El senador misionero Maurice Closs votará a favor del Acuerdo del Gobierno argentino con el FMI porque, entiende, es la única salida. Y destacó que Misiones está en una mejor posición que otras provincias porque está desendeudada. De todas maneras, “lo que se viene por delante es un tiempo de aguante y ajuste”, dijo.

Por Alejandro Spivak

Jueves 17 de marzo de 2022. Para el senador Maurice Closs, el único camino posible para la Argentina es aprobar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional “para no tener tantas exigencias hasta fines del 2026”, y adelantó su voto a favor de ese acuerdo.
Rescató, en este contexto, que plantea un descenso de la inflación en forma progresiva aunque con ajustes. “El ciudadano no debe esperar que la situación cambie en forma drástica”, aseguró, aún con un escenario de crecimiento para este y el próximo año.
Admite, también, que la inflación es el gran problema de la economía argentina y que no se lo puede atacar de manera drástica. “Bajarla drásticamente no es el camino porque cuando se tiene una inflación como la de Argentina, sólo se baja drásticamente con un programa muy recesivo y no creo que ese sea el camino.

-¿Votará a favor del acuerdo con el FMI?
-Sí, votaré a favor porque la situación del Argentina es compleja; el propio presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, fue muy concreto cuando planteó en el Senado la precariedad de las reservas; no veo un camino alternativo, no conozco ningún país que esté hoy en default con el FMI y creo que el acuerdo que, sin dudas, significa un ajuste pero es el camino que tenemos para no tener tantas exigencias hasta fines del 2026 y ver si de acá a ese año somos un país que puede volver a los mercados y salirse de este esquema tan rígido que es el FMI.

-¿Es la única alternativa del Gobierno nacional?
-A mí por lo menos nadie me mostró otra alternativa y no veo en el mundo antecedentes de otra alternativa.

-El presidente Alberto Fernández dijo que este viernes comienza el ataque a la inflación. ¿Cuáles son para usted los ítems que debiera atacar el Presidente para derrotar la inflación?
-La inflación es un gran problema pero no creo que el camino sea bajarla drásticamente porque cuando se tiene una inflación como la que tiene la Argentina sólo se baja drásticamente con un programa muy recesivo y no creo que ese sea el camino; me parece que en el Acuerdo que votaremos hay un anexo que todos lo leímos y no se votará el que habla del sendero de la baja de la inflación y, esto nos marca que este año deberíamos llegar un 48 por ciento de inflación que creo que es posible; y el año que viene, un 42 por ciento, por ejemplo.

-Pero esos índices siguen siendo altos…
-Sí, pero no hay un plan de baja drástica de la inflación como fue la convertibilidad, es decir que el plan tiene una tendencia decreciente de la inflación.

-¿No sería mejor atacar de raíz con una drástica baja de la inflación?
-El Estado y la economía argentina no resisten una drástica baja de la inflación.

-¿Y mientras tanto, cómo resiste la población?
-Yo le respondí a una de sus preguntas que habrá ajuste; no creo que el panorama que venga para adelante sea para festejar: un país quebrado y endeudado, si reservas, con una inflación del 5 por ciento mensual con tipos de cambios múltiples es un país con serios problemas económicos y cuando uno tiene este tipo de problemas claramente lo que se viene por delante es un tiempo de aguante y ajuste.

-El endeudamiento que se está pagando ahora viene del Gobierno anterior…
-Sin lugar a dudas. En 2018 el expresidente Macri homologó la mayor salida de fondos timberos de la Argentina, le garantiza un seguro de cambio al enviar el dólar a 20 pesos lo que hizo que les haga ganar una fortuna en dólares cuando se salían porque les volvió a vender el dólar a 20 con mucho más peso que ganaron en interés que se llevaron con las Lebac; nadie más les prestó porque sabían que el sistema era inviable y por consiguiente se fueron los bonistas y no le quedó más remedio a Macri de ir al FMI, tomó el endeudamiento más grande de la historia argentina. Estamos en este problema por esa decisión del expresidente Macri en 2018 cuando lejos estaba la discusión de quién iba a ganar las elecciones del 2019, viniendo de ganar las legislativas del 2017.

-¿Proyectando los índices inflacionarios de los dos primeros meses, vislumbra un 2022 con crecimiento?
-Este año todavía sí porque venimos de un rebrote de la pandemia y de tantas crisis que ocasionan un efecto arrastre que, sin dudas, producirá algo de crecimiento.

-¿Y el 2023?
-Para el año que viene las pautas de crecimiento son más moderadas, pero no me preocupan en la medida que sean sustentables en el tiempo porque, por ejemplo, no es malo crecer al 2 por ciento anual durante 20 años; el problema son los serruchos a los que nos tiene acostumbrado la economía argentina de subas y bajas que terminan dando saldos cero al cabo de 10 años.

El acuerdo y Misiones

-¿Cómo analiza, como Senador por Misiones, este acuerdo con el FMI y su impacto en nuestra provincia?
-la primera ventaja es que tenemos una provincia ordenada y desendeudada. Hay muchos otros senadores que deben votar a favor, les guste o no, porque sus provincias están endeudadas en dólares: un default del Gobierno nacional impacta en las provincias que no tendrán los dólares para pagar sus deudas en dólares y no van a tener a nadie que les preste, produciendo así el default de las provincias. En Misiones podemos resolver las cosas con mucha más naturalidad porque no tenemos deudas, lo que nos pone en una situación más fuerte al momento de resolver esta situación.

-¿Con qué se despertarán los argentinos después de la aprobación del acuerdo con el FMI?
-No deben esperar nada rutilante en términos favorables; sí va a ver alguna recuperación de cosas que están muy caídas como acciones y títulos, no obstante, me parece que el acuerdo nos salva del precipicio pero no nos pone en la buena senda; detiene algo complicado si no sale. Pero las buenas noticias y resultados deben ser construidos por acciones de Gobierno.