En el marco del Día de San Cayetano, la movilización en Posadas por pan, paz, tierra, techo y trabajo incluyó fuertes reclamos sociales de parte del cura Alberto Barros, de Cáritas.
Jueves 8 de agosto de 2024. La jornada misionera por el Día de San Cayetano se realizó este miércoles bajo la fuerte lluvia que afectó a toda la provincia. Esta convocatoria fue nacional, por paz, pan, tierra, techo y trabajo.
La movilización, en Posadas, partió desde la parroquia del barrio Yacyretá y se movilizó hacia la plaza 9 de Julio, en el centro de la ciudad, organizada por la Utep, ATE, CTA y la CGT. En la plaza central, el acto se inició con la bendición de las herramientas de trabajo y los alimentos expuestos en el escenario, así como de las personas que se movilizaron, a cargo del sacerdote Alberto Barros, vicepresidente de Cáritas Diocesanas, del Obispado de Posadas, quien expresó su alegría al ver «esta multitud de hermanas y hermanos congregados en este encuentro para compartir la bendición en el Día del santo del pan y del trabajo».
Además de la bendición, Barros agradeció y felicitó por el trabajo que realizan «nuestros hermanos todos los días: cuidar, defender, luchar por la dignidad de todos, especialmente los más vulnerados en estos momentos difíciles, con mucha incomprensión, estigmatización y persecución», indicó.
«Gracias por lo que hacen, por quienes están desesperados; su entereza es invalorable. No dudo en afirmar que la entrega hacia sus espacios sociales es una luz de esperanza en un tiempo donde nos quieren imponer una supuesta batalla cultural, haciéndonos creer que el individualismo egoísta y mezquino es una virtud y que lo importante es salvarse solo», destacó Barros.
Agregó que esa postura es propia de corazones que «fracasaron desde el egoísmo en su capacidad de amar y de ser solidarios. De esos odios brotan rechazos, desprecios, y ante eso, ustedes ponen esta luz que nos marca que lo humano es caminar juntos y trabajar en comunidad, sin el individualismo que siempre es inhumano, elitista e incapaz de comprender el dolor de los otros. El deseo de mi corazón es que haya pan, tierra, techo y trabajo para todos y todas. No bajen los brazos y sigan luchando por la dignidad de nuestro pueblo», dijo el sacerdote.
«El gobierno nos agravia cuando avala el terrorismo de Estado»
Luego de la disertación de Felipe Mazacote, dirigente de la CCC, la secretaria general de la CTA, Mónica Gurina, indicó que los reúne San Cayetano, pero que también salieron a la calle en todo el país para denunciar y visibilizar la emergencia social y laboral contra la que luchan. «Nos convoca este tiempo difícil de hambre, con el 55% de los argentinos sumergidos en la pobreza. Esta política que implementa el gobierno de Milei es un agravio porque permite que la comida que debería llegar a los sectores populares se pudra en los depósitos», dijo.
Recordó que el salario mínimo, vital y móvil es inferior a la canasta alimentaria. Además, «es un agravio que el gobierno reivindique al terrorismo de Estado, que desmantele las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, y que intervenga la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo».
También criticó la postura del gobierno de Misiones, que «es cómplice al apoyar esta política con los legisladores y el gobernador Passalacqua, que firmó el Pacto de Mayo, y lo sufrimos todos los días. Pedimos paz para que no haya conflictos, pan para que no tengamos hambre, tierra para cultivar, techo para habitar una vivienda digna, y trabajo para sostener a nuestras familias. Ojalá San Cayetano nos proteja, pero seguiremos poniendo el cuerpo a la lucha y no vamos a resignarnos», dijo la dirigente del gremio docente.
Por la ATE, la oradora fue la secretaria general, Miriam López, quien repudió al gobierno «fascista de Milei que trajo hambre y desocupación en estos siete meses de gestión. Eliminó organismos muy importantes con un ajuste sin precedentes, con más de 28 mil despidos en el Estado nacional, que se reflejan en trabajadores que no pueden parar la olla en sus hogares».
Enumeró que lo mismo ocurrió con trabajadores y trabajadoras de la economía popular que sostienen a la comunidad de los sectores populares. «Y todavía hoy, sin recursos, siguen conteniendo a niños, niñas y adultos mayores en los espacios de cuidados en muchísimos barrios», subrayó López.
«No aflojamos en la lucha contra el ajuste y el hambre»
Los moderadores del acto fueron los dirigentes Graciela De Melo, de la CCC, y Martín Sereno, del partido Tierra, Techo y Trabajo, quien agradeció a las organizaciones sociales y movimientos populares que participaron.
«Gracias a las centrales sindicales y a todos los compañeros y compañeras, algunos quizás sin estar militando activamente en ningún sindicato ni organización, se unieron a esta jornada de lucha en el Día de San Cayetano, pero también para rechazar el DNU, la Ley Ómnibus, el desempleo, el ajuste y el hambre; son lemas de la lucha del pueblo trabajador argentino. Tenemos compañeros y compañeras que, aún con este clima adverso, vinieron desde varias localidades de la provincia como Andresito, San Antonio, Garupá, Apóstoles, Wanda, entre otras, para unirse a esta jornada nacional por paz, pan, tierra, techo y trabajo. A no aflojar, porque unidos y organizados tendremos más fuerza para sostener esta lucha», manifestó Martín Sereno, secretario general del Evita Misiones.
«Los movimientos populares construimos derechos»
En representación de la Utep, el dirigente Maximiliano Rodríguez recordó parte del documento consensuado en la jornada para pedir el pan, alimento de millones de compatriotas que accedían a través de miles de comedores y que ahora no reciben más la comida del Estado, y se sostienen únicamente por la solidaridad de los sectores populares.
«Reafirmamos el derecho al trabajo digno para todo nuestro pueblo en un contexto de gravísima crisis laboral y social, agudizada por las políticas del gobierno de Milei, que buscan destruir el tejido social, que persiste sólo por la solidaridad de las organizaciones sociales».
Reclamó que se escuche el grito por los derechos humanos, interpelando a todos los actores del poder político y económico de la Argentina, porque «nadie sale adelante en una sociedad que excluye a la mitad de sus hijos e hijas».
Maximiliano afirmó que las políticas públicas construidas por los movimientos populares son conquistas del pueblo trabajador y que con el gobierno de Javier Milei se están destruyendo. «Pero estamos firmes y convencidos de que el pueblo organizado no bajará los brazos. Pedimos la protección de San Cayetano y seguimos trabajando desde la resistencia a este modelo de hambre y saqueos», expresó el militante.

