El ministro Safrán reiteró hoy que Misiones no pidió ni recibió adelantos del Tesoro para financiar gastos corrientes ni recibió ATNs tal como se afirmó en medios nacionales y se replicó aquí. En lo que va de la gestión de Macri llegaron alrededor de 600 millones de pesos destinados a obras públicas lo que implica una gran reducción de lo previsto para el año en las transferencias no automáticas, sujetas a la voluntad de la Casa Rosada. El diario La Nación afirmó que Macri privilegia abiertamente a gobernadores de Cambiemos. Así y todo Passalacqua, que acaba de estar con el Presidente por tercera vez en el mes, reunidos con directivos del Banco Latinoamericano, apuesta a reforzar la soberanía provincial en la relación institucional y colaborativa que hunde sus razones en la historia, lejos de la simplificación del “toma y daca” del que hablan, las derechas y las izquierdas.

Posadas (Lunes, 25 de julio) La relación institucional colaborativa acordada por los gobiernos de la nación y de varias provincias, entre las que Misiones hizo vanguardia, pareciera que irrita a los profetas del odio que predican lo que ahora llaman “la grieta” y que no es más que la vieja táctica de dividir para reinar. Hay sectores del poder económico concentrado conspirando contra la normalización institucional de la república. No están de acuerdo con la estrategia dialoguista del Presidente con los gobernadores por la sencilla razón que fortalece la Política como instrumento de canalización de las demandas sociales. Se entiende así la mala prensa que tiene en los medios hegemónicos esa construcción institucional de hacer posible un país funcionando con Ejecutivos de diferente signo ideológico, en el que se juegan Macri, Passalacqua y otros gobernadores. Tratar esa construcción, nueva para la Argentina que abre posibilidades a los proyectos autonómicos de las provincias, como un mero “toma y daca” al decir de los periodistas estrellas del grupo Clarín, tiene el claro propósito de dinamitar los puentes. Las corporaciones, los poderes fácticos, que ayudaron a llegar a Macri a la Casa Rosada, lo quieren aislado de la Política, lo quieren sólo sostenido por el poder Dinero. Sospechan de la otra cara del macrismo que tiene anclaje en las lógicas partidarias. Y ven un Macri ambiguo, respondiendo por un lado a sus demandas de negocios y recuperación de rentas que fueron distribuidas al sector del Trabajo por los gobiernos emergentes de la crisis del 2001. Pero también ven un Macri predispuesto a responder a demandas de los gobernadores centradas fundamentalmente en el financiamiento de obras públicas. Como es clásico ya en la política argentina, también la izquierda entiende como toma y daca los acuerdos institucionales.
Con toda claridad conceptual el gobernador Passalacqua, en la reunión que tuvo con periodistas el viernes 16, se refirió al profundo sentido institucional que tienen los acuerdos entre Nación y Provincias al rescatar de la historia el espíritu de la Constitución de 1853, los pactos preexistentes y el desarrollo histórico de la tensión entre el estado nacional y provincial con logros y fracasos. La referencia para el debate es necesariamente el respeto a la autonomía provincial en la toma de decisiones a pesar de las asimetrías de la relación.

Misiones no pidió adelantos
Es el contexto en el que el Grupo Clarín deslizó, en el diario y sus programas centrales de la TV, que “en el toma y daca” acordado con los gobernadores (cambiar votos el Congreso por obras), Macri ha privilegiado el envío de recursos financieros a los distritos gobernados por el peronismo o aliados al kirchnerismo. En la información se incluye a Misiones como beneficiada con aproximadamente 600 millones de pesos en adelantos de coparticipación y en los famosos ATN.
Esto fue terminantemente desmentido por Adolfo Safrán ante una consulta de misionesplural. Si bien es cierto que desde el 10 de diciembre de 2015 ingresaron aproximadamente recursos que podrán acercarse a esa cifra, fueron para obras públicas ya programadas. Misiones no solicitó ni recibió adelantos de coparticipación como lo hicieron otros distritos.
El gobernador Passalacqua y el ministro Safrán ya lo dijeron hasta el cansancio: Misiones tiene las cuentas equilibradas y por ahora, a pesar de la merma en los recursos propios tanto de origen provincial como nacional, no necesita financiamiento para gastos corrientes.
La operación mediática para instalar el “toma y daca” para ensuciar los acuerdos institucionales es nueva, posiblemente desde el inicio del nuevo ciclo de Lanata en Canal 13.
Varias notas de La Nación sin embargo lo desmienten. Hace apenas cinco días, el 20 de julio titulaba: “Macri favoreció a las provincias aliadas en el reparto de fondos nacionales”. Firmada por Mariano Obarrio, que tiene años acreditado en la Casa Rosada, sostenía que el 43% de los $22.906 millones girados hasta ahora por el Ministerio de Interior y Obras Públicas se distribuyó entre distritos del frente Cambiemos”. Afirmaba que el gobierno de Macri “le transfirió en los primeros siete meses de gestión más recursos nacionales a las cinco provincias gobernadas por el frente Cambiemos y sus aliados que a las 19 restantes, que están conducidas por el Frente para la Victoria (FPV) o por las diversas corrientes del peronismo no kirchnerista o por los partidos provinciales. En el ranking de las provincias beneficiadas, las de Cambiemos concentraron el 43% del total de recursos nacionales. Se trata de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Corrientes y Jujuy. Mientras que los distritos del FPV embolsaron el 31% y los de otros partidos el 26%”.

Privilegian al oficialismo
Con datos del Ministerio del Interior y Obras Públicas, que dirige Rogelio Frigerio reveló que Buenos Aires recibió hasta este mes el 29,9% de las transferencias de ese Ministerio: 5010 millones de pesos sobre el total de 22.906 millones girados a los 24 distritos federales.
Ya en una nota anterior, el mismo diario daba cuenta que el gobierno de Macri redujo la distribución de fondos discrecionales a las provincias respecto del manejo que hizo Cristina Kirchner y ya apuntaba que “del análisis detallado de los números surge que, al igual que el kirchnerismo, Cambiemos privilegia a determinadas provincias en la distribución de recursos”·
A pesar de ese trato diferencial, la reducción de las transferencias no automáticas con relación a las institucionalizadas en el reparto de la coparticipación es un anhelo de las provincias. Cuánto menos recursos se dispongan para el antojo de la firma del Presidente, se reduce también la capacidad de favoritismos. Lo ideal es que todas las trasferencias sean automáticas. Los reclamos de Misiones están centrados en el freno al financiamiento de la obra pública registrado en el primer semestre.
La reunión del presidente con los gobernadores convocada en Chubut para la semana que viene, más allá de la firma del acuerdo por la reducción paulatina de los desvíos de fondos provinciales para financiar el Anses, el famoso 15% en escalas de a 3, tiene una perspectiva más amplia que ir a pelear por adelantos del Tesoro. Es la posibilidad de abrir un proceso de recuperación del 30% de los recursos coparticipables que perdió Misiones en 1988. Tiene como aliada a la provincia de Buenos Aires que en la misma Ley perdió el 32% de sus recursos.
Todo lo demás es aleatorio. Hace pocos días, el propio responsable del Plan Belgrano admitió en el Senado de la nación que este año no hay recursos para las obras. Y que el año que viene la Cámara alta será clave para el Plan cuando se discuta el Presupuesto”.
Es decir que el financiamiento es la clave para que las obras que se incluyen algo pomposamente en el Plan Belgrano no queden en meros anuncios. En este sentido, hay que destacar el nuevo encuentro que tuvo Passlacqua con Macri y Peña, cuando en la Casa Rosada, el miércoles 20 recibieron a los integrantes del Consejo Directivo de la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Junto a otros gobernadores se planteó la necesidad de fortalecer la relación con el organismo y las provincias, con el objetivo de lograr el financiamiento de nuevos proyectos.
Durante el encuentro analizaron la posibilidad incorporar más proyectos, en la búsqueda de disminuir la situación de pobreza y vulnerabilidad, generar condiciones de desarrollo para el sector primario y productivo y de generación de empleo. Desde el Banco de Desarrollo Latinoamericano mostraron predisposición para continuar con financiando proyectos de infraestructura.

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