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“Lo que quiere la gente”

La participación del Gobernador de Misiones en la gira presidencial por Europa tiene una significación institucional que trasciende resultados concretos de las reuniones con funcionarios y empresarios. Passalacqua habló de siembra para cosechar en inversiones financieras, turismo, agenda verde y energía, pero trae ya un enriquecimiento humano en las relaciones con los hombres fuertes de la Casa Rosada. Se refuerza la actitud colaborativa, de ida y vuelta, entre dos gobiernos de signos diferentes adelantada por Rovira para dejar de discutir y poner el foco en lo que le interesa a la gente.

Posadas (Martes, 5 de junio) La participación de Hugo Passalacqua en la gira europea de Mauricio Macri tiene el valor de inaugurar espacios y relaciones para la promoción de inversiones económicas para la provincia, aunque, como el mismo Gobernador lo dice, son siembras para cosechar a mediano plazo.
En las reuniones que mantuvo ayer en Bruselas con representantes y empresarios de la Unión Europea, y hoy en Berlín, el Gobernador tocó temas muy concretos, como energía, agenda verde, el crédito financiero para PyMEs, las oportunidades que ofrece Misiones a la foresto – industria y el turismo, según se informó.
Pero lejos de cualquier discurso demagógico el mismo Passalacqua descubre la naturaleza de estas relaciones de negocios y diplomáticas. Habla de siembra.“Vamos sembrando. Con calma, seriedad, y persistencia, veremos los frutos”, fueron sus propias palabras. Por eso rescata el contexto político y la misión de la gira presidencial a Europa al destacar la iniciativa de consolidar las relaciones con el Mercado Común, pero desde el fortalecimiento del Mercosur. En ningún momento, Mauricio Macri habló del objetivo de la integración de Argentina en forma aislada. En el sitio de la Casa Rosada se informa que en la reunión con la canciller alemana “el presidente Macri subrayó que la Argentina y todos los países del Mercosur “estamos dispuestos a progresar en las conversaciones con la UE. El capítulo que presenta más complejidad es el agrícola, porque para Brasil, Argentina, Uruguay Paraguay es un eje fundamental y necesitamos que Francia flexibilice sus posiciones, pero yo confío en el liderazgo de Alemania”, destacó.
Es un dato sustancial para analizar las tendencias de la nueva política exterior argentina que, está explicitada sólo gestualmente por el Presidente. Se asoma a la Alianza del Pacífico, pero no renuncia a las relaciones con el Brasil y ni siquiera con China. Precisamente en la gira europea, y siguiendo los informes de la Casa Rosada: ante la Comisión Europea, Macri también dijo que en el marco de la Cumbre Nuclear de Washington le ratificó al presidente de China, Xi Jinping, la vocación por “seguir trabajando juntos en esa alianza estratégica” y ver cuáles proyectos en conjunto merecen más impulso. Y explicó que el ministro de Energía y Minería, Juan Aranguren, acaba de retornar de China donde “se ratificó la intención de construir dos centrales nucleares nuevas y de seguir adelante con el proyecto hidroeléctrico”. “Se han afinado temas específicos en materia de proyectos, precios, plazos, y calculo que en mi viaje a China, en septiembre para participar del G20, lo terminaremos de firmar e impulsar definitivamente”.
Estas decisiones revelan la base pragmática de la política exterior de Macri, ideologizada por los reproductores de la prensa hegemónica, en los hechos restablece la asociación de negocios y diplomacia que también existió en la gestión anterior. Por eso Macri se mostró decidido en defensa de los intereses nacionales, se puede decir de la pampa húmeda, pero nacionales al fin, cuando detrás del optimismo por la apertura comercial, se paró en el tradicional reclamo argentino por “el capítulo agrícola es claramente el punto de la controversia con Europa”. “Tenemos que encontrar vías para poder avanzar. Todos tenemos claro que la verdadera integración incluye a todos los sectores, así que habrá que ir trabajando en los próximos meses para ver de qué manera lo resolvemos”, sostuvo el Presidente.
La foto y las instituciones
Desde otro abordaje, la participación de Passalacqua en la comitiva del gobierno nacional cobra una significación institucional para el funcionamiento de la República y la resolución de conflictos. La foto de Passalacqua con Macri y sus ministros, Peña y Malcorra, en un mundo de imágenes pueden generar impresiones que obstaculicen una interpretación política de fondo, tanto de la invitación de Macri a Passalacqua y Schiaretti a sumarse a la gira europea, como de la decisión de los gobernadores de aceptarla.
Carlos Rovira, como conductor del movimiento renovador que expresa el poder político de la provincia la vio clara y desde el mismo 10 de diciembre bajó la línea de la actitud colaborativa. La Presidencia de Macri, por más apoyo del poder mediático y económico que tuviera, asomaba con debilidades políticas, principalmente por ser minoría en el Congreso de la Nación. Las Provincias de signo contrario, como Misiones, y dependientes de los flujos de recursos financieros de la Nación, también mostraban sus vulnerabilidades.
A doscientos años de la Independencia, y sus posteriores cuatro décadas de luchas intestinas para redactar una Constitución, como los golpes de Estado y pueblada del 2001, constituyen aprendizajes. A la mitad de los argentinos les gusta y a la otra mitad no les gusta el rumbo que tomaron las políticas económicas y sociales del PRO, al 38% de los misioneros no les gusta el gobierno renovador. ¿Qué hacer? Volver a la calle para voltear gobiernos no parece ser el camino en el siglo XXI. Brasil es un espejo. El impeatchment a Dilma, por más constitucional que sea, derrumba la política como herramienta de las mayorías para gobernarse y abre espacios a la influencia del poder fáctico. Tampoco están los tiempos para que los caudillos provinciales arremetan contra Buenos Aires con las “masas y las lanzas” ni para incursiones disciplinadoras de los ejércitos porteños del otro lado. Se puede afirmar que Macri invita a Passalacqua porque necesita cuidar las relaciones institucionales con los gobernadores y es la misma necesidad, con dirección inversa, por la que Passlacqua acepta y no se corre de la foto.
Rovira la tiene clara
Este funcionamiento de las instituciones es posible por la distribución del poder popular, que el año pasado consagró cuatro diputados nacionales de la Renovación. Por eso es el Congreso un ámbito de diálogo y consensos, como son también las cumbres del Presidente con los Gobernadores.
“No es un intercambio mercantilista”, destaca pedagógicamente Rovira en contraste con la mirada del progresismo porteño que, claro no tiene responsabilidades de gobierno.
El jueves 31, durante una conferencia de prensa en la Legislatura provincial, el conductor de la Renovación, puso de relieve la relación política “madura” entre el gobierno nacional y provincial sobre todo porque “no se conocen experiencias de un ambiente sereno que permita marcar diferencias con rectitud y sin caer en lo clásico de la política, la crítica o la descalificación”. Pero al mismo tiempo remarcó que la actitud colaborativa, no implica abandonar el rol de oposición. Y aseguró: “lo que no nos gusta lo sabemos y lo expresamos con tono colaborativo. En eso estamos. No hay montaje. Hemos contribuido en las necesidades perentorias del Gobierno nacional y no es un intercambio mercantilista, porque el país requiere de este tipo de actitudes”.
Así como resaltó los acuerdos alcanzados para recuperar el 15% de la coparticipación que estuvo destinada a financiar el Anses, no dudó en responsabilizar a las medidas tomadas desde el 10 de diciembre por las asimetrías, el cierre de comercios, y el desempleo en alza, situaciones que “reflejan imágenes parecidas a las de la década de los 90”.
Es decir que no se renuncia a las convicciones. Ese día Rovira difundió un proyecto de ley de Educación Digital, que deberá articularse con la Ley Provincial de Educación, pero que establece con todas las letras la necesidad de un Estado presente. Es una de las grandes diferencias con las políticas neoliberales.
Se desprende entonces que el desafío de la política misionera es sostener el rumbo económico y social, que tenga como pilares el trabajo, la salud y la educación.
Con el proyecto de Ley de Educación Digital, Rovira pone en el centro del escenario político problemas de fondo. No es fácil articular la nueva cultura digital, el pensamiento computacional, con las instituciones educativas. Por eso manda mensajes a través de la redes diciendo que “debemos poner el foco del problema en lo que quiere la gente. La gente está viendo el escenario como casi una novela donde unos cuentan una parte de la historia y otros en otra parte de la historia, y la verdadera historia de la gente no está apareciendo”.
Nada de esto es ajeno a la gira europea. Passalacqua volverá no sólo con la agenda aceitada para resolver los problemas urgentes de los desfajes generados en la economía, volverá con relaciones más humanizadas con los hombres fuertes del gobierno nacional.

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