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La pobreza, pobreza, la que genera desnutridos y exclusiones es la prioridad de los obispos de la Argentina según declaraciones formuladas por el titular de la diócesis de Posadas, Juan Rubén  Martínez a nuestros periodistas.  Sin entrar en consideraciones partidistas subrayó sin embargo que de la pobreza se sale creando fuentes laborales y es lo que esperan expectantes de los gobiernos. Como lo viene señalando la iglesia Católica desde Aparecida, el obispo de Posadas encuadró el problema en América Latina que, dijo “está sometida a un sistema expulsionista”.  Aunque su prédica está centrada en lo evangélico, tuvo definiciones  filosóficas y políticas, al resaltar: “cuando la gente que tiene conducción piensa en un proyecto y prevé que tiene algún costo social debe buscarle las soluciones en forma inmediata porque la gente no puede morirse de hambre. La emergencia debe tener respuestas inmediatas”. Y enfatizó “pongamos a la gente como sujeto principal”, con lo que desliza una mirada crítica del humanismo cristiano a las decisiones económicas que se referencian en números y el dinero y no en las personas. Profundizó la crítica al considerar: “para mí el principal problema  es el secularismo; que es una sociedad por la globalización, la informática o la televisión que miramos. Cuando hacemos zapping nos encontramos que en las novelas, por ejemplo existe una sociedad que no habla de Dios, lo omite concretamente y, obviamente en las conductas que presentan no hay ningún valor.  En una extensa entrevista, Martínez habló de todo sin esquivar ningún tema, pero poniendo acento en los jóvenes,  remarcó que además de la pobreza, a la Iglesia le preocupa la droga y el narcotráfico. Entrevista: Alejandro Fabián Spivak

MIRADA CRITICA DE LA IGLESIA A LA GLOBALIZACIÓN SIN VALORES HUMANOS

¿Cuál es la mayor preocupación que tiene como Obispo?

La mayor preocupación es la situación de los jóvenes en riesgo. Después del primer sínodo que hicimos en Posadas en 2007 percibimos que el 60 por ciento de la población misionera tiene menos de 50 años. Este es un indicador muy alto; ya que demuestra que es una provincia que tiene un incremento de la población muy importante. La educación de los jóvenes es una preocupación grande para este obispado. También me preocupa la pobreza de nuestros jóvenes.

 ¿Usted se refiere a la pobreza intelectual o la estructural?

La intelectual me preocupa, pero aún más me preocupa la pobreza, pobreza.  Tenemos muchos jóvenes y niños que se encuentran desnutridos y, esto no se revierte más. Es decir que quedan,  “marcados” para toda la vida. La pobreza los quita de la sociedad en forma salvaje. Un joven desnutrido queda separado de la sociedad para siempre. Es cierto que hay una demanda educativa muy grande pero también hay muchos chicos que se quedan en el camino. El tema laboral es una preocupación también. Nos encontramos con jóvenes denominado “Ni, ni”; ni trabajan, ni estudian. Todo esto es parte de una demanda y exigencia que debemos tener en cuenta en la tarea evangelizadora pero también en la Misiones que queremos construir día a día.

Usted habló de la educación como pilar. Días pasados se publicó un informe de la Unesco que revela que sólo el 30 por ciento de los chicos que iniciaron el 6to grado primario en 2008 en Misiones sólo egresaron del 5to año secundario en 2014. ¿Cómo se revierte esta estadística?

Es un tema fundamental. Sin educación no hay futuro. Ese porcentaje es alarmante para la provincia de Misiones. La educación es un tema que debe ingresar en forma urgente en la problemática no solo del estado provincial sino también de la Nación. En Misiones, estoy convencido que el gobernador Hugo Passalacqua tiene a la educación al tope de la agenda gubernamental. La educación empieza en la casa. Para una mejor educación también los padres deben tener  un trabajo digno porque para enviar a un hijo a la escuela hacen falta algunos componentes. La educación debe ser inclusiva y también de buena calidad. Sin justificar al padre quien ante la crisis que se está viviendo le dice a su hijo que debe dejar de estudiar en el nivel medio y lo envía a trabajar porque no le alcanza.

¿Usted ve que esto se está produciendo en la sociedad misionera de niveles medio-bajo?

No tengo las proporciones pero esto se está dando. En el último encuentro de obispos del país hablamos de la pobreza. En la oportunidad acordamos estudiar bien este tema porque estamos conviviendo hace muchos  años con un sistema donde la gente sólo sobrevive. Y, sólo sobrevivir es pobreza. Lamentablemente estamos viviendo en la Argentina en un sistema que hace que un alto porcentaje de la población sólo sobrevive.

Lamentablemente la pobreza trae violencia, narcotráfico, entre otros graves problemas…

Lamentablemente si. Son componentes que se fueron sumando  e incrementándose en los últimos años. Pero debo aclarar que la droga no9 sólo se presenta en la pobreza. Está en todos los estamentos de la sociedad. Pero hay ambientes que favorecen el cultivo de nuevas adicciones. Los obispos pusimos la alerta en un documento que elaboramos hace cuatro años; a través del cual se advirtió que en la Argentina se estaba produciendo un crecimiento del consumo de drogas en la juventud. En tanto que el pasado 8 de diciembre vertimos un nuevo documento en el que expresamos que no solamente nos preocupaba el alto consumo de drogas sino el narcotráfico en la Argentina. Si no se ataca como debe ser el narcotráfico, este seguirá creciendo sin límites. Podemos hacer prevención pero si las autoridades no hacen nada el consumo en los barrios o en las plazas o en cualquier lugar, por parte de los jóvenes seguirá aumentando. El narcotráfico ya no es un tema del gran Buenos Aires sino de la mayoría de las ciudades o pueblos del interior.

 Sin ingresar en política partidaria. ¿Cómo está viendo el accionar del gobierno nacional y, por consiguiente la crisis que está afectando, principalmente a los sectores bajos y medios?

No es el rol de la Iglesia opinar sobre política partidaria. Lamentablemente venimos de temas que se vienen produciendo desde hace bastante tiempo. Estamos expectantes a lo que se está produciendo en el país. Como le dije en anteriores preguntas la Iglesia está muy preocupada por el incremento de la pobreza y el aumento del consumo de drogas. Estamos, reitero expectantes de ver como el Gobierno Nacional revierte esta situación. En poco tiempo debemos tener indicadores  de parte del Gobierno Nacional que muestren que se está revirtiendo la pobreza en la Argentina. Uno de los componentes más importantes para salir de este tema es que se restablezcan las fuentes laborales.  Me refiero a un trabajo digno; es decir que la gente no tenga más que vivir de un plan o de changas. Sé que no es fácil. América Latina está sometida a un sistema medio expulsionista. Esto los gobiernos deben revertirlo en forma inmediata y cómo pastores e Iglesia estaremos expectantes en ver como camina esto.

Supongamos que el camino que eligió el presidente Mauricio Macri sea el correcto y luego de esta grave crisis salgamos adelante. ¿Considera usted que el costo social que se está pagando  es muy alto o no?. ¿Cree que quedarán muchas familias en el camino o no?

Lo que percibió es que cuando la gente que tiene conducción piensa en un proyecto y prevé que tiene algún costo social debe buscarle las soluciones en forma inmediata porque la gente no puede morirse de hambre. Se debe dar respuesta, sobre todo en los sectores más pobres a los problemas que se van dando. No se puede colocar a la emergencia como un sistema ordinario. La emergencia debe tener respuestas inmediatas, por ejemplo para este sistema extraordinario que se está viviendo en el país.

En estos últimos meses; ¿Aumentó la cantidad de gente que se acerca a Cáritas en búsqueda de una ayuda?

Si. Nos impresiona la cantidad de gente que se acerca no solamente en búsqueda de una ayuda alimentaria sino en búsqueda de ayuda para salir de las adicciones. Sobre este último tema estamos trabajando en forma conjunta con el gobierno provincial.

 El pasado 1ro. de mayo como todos los años usted estuvo en la Cámara de Diputados de la provincia y escuchó atentamente el discurso del gobernador Hugo Passalacqua en la apertura de la sesiones ordinarias. ¿Qué reflexión le mereció?

Generalmente evitó dar una opinión al respecto. Pero usted me pregunta y le contesto: el Gobernador hizo un relato de lo que intentará hacer para atacar los problemas que se irán sucintado día a día durante el presente año. Como un elemento muy positivo me pareció muy bueno el plantear todo bajo el elemento del diálogo. Esto me parece fundamental, porque el dialogo implica una mesa de escucha para poder resolver los temas más comprometidos que podamos tener como los que venimos charlando con usted en esta entrevista periodística. Sería miserable que un sector por ganar un espacio  en esta coyuntura use a la gente sin interesarse por la gente. El diálogo implica que dejemos de lado las ganancias por la coyuntura que podamos tener como oposición u oficialismo y que realmente pongamos a la gente como sujeto principal.

¿Siente que la Iglesia está cumpliendo el rol de contención ante la situación social que se está viviendo?

Desde los sacerdotes debo decir que los que, por lo menos pertenecen a la Diócesis de Posadas sí. Yo admiro mucho no solo a los sacerdotes sino también a la vida consagrada de muchos laicos que en las capillas hacen un trabajo intensísimo de contención social, familiar y de los enfermos.

Le hice la pregunta anterior como anticipo a la siguiente que tal vez sea la más complicada. ¿Cree que realmente la iglesia está cumpliendo el rol social que usted pregona?. Se lo pregunto ante el crecimiento de otras religiones o mejor dicho pseudo religiones…

Yo nunca pongo atención en esto. Que cada uno haga lo suyo. Igualmente no le escapo a la pregunta y le contesto: No creo que haya un crecimiento de lo que usted llama pseudo religiones. Si existe un crecimiento, pero no tan importante de grupos sistemáticos que siguen  poniéndose nombre como la Rosa Mística y que por consiguiente confunden a la gente. Por lo menos la gente que va a un grupo evangélico sabe que va concretamente a esta religión. El problema es cuando se la confunde a la gente a través de una simulación y no dicen claramente quiénes son y que no son parte de la Iglesia Católica y le dicen a la gente: vengan acá que es todo lo mismo. Esto se torna en un problema pero la verdad es que casi, personalmente nunca reparo en este tema, al contrario, para mí el principal problema  es el secularismo; que es una sociedad por la globalización, la informática o la televisión que miramos. Cuando hacemos zapping nos encontramos que en las novelas, por ejemplo existe una sociedad que no habla de Dios, lo omite concretamente y, obviamente en las conductas que presentan no hay ningún valor. Eso es el secularismo. Omitir todos los valores, todo es lo mismo, todo es igual, la biblia y el calefón

¿La Iglesia se modernizó al siglo XXI?

Siempre nos falta. Tenemos que agradecer muchas respuestas que damos pero saber que tenemos que seguir evaluando nuestra tarea. No debemos creernos perfectos; debemos saber que tenemos luces y sombras. Tenemos que ver que debemos revisar. El papa Francisco nos empuja a revisar siempre nuestras pastorales y, yo sigo ese camino y seguramente vamos a encontrar muchos defectos y cosas por mejorar para tener una Iglesia que salga más, que esté en el barro, que acompañe; en definitiva que esté con la gente.

¿La Iglesia está haciendo lío como pidió el Para en Río de Janeiro en el encuentro con los jóvenes?

Si, Él nos empuja a cada rato que hagamos lío. Yo le pido a los jóvenes principalmente que no se traguen todo lo que ven en televisión o internet, deben ser críticos; debemos tener jóvenes con personalidad que sepan decir que no, y que se impongan ante el consumismo que a diario se les presenta.

Yo tuve la oportunidad de estar en Roma de charlar con el papa Francisco y me encontré con un hombre que como dicen los jóvenes la tiene clara. Además la gente ya no habla de Maradona u otro deportista como referente de la Argentina sino habla del papa Francisco…. Concretamente dicen: Lo mejor que nos dieron los argentinos es el papa Francisco. ¿Qué reflexión le merece esta apreciación?

Estuve en Roma un par de veces  y lo que usted dice me sucedió a mí. Me emociona mucho el reconocimiento de la gente hacia el papa Francisco. Pero ese reconocimiento me emociona aún más cuando viene de gente que no es católica. Los argentinos vivimos esto con mucha alegría y mucho gozo. También lo vivo como una realidad de que cuando asumió como Francisco ya no es sólo de los argentinos. Es Pedro, el de todos y los argentinos debemos alegrarnos por esto.

Como todos los seres humanos el papa Francisco algún día dejará esta tierra. Concretamente le pregunto, ¿La Iglesia católica entendió que no hay marcha atrás; que después de este Papa debe asumir otro con iguales o mejores características que las que tiene Francisco?

Creo que sí. Es un proceso. También deseo recordar que Paulo VI o Juan Pablo II fueron papas con estilos diferentes pero que también cambiaron en accionar de la Iglesia católica. Fueron papas que trataron de poner en práctica este Concilio que permitió replantearnos cosas muy duras de la Iglesia católica. Recuerdo a Pablo VI que impulsó el Concilio o a Juan Pablo II que al igual que Francisco tenía una afección muy grande para con el judaísmo. Francisco tiene su particularidad. Yo creo que esto no se detiene porque el espíritu no se detiene.

¿Cómo es su relación con otros credos, como el musulmán o el judaísmo?

Excelente. Desde mi corazón tengo una relación muy cercana con ambas religiones. Somos hermanos. Ésta es una clave para nuestro tiempo. Estamos todo el tiempo buscándonos y tratando, cada uno desde lo suyo estar cerca de Dios. Quitándonos el odio, la violencia, etcétera. Lamentablemente hay mucha violencia religiosa en el mundo. Los fundamentalismos hacen mucho daño. Me refiero a Isis, Hezbolah y también al fundamentalismo que existe en el mundo cristiano, musulmán y judío. Todos esos fundamentalismos son violentos y no responden a Dios ni mucho menos al evangelio de Jesús.

 La última. ¿Cómo quiere que lo recuerde la gente cuando dentro de  muchos años ya no esté en esta tierra?

No sé si me van a recordar. Si me recuerdan, deseo que lo hagan como un hombre que tuvo pasión y que amó.

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