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La insistencia de la ministra Bullrich en afirmar que existen células terroristas en esa abstracción geopolítica denominada “triple frontera” es funcional a las pretensiones de los Estados Unidos de instalar una base militar en Misiones. Así sin vueltas. En Tierra del Fuego hay denuncias concretas de conversaciones entre los dos gobiernos para empezar por Ushuaia. Ya los wikileaks desnudaban la desesperación de Washington en ampliar su influencia en la zona

Posadas (31 de mayo). Un cable filtrado por Wikileaks en 2009 revela la desesperación de los Estados Unidos por ampliar su influencia en la zona de la Triple Frontera. Entonces, el gobierno del Brasil y el PT ponían fuertes límites a la estrategia del imperio. El cable, que tuvo amplia repercusión dice que la cuestión de la Triple Frontera entre Paraguay, la Argentina y Brasil es “el único pie” que pueden interponer los Estados Unidos para que no se les termine de cerrar la puerta de los asuntos de seguridad en la región. Desde el llano, dos años antes, Elisa Carrió denunciaba: “vienen por nuestros recursos naturales, vienen por el agua que será de mucho valor estratégico en pocos años”.
Casualmente, el portal TDF de Tierra del Fuego, publica la denuncia de Elsa Bruzzone, especialista en temas de geopolítica, estrategia y defensa nacional y miembro del Centro de Militantes para la Democracia Argentina (CEMIDA), sobre las pretensiones de los Estados Unidos de controlar los recursos naturales de la región.
Revela TDF qie “el Presidente Mauricio Macri envió una delegación a Estados Unidos para acordar la instalación de una base yanki en el fin del mundo, Ushuaia. El viceministro de Defensa Nacional, Ángel Tello, viajó a los Estados Unidos al frente de la misión, y en una entrevista al Diario La Nación aseguró “Queremos que la ciudad de Ushuaia se convierta en una base logística para apoyar las tareas científicas en la Antártida” .
El discurso de los funcionarios de Cambiemos es el mismo que ha permitido que Washington genere una red de bases que rondan el centenar. Las excusas son siempre altruistas: ayuda humanitaria, apoyo ante catástrofes, combate al narcotráfico o apoyo al desarrollo y la investigación científica.
En el mismo sitio se agrega que “además de la base que quieren instalar en Ushuaia, también tienen la pretensión de instalar una base militar en la zona de la Triple Frontera. Siguen con el viejo proyecto de la instalación en la ciudad de San Ignacio, al oeste de la provincia de Misiones. La intención es tener el control completo del Acuífero Guaraní. Algo que ya quisieron hacer en Resistencia, Chaco, en el año 2012, utilizando la excusa de ‘la ayuda humanitaria’. Pero la reacción de la población chaqueña, más toda la actividad que desarrollamos desde el CEMIDA, junto con el Ministerio de Defensa y la Cancillería, logró frenar ese proyecto”, aseguró.

Espacio construido por el Pentágono
Los misioneros tenemos plena conciencia de que el espacio denominado “triple frontera” no tiene la gravitación geopolítica que le dan los medios de comunicación dominantes que le hacen el juego a las intenciones de Washington. En el trabajo colectivo “La Triple Frontera, dinámicas culturales y procesos trasnacionales”, surgida del IX Congreso de Antropología Social realizado en Posadas en 2008, se publican investigaciones científicas que contradicen la alegada desaparición de las fronteras y los Estado – nación. Puerto Iguazú es Argentina, Foz Brasil y Ciudad del Este es Paraguay. La dinámica de la vida cotidiana en las tres ciudades no llega a constituir una “tierra sin ley”, como pregona la acción psicológica que despliega el imperio y que se vale hasta del cine para estigmatizar la región.
Contra este estigma trabajaron juntos las diplomacias de los gobiernos populares de los tres países. Ante la insistencia del entonces embajador Earl Wayne, se hizo una investigación periodística in situ. Los protagonistas se trasladaron hasta el lugar. “Comenzaron el viaje como lo hacen casi todos los turistas argentinos. Se hospedaron en un hotel céntrico de Puerto Iguazú y alquilaron un remise misionero para llegar hasta Ciudad del Este…cuando se abandona la urbe, ubicada a sólo 17 kilómetros de las Cataratas, el control de Gendarmería parece estricto. Pidieron la documentación personal de todos, la del chofer y la del auto.”. Luego narran que las mismas seguridades encontraron en Foz, pero denuncian que las cosas cambiaron en Ciudad del Este.
¿Entonces? No hay triple frontera. En todo caso la ausencia de Estado regulador se percibe en Paraguay. Pero aquí, sabemos que es percepción no es exclusiva de Ciudad del Este. Por ejemplo, el Estado paraguayo casi no cobra impuestos y tiene abiertas sus fronteras a las importaciones.
Como señala John Tofik Karam en la compilación publicada en “La Triple Frontera…” es a partir del 11 de septiembre de 2001 que se iniciaron “un conjunto de imputaciones infundadas sobre vínculos terroristas en la Triple Frontera…La teoría de la conspiración, que circuló por los medios de comunicación hemisféricos, combinó dos corrientes imperialistas distintas de la política exterior de los Estados Unidos: por un lado la imagen de los árabes o de los musulmanes como terroristas, y, por el otro, la representación de América del Sur como “tierra in ley”. Así los árabes estarían usufructuando el supuesto “desorden” de la Triple Frontera para apoyar o financiar organizaciones que los Estados Unidos consideran terroristas.
Por otra parte, el narcotráfico, que existe y no hay que relativizarlo, no necesita de enclaves. No sólo en Misiones sino en todo el Norte argentino se han denunciado pistas clandestinas de aterrizaje para el contrabando. Que se sepa, el contrabando armas por el cual fueron denunciados Menem y sus ministros, no pasó precisamente por la “triple frontera”. La fuga de divisas, estimadas en más de un PBI argentino, no necesita anclajes territoriales.
Otros cables filtrados por Wikileaks a los que tuvo acceso la prensa, confirman que existen relaciones sospechosas entre los organismos de inteligencia de los Estados Unidos, de la Argentina y de Israel. Nada que ver con la dinámica ni la vida cotidiana en Iguazú, Foz y Ciudad del Este.

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