Para el juez federal de Eldorado, Miguel Ángel Guerrero, el control del cumplimiento del cierre de fronteras por la pandemia, en su jurisdicción, está en los mismos niveles que en los Estados Unidos. No impide – dijo- que los misioneros de San Antonio crucen a trabajar a Brasil, “pero no pueden ir y venir. Deben buscar un lugar de residencia temporal en la ciudad brasileña” y les permiten salir una vez, aseguró.

Lunes 28 de septiembre de 2020. El juez federal de Eldorado, Miguel Ángel Guerrero, dijo que no se puede garantizar el cien por ciento de efectividad en el control de las fronteras para que no haya ingreso o egreso clandestino, en este caso entre Misiones y los dos países que la rodean: Brasil y Paraguay. “Los niveles de control –acá en Misiones- están en los estándares de entre un 70 y un 75 por ciento de efectividad, es decir, en un porcentaje similar al que registra los Estados Unidos de Norteamérica”.
Y explicó a Misiones Plural que no es una cuestión de número: “si ponemos a los integrantes de las fuerzas en una fila, codo con codo a lo largo de la frontera, seguro que no alcanza la cantidad de efectivos; pero no se trabaja así sino que se hace un trabajo de inteligencia e información fronteriza”.
En ese sentido dijo que en Eldorado, por ejemplo, hay seis pasos fronterizos clandestinos donde, “evidentemente existe saturación y rotación de esos puntos de egreso e ingreso, que de seis se circunscriben a tres y en esos tres puntos se hace un estricto control. El departamento General Belgrano tiene 32 kilómetros de frontera seca con pasos no habilitados, además de los pasos ubicados sobre los distintos arroyos. Las personas que cruzan en forma clandestina saben cuáles son los pasos permeables en Paraguay y en Brasil, de ingreso y egreso hacia y desde esos países. Al contar los efectivos federales argentinos con esa información podemos lograr controles más efectivos”, explicó el juez federal Guerrero.

Deben residir en Santo Antonio (Br)

Juez federal de Eldorado. Miguel ángel Guerrero


El juzgado federal de Eldorado tiene jurisdicción en los departamentos General Belgrano, San Pedro e Iguazú. Si bien no lo dice en forma explícita, el magistrado sabe que el problema del cruce de personas se da principalmente en el departamento General Belgrano, en las localidades ubicadas entre San Pedro y San Antonio donde hay unos 32 kilómetros de frontera seca o separada por un hilo de agua que se puede cruzar caminando.
El problema mayor se da en el municipio de San Antonio, donde unas 600 personas trabajan en la localidad brasileña de Santo Antonio, la mayoría en una empresa textil. El propio intendente de la localidad misionera, Fausto Rojas, admitió “la imposibilidad de controlar” el cruce de personas.
Para la zona, el juez Guerrero dijo que no tuvo 600 casos de misioneros que trabajan en Brasil y que traspusieron las fronteras pero si algunos donde violaron el cierre fronterizo y circularon entre San Antonio y Santo Antonio, cuando la localidad brasileña tenía una fuerte circulación comunitaria del virus del Covid19. “Al no cumplir con los protocolos correspondientes y ser detectados por Gendarmería Nacional, se le inició la causa correspondiente”, expresó.
“El cierre de frontera es una decisión que tomó el Gobierno nacional en el marco de un contexto y en función específica a la cuestión sanitaria; mi función como juez es hacer cumplir el Decreto” y si bien entiende la situación social y laboral de las personas, el magistrado está convencido que “en las condiciones sanitarias que estamos viviendo es imposible que la gente cruce todos los días a trabajar porque ponen en riesgo a la ciudadanía. Cuando se tomó la medida, en marzo, estábamos en un contexto sanitario y ahora en otro contexto, que se agravó”.
Tampoco tiene inconvenientes en autorizar el cruce hacia Brasil para cumplir con sus funciones laborales, pero deben tener una residencia en Santo Antonio (Brasil). “No hay problema que trabajen en Brasil, pero no pueden cruzar diariamente; deben buscar la forma de pernoctar en la ciudad laboral”.
Recordó que como juez no impide que los argentinos con residencia permanente en San Antonio trabajen en Santo Antonio sino que plantea que ante la situación sanitaria que se vive y al no tener Santo Antonio déficit habitacional, la persona debe buscar un lugar donde residir de manera temporaria. “Sólo si se plantearía que no hay ninguna residencia disponible lo analizaría detenidamente pero, insisto, Santo Antonio no tiene déficit habitacional; además existen localidades brasileñas muy cercanas donde, también, la persona podría residir temporariamente”.

Derecho de familia
El juez Guerrero dijo que no puede habilitar a que una persona cruce y vuelva todos los días “por más que garantice que se higienizará 50 veces ni bien regresa de Santo Antonio. Por más que la persona me jure que lo hará, yo no puedo fallar a favor porque es imposible poner una enfermera que lo controle y además me pone a mí en una posición de riesgo hacia los miles de personas que residen, por ejemplo, en la localidad de San Antonio. Además, debo analizar la situación sanitaria del hospital de San Antonio porque debo tomar en cuenta, por ejemplo, la cantidad de respiradores que hay, entre otros elementos”.
Respecto a una familia separada cuyo padre reside en un país y su hijo en otro y desea cumplir con los derechos de padre e hijo de régimen de visita, el juez tuvo un caso específico que se planteó judicialmente.
“Se habilitó, junto con el consulado argentino en Paraguay un salvoconducto; el caso llegó a manos del presidente de Paraguay, Mario Ado Benítez” y lo autorizaron a cruzar por única vez. “Si necesita cruzar de nuevo, deberá hacer nuevamente el pedido y se analizará”, expresó.

AFS – Misiones Plural