En Argentina, Galit Ronen, maneja la Embajada de Israel después de ejercer el mismo cargo en Uruguay: la política, el mate, la carne argentina y la ciencia, en un repaso mano a mano con Misiones Plural. “Más del 90 % de las exportaciones de Argentina hacia Israel es de carne” y “el mercado de la yerba mate está cubierto”.

Por Alejandro Spivak.

Martes 20 de abril de 2021. La embajadora de Israel en la Argentina Galit Ronen está convencida que “nada impide” la exportación de yerba mate a ese país de Medio Oriente aunque admite que “no hay un mercado grande ya que aparentemente a los uruguayos y argentinos que residen en Israel no les falta el mate”.
Galit Ronen asumió como embajadora de Israel en la Argentina el 9 de septiembre del 2019. Había cumplido ese cargo en la embajada de Israel en Uruguay. “Más allá de haber estado en un país matero y estar en otro similar no puedo acostumbrarme a tomar mate”, dijo la mujer, de profesión bióloga, que se crió en un kibutz (granja colectiva) perteneciente al movimiento judaico de izquierda.
Deportista, le encanta el fútbol, caminar y bailar, admite y se define como una diplomática no política. “Nuestros cargos son diplomáticos de carrera los ejercemos más allá de quien gobierne el Estado de Israel” dijo a Misiones Plural.
También habló sobre el avance de ese país del Medio Oriente en el combate contra el Covid19 y las relaciones comerciales entre la Argentina e Israel, donde destacó la exportación de carne a esa Nación.

-¿Cómo fue celebrar el 73 aniversario del Estado de Israel en pandemia?
-Fue una celebración distinta, pero con la posibilidad de que la gente salga a celebrar porque tenemos un alto porcentaje de ciudadanos vacunados; las familias salieron a disfrutar de la naturaleza y en los lugares permitidos. Hicieron asado, hubo actividades con niños en las playas, previo se debieron realizar el PCR rápido, la celebración en Israel fue cerca de lo normal.

-¿La celebración fue con asado argentino?
-Más del 90 por ciento de las exportaciones de Argentina hacia Israel es de carne; personalmente no puedo dar una opinión sobre su calidad porque soy vegetariana desde los 14 años de edad. También se importa carne uruguaya. Cuando comenzó la pandemia tanto la frontera israelí como la Argentina se cerraron, y al haber pocos rabinos en la Argentina para certificar la carne, unos 90 rabinos llegaron de Israel y tras hacer cuarentena certificaron los cortes de carne para que puedan ingresar a Israel: esto permitió que la Argentina pueda seguir comercializando carne a Israel más allá de la pandemia, a la vez en ese avión de la empresa estatal israelí El Al regresaron Israelíes que estaban varados en la Argentina (esto permitió duplicar de 7 a 14 la cantidad de frigoríficos con cortes de carne Kosher e incrementar a 300 millones de dólares anuales las ventas a Israel).

-¿Y en Argentina?
-En el marco de la celebración donaremos tablets a abuelos; esta es la continuidad de una actividad que hicimos el año pasado que fue tratar el tema de la soledad en la tercera edad y aún más en pandemia.

-Usted fue embajadora en Uruguay y ahora en la Argentina, dos países muy materos: la mayor exportación de yerba mate misionera es a Siria y en las últimas semanas se abrió el mercado en la India. Si tenemos en cuenta que en Israel hay una gran colonia de argentinos y uruguayos ¿por qué la yerba mate misionera o correntina no pudo ingresar aún en forma directa a Israel? ¿Hay proyectos de poder exportar yerba mate a Israel?
-No hay nada que lo impida, el tema es que no hay un mercado grande, aparentemente a los uruguayos y argentinos que residen en Israel no les falta el mate (está llegando yerba mate vía el Mercado Común Europeo y, además las empresas que exportan directamente a Siria y el Líbano no pueden hacerlo en forma directa a Israel por cuestiones políticas. Los países árabes boicotean comercialmente a Israel; las empresas yerbateras que le venden a este país no tienen permitido comercializar con las demás Naciones del Medio Oriente, así lo hizo saber en una entrevista el ex gerente de la empresa Piporé, Silvio Leguía, publicada en este medio).

Israel y el Covid 19
-¿Por qué Israel puede avanzar en la lucha contra el Covid19? Incluso, desde este domingo, eliminó el no uso obligatorio del barbijo al aire libre.
-Sí, es correcto. El país está cerrado; se está hablando de abrir el país para contingentes turísticos a partir del 23 de mayo, que de concretarse deberán hacer dos PCR; bajó mucho el contagio como así también la gente con coronavirus en estado delicado; tenemos la vacuna pero también es cierto que estamos analizando si sirven para las nuevas cepas que dudo que no sea así por mi formación profesional como bióloga. La vacuna de Pfizer tiene una eficacia del 90 por ciento y dicen que puede bajar con las nuevas cepas a menos del 70 por ciento. Yo no creo que se ubique por debajo de ese porcentaje porque la vacuna está contra el receptor donde ingresa el virus; entonces, veo difícil que ingrese en el cuerpo humano.

-Mucho se habla del milagro israelí, que logró mantenerse cómo un Estado democrático en un Medio Oriente rodeado de países con gobierno totalitarios y que además logró superar las hiperinflaciones de la década del´80 aplicando un programa económico que perdura aún en la actualidad.
-Primero debemos decir que el milagro Israel se hace día a día, muchos ciudadanos que residen en el país llegaron de la Shoa (Holocausto), y crearon una Nación democrática y moderna; eso se logró con mucho sacrificio en estos 73 años de existencia; fuimos atacados por los países vecinos cuando nacimos como país y a lo largo de estos más de 70 años de vida como Nación, un alto porcentaje de las población de aquel momento dio su vida por la independencia de Israel. En cuanto a la economía no tenemos recursos naturales y, por consiguiente, debemos desarrollar la mente. En el caso personal de mi familia, cuando llegaron mis abuelos a la entonces Palestina, se instalaron en un Kibutz y comenzaron a trabajar en la agricultura y como no había agua se inventó el riego por goteo. En la cultura israelí el fracaso no es un problema, es un paso más en el camino hacia el éxito; hay mucho acompañamiento del Estado para el desarrollo, por ejemplo de incubadoras de empresas. Cada universidad tiene un Departamento que se dedica a comercializar lo que crean los científicos; la inmigración ayudó mucho al crecimiento del país, como así también adquirir responsabilidades desde muy jóvenes hace que el país crezca y siga desarrollándose, por ejemplo la cancillería israelí tiene un Departamento que su trabajo es dar soluciones a problemas que todavía no existen, es decir que por un lado quienes trabajan allí deben imaginar futuros problemas que puedan producirse y buscar tres soluciones posibles.

La Embajada en pandemia
-Usted cuando se hizo cargo de la Embajada de Israel en la Argentina no estábamos en pandemia y seguramente se trazó un programa de actividades que debió cambiar sobre la marcha (asumió en septiembre del 2019). ¿Cómo se conduce la Embajada en pandemia?
-Debemos ser creativos y hacer nuestro trabajo de otra forma, hacemos actividades que puedan llevarse a cabo en forma virtual, generalmente hacemos capacitaciones, visitas de empresarios que ante el Covid19 llevamos adelante en forma virtual. Nuestro trabajo es acercar los pueblos y hacer trabajos para el bienestar de ambos; estoy convencida que la pandemia mostró que algunas cosas van a cambiar para siempre.

-¿Cómo es manejarse con la comunidad judía de la Argentina, teniendo en cuanta que las ubicadas en el interior del país seguramente la invitan a que las visite y por este contexto no puede hacerlo?
-La comunidad judía de la Argentina es la quinta más grande del mundo, fuera de Israel y está esparcida por todo el país. Tenía planificado visitar varias comunidades, pero por el momento lo paramos; nosotros respetamos lo que determina el Gobierno nacional y cada una de las provincias. Por ahora nos comunicamos en forma virtual, por ejemplo, el año pasado en Rosh Hashaná (Año Nuevo Judío) y Iom Kipur (Día del Perdón) no pude visitar las sinagogas.

-¿Cómo celebró este año el Pesaj (Las Pascuas Judías) aislada?
-Muy triste; tenía armada la mesa para diez personas con la comida preparada, pero fue el día que me avisaron que debía aislarme por 10 días porque tuve contacto estrecho con una persona que tuvo Covid19, así que pasé sola y aislada a pesar de no haberme contagiado. Nosotros respetamos las determinaciones del Gobierno del país donde ejercemos la diplomacia. Por ejemplo, si me hubiera sucedido esta situación en Israel, no hubiera tenido que aislarme ya que tengo la vacuna aplicada; en Israel hay distintos decretos sobre prevención de Covid19.

Los atentados

-A 29 años del atentado a la Embajada de Israel en la Argentina y 27 años del atentando a la AMIA. ¿Cuál es su reflexión?

-Tenemos que recordar a aquellas personas que perdieron su vida y abrazar a sus familias; debemos llevar a la justicia los culpables de estos atentados que tienen nombre y apellidos reconocidos por la justicia argentina. El nombre es Hezbolah y el apellido, Irán.

-¿Juicio en ausencia?
-Nosotros no nos metemos en la forma en que la Argentina llevará adelante los juicios. Queremos que haya justicia para las víctimas de estos atentados. Los dos atentados fueron ataques contra la Argentina y, por consiguiente, debe ser un interés de la Argentina que se haga justicia.

-¿Se incrementó en los últimos meses el porcentaje de argentinos judíos que desean irse a vivir a Israel?
-En realidad, la Embajada no maneja estos datos sino la Sojnut (la Agencia Judía para Israel). Hoy residen en Israel unos 80 mil argentinos sobre una población de unos 9 millones de ciudadanos. Siempre existe el interés de ciudadanos argentinos judíos que desean irse a vivir a Israel.

-¿Tuvo reuniones con el presidente Alberto Fernández?
-Sí, en varias oportunidades, inclusive participé de algunas de las reuniones que el presidente Alberto Fernández mantuvo en su visita a Israel.

Galit, en primera persona

-¿Quién es la persona detrás de la embajadora de Israel en la Argentina? ¿Qué quedó de la joven que residió muchos años en un Kibutz (granja colectiva) perteneciente al movimiento sionista socialista Hashomer Hatzair (La Guardia de la Juventud, fundado en Polonia en 1913)?
-De esa joven, nada. No soy política; no tengo una designación política sino diplomática, es decir que no me cambian mi función si cambia el Gobierno ni tampoco mi camino. En Israel el servicio diplomático es profesional, de hechos tenemos prohibido pertenecer a un partido político.

-¿Si usted se dedicara a la política, debe irse de la Cancillería?
-Sí.

-¿En un futuro le interesaría dedicarse a la política?
-De joven deseaba ser Primer Ministra y al final soy diplomática. Deseché la idea de ser Primer Ministra.

-Usted me acaba de decir que de chica soñaba con ser Primer Ministra. Según tengo entendido su prócer predilecto israelí es David Ben Gurión (Creador del Estado de Israel, Primer ministro entre 1948 y 1954) y me sorprendió que no lo fuera Golda Meir (Primer Ministro entre 1969/1974, la única mujer que hasta el momento ejerció ese cargo, apodada la Dama Dura Israelí).
-Tal vez porque era muy chica cuando asumió Golda Meir como Primer Ministro; además vivía en un kibutz donde contábamos en ese entonces con un solo televisor en blanco y negro y los niños no mirábamos noticieros sino programas para chicos.

-Hasta el día de hoy no surgió otra Golda Meir…
-Es cierto, pero hubo candidatas a Primer Ministra como la ex canciller Tzipi Livni, además de integrantes del Parlamento.

-¿Si volviera a nacer, viviría nuevamente en un kibutz?

-En primer lugar, debo decir que los kibutizin cambiaron mucho.

-¿Dejaron de ser granjas colectivas socialistas para transformarse en empresas?
-Tienen una forma de vida mixta; cuando yo me crie en el kibutz eran netamente socialistas. Los niños, por ejemplo, estaban con sus padres solo cuatro horas al día y luego nos dirigíamos a la casa de los niños; ahora el kibutz se privatizó, quedó una forma de vida de campo capitalista. Yo, que amo la cultura y otras cosas, no podría vivir en un kibutz porque es demasiado tranquilo.

-Usted es bióloga…
-Sí. Hasta ahora la biología me fascina. Me crie en un kibutz cuya ideología fuera de la política era que cada uno tiene que dar de su parte para mejorar el mundo y me dediqué a la biología porque sigo creyendo que es una forma para mejorar el mundo.

-Le gusta caminar, bailar, practicar natación, ¿Cómo hace para hacer estas tres actividades en pandemia?
-Caminar y natación hago; si mi sacrificio en pandemia es no ir a bailar, es lo que me tocó.

-¿Después de culminar su carrera como diplomática qué proyectos tiene?
-No falta mucho para jubilarme; los diplomáticos nos retiramos a los 67 años (nació el 2 de enero de 1965).

-¿Retomaría su profesión de bióloga?
-No, Yo dejé de ejercerla en 1994; de retomarla debería empezar de cero y, realmente la dejé porque la vida de una científica es muy solitaria, sólo se comparte muy poco tiempo con aquellas personas que trabajan junto a uno en el laboratorio.

-¿Es cierto que le gusta el fútbol?
-Sí. (El 17 de febrero de 2020 fue invitada por el presidente del Club River Plate, Rodolfo D´ Onofrio, a presenciar el partido entre River y Banfield. Compartió el palco junto a los embajadores del Reino Unido, Mark Kent; el Reino de Bélgica, Petter Maddens; de Azerbayan, Rashed Aslanov y de Turquía, Safik Vural Altay).

-¿Simpatiza con algún equipo argentino?
-Soy hincha del equipo Nacional

-¿Nuestra próxima entrevista será como jubilada, bióloga o Primer Ministra del Estado de Israel?
-Trabajando para mejorar el mundo, pero no sé en qué profesión, lo que sí le puedo decir que no soy de volver hacia atrás.