarias, que se involucren como activos protagonistas en la búsqueda de justicia. Sólo con la presión colectiva lograremos llegar a la verdad y hacer caer las mentiras del Estado represor paraguayo.
• Por último, exigimos una investigación imparcial que nos permita saber ¿qué pasó con las niñas en Yby Yaú? No confiamos en el Estado paraguayo a la hora de realizar esa investigación, ya que un criminal no podrá ser jamás un investigador objetivo de su propio crimen. Sobradas pruebas nos arroja la historia reciente.

Movimiento 138. Colectivo de resistencia cultural (Paraguay/ Argentina).
Buenos Aires, 6 de septiembre de 2020.