Aranguren se opone al ITC diferenciado para Misiones en prevención a facturaciones truchas. Sus famosas planillas demuestran que sospechosamente con el subsidio en vigencia el consumo en la provincia aumentó el 60%. Cuando Duhalde después de la devaluación de 2002 lo eliminó, sólo el consumo de nafta común cayó de 34 millones de litros a 21 millones por año. Por eso su criterio se impone al del ala política del PRO. Safrán propone establecer cupos o confiar en los controles de la DGR que no existían en los 90.

Posadas (Miércoles, 27 de julio) El ITC diferenciado para la provincia de Misiones está demorado porque el ministro de Energía de la Nación, Juan Aranguren, se niega a firmar la resolución a pesar de tener la aprobación de los ministerios de Interior y Hacienda. Parece un contrasentido. El máximo exponente de los gerentes anti-políticos que integra el gabinete presidencial se impone al ala política en la toma de decisiones.

Aquí, todo el arco de representación, incluido el PRO, se ha pronunciado a favor de la medida a la que se considera indispensable para contener la fuga de divisas, sobre todo a Paraguay. En los primeros meses del año tanto el referente misionero de la Casa Rosada, Alfredo Schiavoni, como el presidente del PRO en Misiones, Jorge Ratier Berrondo, anticipaban la viabilidad del reclamo que, no sólo se limita a los empresarios de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste, Cesane, sino a todo el comercio que no puede competir por las asimetrías de costos.

El 5 de mayo, el gobernador Hugo Passlacqua se sumó a las voces de la Renovación en el Congreso de la Nación y oficializó el reclamo en una carta remitida al ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay. Passalacqua reclamó en esa nota documento que “producto de las asimetrías que padece la Provincia, lo que motivó que el combustible sea hasta cinco pesos más caro en relación a Paraguay o Brasil, se vuelva a disponer una reducción sustantiva en el ITC para toda Misiones.

Con el IVA se recupera el subsidio
El Gobernador indicó que la fuga de misioneros a cargar combustible en las fronteras vecinas ocasiona una reducción del volumen de venta no solo en ese rubro, sino en otras actividades, lo que acarrea una reducción en la recaudación de impuestos a los combustibles, al Valor Agregado, Ganancias y los Ingresos Brutos, provocando un daño a la economía y una potencial pérdida de puestos de trabajo y otros daños colaterales.

En los reclamos se recordaba que el ITC diferenciado fue una medida especial aplicada desde 1996 y hasta 2002, cuando el modelo económico nacional también sometía a las provincias del norte a una enorme desigualdad. En aquel entonces, se fijó un impuesto diferencial para la nafta en cinco localidades que resultó muy beneficioso para estas ciudades y sus zonas de influencia, generando un importante movimiento económico y comercial, a la vez que permitió incrementar la recaudación fiscal, tanto nacional como provincial y municipal, originando un aumento tributario global (ITC, Ganancias, IVA, Ingresos Brutos y Tasas Municipales) que superó ampliamente la diferencia con el gasto tributario del combustible con ITC reducido, que bajaba los costos de los combustibles entre un 30 y 40 por ciento.

Este recupero de ingresos a través de otros impuestos es el argumento por el cual el PRO Misiones, Rogelio Frigerio y Prat Gay, se mostraron dispuestos a su aplicación.

Negocio de pocos perjuicio de muchos
¿Qué pasa entonces? ¿De dónde el poder de Aranguren para cajonear la medida?
Desde Buenos Aires nos informan que sus argumentos son lo suficientemente contundentes para demorar la decisión final que siempre toma Mauricio Macri.

¿Qué le dice Aranguren al Presidente? Fanático de las planillas, le muestra y demuestra que durante los seis años de vigencia del ITC diferencial, los trasportistas de combustibles aumentaron considerablemente sus embarques a Misiones. Son números irrefutables. De 34 millones de litros al año consumidos sólo en nafta común, ni bien el gobierno de Eduardo Duhalde, después de la devaluación quitó el subsidio, el consumo cayó a 21 millones de litros en el mismo rubro. En porcentajes, del total del consumo de nafta común en el país, Misiones con ITC consumía el 3,4%, cuando cayó el diferenciado cayó también el porcentaje a 2,5%.

Con esos datos entre otros de la misma contundencia, Aranguren le dice a Macri que el ITC diferenciado para Misiones podría generar un mercado negro de naftas y gasoil y a la vez facturaciones truchas para aprovechar el subsidio

Es en este contexto que cobran significación las gestiones que realizan desde el ministerio de Hacienda de la Provincia. Adolfo Safrán, que acompañará a Passalacqua a la cumbre del Presidente con Gobernadores que tendrá lugar en Puerto Madryn la semana próxima, trabaja en dos propuestas. Una es aplicar un cupo para los combustibles que lleguen al consumidor con ITC diferenciado. El promedio de los últimos años del consumo en Misiones alcanza a 145 millones de litros de nafta especial y 38 millones de ultra. En tanto en gasoil llega a 282 millones el común y a 27 millones el ultra. En todos los rubros el porcentaje de consumo de Misiones sobre el total del país oscila entre 2,1% y 2,5%

La otra posibilidad que baraja Safrán es más sencillo, registrar los ingresos en los controles que tiene la DGR en las casillas ubicadas en los accesos por las rutas 12 y 14.

Es una variable que no existía en los 90: la rigurosidad de Rentas en los controles.

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