“No le hace bien a un país, a nadie; a ningún partido o frente; no se construye sobre la grieta ni el odio”, enfatizó la exdiputada y militante del radicalismo, Anita Minder, que también rechazó el ataque a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y llamó a la prudencia, tanto en el oficialismo como en la oposición nacional. Plural TV convocó a la exlegisladora a poner en contexto el intento de magnicidio del jueves 1 de septiembre.

Martes 13 de septiembre de 2022. La exdiputada y militante del radicalismo, Anita Minder, también rechazó el ataque a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y llamó a la prudencia, tanto en el oficialismo como en la oposición nacional, “desde las más altas investiduras para abajo, de uno y de otro lado; yo creo que esta no le hace bien al país, ni a ninguno de los partidos o frentes que pueda ganar y gobernar después, porque sobre la grieta y el odio no se construye; después hay que gobernar, para cualquiera de los dos”, dijo, invitada en Plural TV a hablar cobre el contexto del intento de magnicidio del jueves 1 de septiembre, contra la Vicepresidenta.
Entiende, también que “hay una responsabilidad sustantiva de quienes tienen el poder de gobierno, que son quienes deben llamar a esa prudencia y a esa búsqueda de diálogo y de consenso, porque les cabe la responsabilidad. La verdad que uno ve y hay cosas que no se explican, entonces eso también exacerba las disputas”, expresó.
La exdiputada Minder no comparte en concepto de magnofemicidio, que surgió desde una mirada de la sociología que entiende que el ataque a Cristina Kirchner fue por su papel de Vicepresidenta pero también de mujer. “Yo prefiero encuadrarlo (como ataque) a la Vicepresidencia. El concepto de magnofemicidio, creo, que no agrega nada en términos penales y punitivos. En lo personal me parece que agregar el condimento de que sea mujer no agrega nada. Me parece que viene a enturbiar la discusión. No podemos decir que si fuera Alberto Fernández sería menos grave”, graficó en su paso por Plural TV.

La entrevista de Anita Minder en Plural TV

-¿Qué creés que pasó el jueves 1 de septiembre a la noche?
-Yo creo que en todo país el asesinato, y aún el intento de asesinato de un presidente o de un vicepresidente, es de una gravedad institucional muy grande. Ha pasado en el mundo, ha habido intentos en nuestro país, y siempre es algo que no es el asesinato de cualquier persona. En el mundo entero el magnicidio tiene las peores penas, porque afecta la institucionalidad, la política y la vida de todo el país. Así que nadie duda de la gravedad de lo que pasó. Así que fue casi unánime el repudio, el posicionamiento. Creo que fue oportuno que sesionara el Congreso de la Nación. Yo hubiese querido que sesione la semana anterior, que frente a las rispideces que hubo decidieron no sesionar porque estaban muy convulsionados. Creo que las instituciones son las que deben fortalecerse en esas instancias.

-Y poner un paño frío en ese contexto.
-Y fortalecerse, estar activas. Se tiene que debatir en los ámbitos institucionales, quizás más de lo que se debate en redes y en medios. Que a veces me parece que no ayuda.

-No ayuda y va haciendo una construcción del sentido. Porque desde los medios a las redes, y de las redes a la opinión pública, hay una línea que no sé si se rompe. Lo vivimos nosotros en nuestros entornos, con familiares, amigos. Venimos advirtiendo en nuestro programa que mucho del discurso político es construido en las redes sociales en tono de broma. Y eso se va convirtiendo en el discurso político.
-Creo que algunos medios ayuda un poco a eso, como hemos visto algunas cuestiones. Creo también que la militancia exacerbada de uno y de otro lado no son buenas. Creo que es momento de poner bastante prudencia, calma. Por eso leí algo que pusiste, y yo no estoy de acuerdo con que se haya decretado un feriado. Creo que las instituciones deben funcionar, hay que llamar a la calma, a la reflexión, no salir todos. Porque me parece que eso no ayuda. Creo que hoy y siempre clamamos por verdad y justicia, y creo que así como la aclamamos respecto al proceso y en cuestiones de corrupción, la clamamos en esto también. Yo quiero que la justicia actúe y se sepa más de lo que se sabe. Fue algo muy shockeante, ver las imágenes a cualquiera le shockea. Tremendas.

-Así es. Si bien todavía no hay ninguna vinculación con ningún grupo político, ¿qué responsabilidad tiene la política en este hecho?
-No sé si en este hecho tiene vinculación la política, porque en principio no aparece esa vinculación. Pero creo que tampoco ayuda que, en todo este proceso previo, hemos escuchado de uno y otro lado -pero me quedo con lo que se escuchó de un lado que me hace mucho ruido-, esto de que “si la tocan a Cristina qué quilombo se va a armar”. Me parece que esto no ayuda. La justicia está actuando, va a actuar. Me parece que hay que tener un poco más de calma sobre eso, porque eso genera exacerbación de ánimos. Quizá no haya ninguna vinculación política directa.

-Por lo menos no partidaria. Me refiero a la responsabilidad de la política en general.
-Yo voy a traer a la memoria a Raúl Alfonsín. Mi ídolo. Tuvo tres atentados, y lo primero que dijo cuando le martillaron fue: “esto es cuestión de un loquito suelto”. En el otro caso tenía que ver con una reciente condena del Ejército. Entonces me parece que la dirigencia debe llamar a la prudencia desde las más altas investiduras para abajo, de uno y de otro lado, y no pensar que solamente la oposición hace eso. Yo creo que esta grieta no le hace bien al país, ni a ninguno de los partidos o frentes que pueda ganar y gobernar después. Porque sobre la grieta y el odio no se construye, y después hay que gobernar, para cualquiera de los dos. Creo que también hay una responsabilidad sustantiva de quienes tienen el poder de gobierno, que son quienes deben llamar a esa prudencia y a esa búsqueda de diálogo y de consenso, porque les cabe la responsabilidad. La verdad que uno ve y hay cosas que no se explican, entonces eso también exacerba las disputas, morbos o como se le quiera llamar. Hubo una falla fuerte de la seguridad. Los que la protegieron fue el cordón militante, los que se dieron cuenta, los que lo redujeron.

-Hasta el hombre que desarmó al que empuñaba fue un militante.
-Eso es gravísimo y debe ser investigado. Creo que cuando hablamos y buscamos exacerbar los enfrentamientos oficialismo – oposición hay responsabilidades que se deben realizar para adentro, con mesura, con responsabilidad institucional.

-¿Fue un ataque a la vicepresidencia o un ataque a la mujer, a Cristina?
-Yo prefiero encuadrarlo a la vicepresidencia. Leí la posición de una socióloga feminista, de hecho militante K también, que planteaba lo de magnofemicidio. Yo no sé qué podría agregar eso, creo que no agrega nada en términos penales y punitivos, porque me parece que no hay sanción mayor -por lo menos así es en el mundo entero- que para un atentado contra la figura de la vicepresidenta. Es la segunda figura de la investidura del Gobierno, y que además fue primera magistrada. En lo personal me parece que agregar el condimento de la mujer no agrega nada. Me parece que viene a enturbiar la discusión. No podemos decir que si fuera Alberto Fernández sería menos grave. Me parece que en este caso tampoco hay elementos que permitan pensar en femicidio. Porque el femicidio tiene que ver con la situación en que una mujer es asesinada por el simple hecho de ser mujer. Entonces generalmente hay una violencia. Por eso se da en las relaciones varón – mujer, que tiene que ver con otros condimentos. Ha habido en el mundo algunos casos, pero principalmente tiene que ver con figuras que no estaban en ese grado de relevancia institucional. En lo personal lo centro más en la figura de la vicepresidencia. El cargo institucional que ostenta…

-Más que por ser mujer…
-Mucho más.

-¿Cómo se sale de esto? ¿Qué hacemos a partir de ahora? Los medios también estamos replanteando nuestro trabajo, porque -no en términos propios- consideramos que tenemos mucha responsabilidad en difundir livianamente muchas cosas que no son.
-Creo que venimos notando en los medios esta cuestión de que cuando un tema está en la palestra se repite constantemente. Y creo que genera hastío en la gente. Lo saco de terreno, lo pongo en otra cuestión, como los femicidios o suicidios que hubo, que hasta provocan ese efecto de contaminación, de generar cadenas. Hoy antes de salir veo que Télam larga un graf con una pistola y un micrófono, y me parece que eso no ayuda. Es la agencia oficial de noticias. Yo soy una persona que lee mucho Télam porque, por su rol, siempre tienen información oficial, y pueden acceder a cierta información más rápidamente que otros medios. Me parece que hay una responsabilidad y una gravedad que hay que, no solamente revisar, sino repensar cómo se sigue para adelante. Hablar en las redes esta cuestión de la grieta, esto de “son todos esto, todos lo otro”. El otro día me pongo a ver en Twitter cuando la solidaridad de referentes como Mario Negri, como Morales, y lo abajo veía gente que protestaba por eso. A veces se dice que son trols de un lado, del otro. Ahí no me podía explicar qué trols están tan molestos porque referentes hacen lo que tienen que hacer en una circunstancia como esta, porque cualquiera en su sano juicio lo haría frente a cualquiera. Porque se es opositor político, adversario, no enemigo.

-Fue muy atinado…, lo vimos los periodistas que estábamos intentando cubrir ese jueves a la noche, buscando las declaraciones de los opositores, y me pareció súper atinado el primer twitter de Macri, condenando el atasque, porque era lo que estábamos esperando.
-Es lo que se tiene que hacer, y me parece que nadie duda de eso. Me parece que hay otro mundo en las redes que tiene otras lógicas, que me parece que también hay que empezar a sobrevolar desde los medios más masivos, desde la sociedad misma, empezar a hacer un poco más de educación, civismo desde los medios.

-¿Qué hacemos a partir de ahora?
-A partir de ahora debemos poner calma a la situación. No ayudan declaraciones del tipo (del legislador oficialista José) de Mayans: “quieren paz social, suspendan el juicio”. La justicia debe seguir su proceso, eso es así. Para bien o para mal, resultado que haya o no haya, ya lo han explicado muchos. Además, este pedido del fiscal de inhabilitación, sabemos que en el sistema judicial de Argentina eso no va a suceder porque no dan los plazos procesales, porque sabemos que esta es la primera instancia, después está la Cámara, después la Corte Suprema, entonces dejemos que esto avance, que lleve su camino natural y evitar esa exacerbación. Creo, también, no incitar tanto. Yo entiendo y respeto a la militancia que a veces busca hacer el aguante, hacer las vigilias. Yo vivía en Buenos Aires en la época que Alfonsín tuvo su accidente en el sur, y recuerdo que estaba en un tratamiento en el Hospital Italiano y los pibes de la JR hacían la vigilia. Era un grupito chico. Pero esas movilizaciones tan masivas también dificultan la seguridad. Tampoco ayudan al escenario de un análisis más serio y mesurado. Es necesario poner calma en la sociedad para que las cosas puedan avanzar por el carril que deben, que son las instituciones. No hay otra vía. Tiene que funcionar la institucionalidad. Y eso es lo que todos: ciudadanos, oficialismo, oposición, justicia, tienen que entender. La justicia es lo que es en Argentina, y si vamos a escarbar en eso, hay un gobierno que tuvo muchos años ininterrumpidamente el poder, por lo tanto, es parte de esa justicia. Entonces no ayudan algunas declaraciones. Creo que hay que poner mucha más mesura. Pedirle a la gente que tenga más mesura y que las cosas se diriman en el ámbito que se tienen que dirimir. Que en este caso es la justicia, la investigación de la causa en la justicia, también el sumario administrativo de lo que pasó con la seguridad, porque eso le compete al poder ejecutivo. Seguramente buscar la manera de que no estemos en esa vigilia constante, que no es casual, por eso es tan masiva, que, convengamos que es movilizada. No son dos o tres militantes que van, sino que hay una organización. Me parece que está bueno el apoyo, pero no le está sirviendo ni a la vicepresidenta ni al oficialismo, ni a la oposición, ni a nadie.

-¿Qué hicieron los políticos misioneros después del jueves, se reunieron, intercambiaron opinión; cada uno se cortó solo? ¿Tenés idea?
-Me parece que los partidos hicieron su expresión; la dirigencia lo hizo, algunos individual, otros tomaron lo que hicieron las instituciones. Frente a la sesión del Congreso se hizo eso, no con el oficialismo provincial porque en realidad no corresponde. Cada uno se expresó. Creo que pasado el shock inicial todos se expresaron.