“Estuvimos a una bala de una crisis muy grande; así como muchos juzgan a Cristina, otros la quieren; esa mezcla de amor y odio solamente las figuras políticas que trascienden generan en la gente. Me imaginé el escenario si la bala salía. El país iba a ser realmente un caos”. Ese atentado, entiende, está respaldado por los discursos de odio y por la antipolítica, que sigue creciendo, expresó el lunes 5 en Plural TV, invitado a hablar sobre el contexto del intento de magnicidio.

Martes 13 de septiembre de 2022. Roque Gervasoni es, sobre todo, militante renovador y peronista; activo participante en las redes sociales donde plasma, sin vueltas, su mirada política y analiza las situaciones que surgen de la antipolítica o de los discursos que buscan generar odio o tergiversan hechos.
En el atentado a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el jueves 1 de septiembre, “estuvimos a una bala de una crisis muy grande; así como mucho la juzgan, otros la quieren; esa mezcla de amor y odio solamente las figuras políticas que trascienden generan en la gente. Me imaginé el escenario si la bala salía. El país iba a ser realmente un caos” porque los discursos de odio se vienen sosteniendo desde hace décadas sobre la política: “lo vivimos acá en Misiones también, con constantemente ataques hacia el Frente Renovador y hacia sus dirigentes”, instalando aquel latiguillo de ´todos roban, todos son ladrones y corruptos´. Y no es así. La política es una herramienta maravillosa de transformación de la sociedad”, dijo Gervasoni en Plural TV, invitado a hablar sobre el contexto político del fallido atentado.
Admite, que ese discurso sigue creciendo porque la propia política no se defiende. “La política se defiende con gestión, pero también con la palabra. Con salir a plantar bandera”. Entiende que el 2001 y su crisis generó la antipolítica más fuerte en la Argentina; “hoy están buscando que suceda nuevamente. Esa es la antipolítica. ¿Y quiénes son los que están atrás de la antipolítica? Los que tienen intereses económicos reales, verdaderos. El poder real es el poder económico. Los grandes pules de alimentos, de medicamentos; los que tienen el negocio atado desde que Buenos Aires era el Puerto de Buenos Aires, ese país de contrabandistas y de tránsfugas que hacían negocios a costa del país. Eso sigue pasando. Los grandes negocios, los que exprimen al país y al trabajador son los que están interesados en la antipolítica”, ayudados por medios de comunicación y comunicadores que encarnar esos intereses, dijo.
En Misiones “predicamos la paz; claro que tenemos conflictos, por ahí por cuestiones salariales y otras cosas, pero estamos siempre a la orden del día buscando soluciones. Misiones no permite que las cosas exploten, lo trabaja y no convive con el odio”, enfatizó en el mensaje que dejó en Plural TV.

La entrevista de Roque Gervasoni con Plural TV

-¿Qué pasó el jueves 1 de septiembre a la noche en Argentina?
-El jueves 1 estuvimos a una bala de una crisis muy grande. Hay que tener presente que, así como hay mucha gente que ya juzgó a Cristina, es muchísima la gente que la quiere. Cuando escuchás que ese revólver es martillado, porque hay dos disparos que no salen, mientras uno le decía `te amo Cristina´, y le pedía que le firmen libros, con esa mezcla de amor y odio que solamente las figuras políticas que trascienden generan en la gente. Me imaginé el escenario si la bala salía. El país iba a ser realmente un caos. El ataque de los medios de comunicación que desinforman, de todo aquello que corresponde a la corporación económica, que es la que tanto presiona para que en el país no existan gobiernos nacionales y populares, o que tengan que ver con lo popular, o que se preocupen por la gente. Lo vivimos acá en Misiones también. Cuando salimos a hablar de tratar de erradicar el glifosato, la UCR automáticamente salió en defensa de Monsanto, o todo lo que tiene que ver con los agrotóxicos -no les gusta que se le diga agrotóxico, pero es la realidad-. Se da una lucha muy grande entre un pequeño porcentaje del país, que no debe ser más allá de un 15 por ciento, que maneja prácticamente todo el dinero de la República, y con lo que le queda a la Nación, el Estado debe ocuparse de la clase media, del obrero, del pobre, del indigente. Yo creo que esa es la pelea real que hay en la Argentina. Hubiese sido lamentable, y no sé si este pibe tiene una vinculación política, pero más allá de eso, creo que alimentaron el odio de mucha gente. En febrero apareció un hombre con un rifle y dijo: “vengo a matar a Cristina”, no sé si te acordás…

-Sí claro…
-Entonces esto no es casual. Las amenazas constantes; leerlo a López Murphy diciendo “ellos o nosotros”. Ver las declaraciones, en los programas de Feinman, los periodistas riéndose de los memes. Amalia Granata, que es una diputada, dijo que es un montaje. A ver, quién se va a hacer cargo de un montaje de este tipo. Quién va a ir a condenarse por un montón de años por un montaje. Ese pibe se va a comer 30, 40 años de cárcel. Es un magnicidio, no es cualquier crimen. Ahora está su pareja también, su novia. Así que quién se va a prestar a eso. Más allá de si hubo un armado político atrás, esto se viene alimentando atrás. En Argentina hay un país que odia, y yo lo digo en serio, por ahí te dicen basta con el berretín del amor y el odio. No, hay un país que odia a una determinada clase social, odia a lo que representa o defiende esa clase social, los movimientos nacionales y populares. Nosotros lo vivimos en Misiones. Nosotros defendemos al productor, al trabajador, defendemos la frontera. Defendemos estos 1100 kilómetros con otros países, que nos pone en desventaja, que vivimos reclamando a Nación. Sin embargo, vemos constantemente los ataques hacia el Frente Renovador y hacia sus dirigentes. Poner esto de moda, o hacer como si fuese verdad: “todos roban, todos son ladrones, corruptos”. Y no es así. La política es una herramienta maravillosa de transformación de la sociedad.

-¿Y por qué la propia política deja pasar esas expresiones? Porque lo venimos escuchando hace décadas y se va dejando; y eso va creciendo, creciendo, y de alguna manera -esto es una opinión personal- me parece que ese fue el latiguillo que caló fuerte en esta persona que intentó disparar esa arma más allá de que pertenezca o no a una agrupación o partido político…
-Sí, porque lo escuchás al amigo de él (del agresor) diciendo: “qué pena que no haya practicado antes”. Y cuando trata de justificar dice: “si hubiese pasado, a lo mejor hubiesen bajado los impuestos”. No hay ni idea. El tipo está hablando lo que escucha. Yo creo que el error de la política es no defender la política. La política se defiende con gestión, pero también con la palabra. Salir a plantar bandera. Yo lo hice cuando llegué al Ifai, dije: “ojo muchachos, no somos todos lo mismo”. Lo dije muy claro, y lo vivo diciendo a diario. Yo vivo humildemente, tengo mi casita alquilada donde hace doce años estoy. No tengo una vida de lujos. Milito la Renovación y la gestión con mucho amor, porque tiene que ser con mucho amor hacia el otro. Siempre dije que vivimos la política desde ese lugar. Como entrega, como servicio. Si no vivís la política como un servicio, estás equivocado de lugar. Entonces permitir que la gente lo viva repitiendo y diciendo no está bueno. Siempre cuando me cruzo a alguien en las redes le digo: “venite, te invito a mi casa”.

-Nosotros somos de otra generación, y podemos ver cómo las redes fueron legitimando este discurso. Porque siempre hubo medios, gráficos o televisivos, que daban lugar a estas voces (de odio) pero también había un poco de responsabilidad en esos periodistas y medios que no permitían que se diga cualquier cosa solo por decir, sino que las denuncias fueran fundadas…
-La antipolítica generó el 2001. Lo que fue ese estallido social, que están buscando que suceda nuevamente. Esa es la antipolítica. ¿Y quiénes son los que están atrás de la antipolítica? Los que tienen intereses económicos reales, verdaderos. El poder real es el poder económico. Los grandes pules de alimentos, de medicamentos, de un montón de cosas que tienen su negocio atado desde que Buenos Aires era el Puerto de Buenos Aires. O sea, un país de contrabandistas y de tránsfugas que hacían negocios a costa del país. Eso sigue pasando. Los grandes negocios, los que exprimen al país, al trabajador, son los que están interesados en la antipolítica. Y aparecen líderes que surgen de la antipolítica, que después terminan siendo políticos. Eso es lo increíble. Yo creo que es una cuestión a revisar desde la política. Ustedes vieron que esa noche, ni bien me enteré me expresé en redes. También lo hizo el gobernador (Oscar Herrera Ahuad); nuestro conductor, el Ingeniero Carlos Rovira; Hugo Passalacqua; el vicegobernador (Carlos Arce); las máximas autoridades; Lalo Stelatto en su municipio (Posadas); los distintos organismos salieron a expresarse públicamente. No fuimos a una plaza, pero cada uno de su lugar lo ha defendido. Una plaza que veo dividida, una plaza con dos horas distintas, para dos grupos distintos (primero se congregó La Cámpora y dos horas después, las organizaciones sociales). Tampoco se puede hablar de una unidad, de un consenso defendiendo algo. No se trata de mostrar banderas: “yo soy de La Cámpora; yo soy esto; lo otro”. Ahí había que ir a defender la democracia, y nosotros lo hacemos todos los días desde nuestros lugares. Misiones tiene una característica, es una provincia que vive hacia adentro, en paz, en concordia, como siempre decimos, preocupados por las cosas que inquietan al misionero. Esas son las realidades. Encontrarme en una reunión con funcionarios de la Nación, que no estaban enterados de que Misiones no recibe la vacuna contra la aftosa, sino que la paga para tener esa barrera sanitaria, nos muestra en el lugar que estamos para el país central. Pero Misiones vive para adentro, vive predicando esto de la paz, la concordia. Tenemos conflictos, por ahí por cuestiones salariales y otras cosas, pero estamos siempre a la orden del día buscando soluciones. Había un conflicto con los carritos que llevan cartones, que tiran con caballos. Estamos solucionando también esa cuestión. Querían cortar la ruta. Nosotros vamos a estar entregándoles los torquis con motor, o a pedal, a pedal con cambio, para dejar de usar la tracción a sangre. Ese es otro conflicto que se está desatando y nosotros ya lo estamos resolviendo. Misiones no permite que las cosas exploten, lo trabaja y no convive con el odio. Nosotros siempre buscamos soluciones, buscamos la paz, la tranquilidad de nuestra gente, que no es algo fácil de hacer. Este año se decidió tratar los aumentos salariales por tramos. Ya van dos tramos de aumentos salariales, y seguramente habrá que discutir alguno más. Que tiene que ver con la inflación. Los gremios lo querían hacer por todo el año, hubiesen perdido. Los trabajadores hubiesen perdido, porque íbamos a estar a fin de año con un índice inflacionario que iba a consumir lo que ellos acordaron por enero. Me impactó mucho lo que leía en las redes sociales. Las burlas, descreimientos. Gente que te habla de paz en lo personal y ves que están alimentando ese odio.

-Lamentando que la bala no haya salido.
-¡Lamentando que no haya salido la bala!

-¿Cómo salimos de esta situación, no como un discurso para la tribuna, sino desde la política, desde la prensa, desde nuestro papel de seres humanos?
-Yo creo que tiene que haber más control sobre lo que se dice en los medios y en las redes. A mí me bloquearon Facebook por 29 días porque subí una opinión respecto al tema. Entonces por supuesto presenté una queja porque dije: ´me están cortando la libertad de expresión, y de defender lo que está pasando, yo defiendo a mi país´. A los cinco minutos tenía de nuevo la red social habilitada. Pero me parece que los límites no tienen que ser en contra de los que estamos defendiendo algo, sí en contra de los que atacan. Porque es impresionante la cantidad de fakes, de perfiles que son totalmente alimentadores de odio. Y periodistas como Feinman o Baby Etchecopar, que se los escucha y un poco más no te están poniendo la pistola para que vayan a ajusticiar a Cristina o a Alberto. Porque a Alberto lo tratan de inútil, a Cristina de ladrona. Y Cristina tiene siete causas, Macri tiene 240 y todavía no se ha hablado de eso.

-Realmente las tiene…
-Así es; tiene causas hechas y causas juzgadas como la del contrabando de autopartes, por ejemplo; y de eso no se habla, tal vez eso es el desliz de un empresario. Entonces esas son las cuestiones que debemos rever. No sé si una ley de medios que sea más severa con el manejo de la información porque prácticamente lo que se ve en los grandes medios de comunicación, en los medios concentrados, es una especie de reality show. Me hace acordar a la época donde estaba Natacha Jaitt, esos programas medio bizarros. Porque es lo que veo, veo un periodismo bizarro y hay algunos imitadores en Misiones. Hay que honrar la verdad. Yo no puedo decir que una persona es o no ladrona. Siempre digo: “si tenés pruebas andá a la justicia con las pruebas, no vayas a las redes sociales, los medios, con palabras, andá con pruebas”.

-Nosotros como periodistas desde Plural venimos advirtiendo aquello de tomar media verdad para instalar una mentira entera, una práctica que vemos en los colegas.
-Hasta hay cosas armadas. ¿En qué quedó lo del cuaderno que no existe, no aparece, y las copias se quemaron porque estaban haciendo un asado? ¿Y los bolsos de López? Y cuantas cosas que pasaron en el medio.

-Que no se cuentan de fondo, de verdad. Van tomando por arriba y van instalando un mensaje que se ajusta a lo que quieren decir.
-La política tiene que hacerse cargo de lo malo y de lo bueno. Y cuando hay dudas hay que aclararlas. En eso yo soy muy estricto. Si creo que algo está mal, lo reviso. Y si me cuestionan algo que está bien lo debato, pero también pasa un poco por poner más la cara. Creo que el político tiene que salir a poner más la cara, no hay que tener miedo, hay que defender el proyecto de cada uno. Yo estoy en la Renovación y la defiendo. Cuando pasó lo que pasó con el viaje del Ingeniero a Europa…

-Fuiste el primero que salió a defenderlo…
-Él (Rovira) nunca niega sus viajes y siempre habla de las cosas que copia de esos viajes, que se replican en nuestra provincia. Por eso también somos una provincia distinta, con muchas cosas que vienen de afuera. Hay que defender la camiseta, el cuadro que uno ocupa. Yo vengo de una abstracción justicialista, vengo del PJ. Así se armó la Renovación, y ahí aprendimos a defender. Yo defiendo lo que milito.