Medio centenar de personas, mujeres, hombres y travestis, ejercen la prostitución en Eldorado según lo revela un informe presentado como tesis en la Facultad de Medicina de Córdoba y que le permitió a la autora obtener el título de Magíster en enfermería. Para la realización, la autora convivió dos meses con chicas, travestis y hombres homosexuales que ofrecen sexo a cambio de dinero
Por Alejhandro Fabián Spivak

Dicen que la “venta” de sexo callejero es la profesión más vieja del mundo. Eldorado no escapa a este ofrecimiento, porque al igual que en otras ciudades de la Provincia y del país, chicas y no tan chicas ofrecen este servicio a hombres y, también mujeres que buscan saciar su necesidad sexual.
De un tiempo a esta parte no solo jóvenes y no tan jóvenes de sexo femenino ofrecen “este servicio”; sino también hombres y travestis “compiten” a diario por obtener un cliente/a.
El informe
D.B. es magíster en enfermería. Hace 24 años que trabaja en el hospital Samic de Eldorado y es profesora de una de las materias más importantes de la reciente puesta en funcionamiento de la carrera de Enfermería que se dicta en la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado y que cuenta con unos 300 alumnos. No logró ser rectora de la misma porque no es médica y, ese cargo debe ser cubierto por una profesional en ese rubro. Actualmente cursa la carrera de Psicología Social a distancia en la Facultad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.
D.B, para obtener el título de Magíster tuvo que realizar su tesis y presentarla en la Facultad de Medicina en Córdoba, donde cursó sus estudios a distancia.
Esta profesional en enfermería decidió presentar un informe sobre la prostitución en Eldorado. Para ello convivió todas las noches, durante dos meses con mujeres, travestis y hombres que “trabajan” de este oficio. “Estuve dos meses compartiendo sus alegrías, tristezas y, por encima de todo me gané su confianza para poder realizar el informe que me permitió aprobar y recibirme de Magíster en Enfermería. En tanto que la confección de informe me demandó seis meses”; dijo esta mujer de 53 años que ama su trabajo. “Para realizar el informe tomé tres puntos: observación, entrevista y encuesta”.
La ruta 12
D.B. dijo que los lugares elegidos por las/los trabajadoras del sexo para ofrecer este servicio son la calle colectora, paralela a la ruta nacional 12, tanto en el sector este como oeste entre la avenida Fundador y la avenida San Martín. Otro lugar elegido es la calle Haidinguer, kilómetro ocho, a unos 300 metros del Casino. “El Casino es un lugar de atracción para mujeres, hombres y travestis para ofrecer su trabajo. Es que muchos ‘jugadores’ luego de estar en ese negocio de juego eligen estar con alguien para tener sexo”.
Si bien el informe está restringido para su lectura, D.B, confió importantes datos al periodista de Misiones On Line. “En total en Eldorado hay 37 mujeres ofreciendo sexo callejero, más nueve travestis y cinco hombres homosexuales. Los travestis y los hombres son todos mayores de edad. En tanto que entre las mujeres certifiqué la existencia de una menor de 17 años y una mujer de 23, embarazada de 20 semanas. Catorce son oriundas de Eldorado; de los barrios Primavera, 20 de Junio, Bernín y Antiguo Centro. Y las demás provienen de Puerto Iguazú, Libertad, San Vicente, Delicia, Victoria, Montecarlo, Bernardo de Irigoyen y San Pedro. Todas se iniciaron en sus localidades de origen pero decidieron venir a Eldorado porque ganan más dinero. Por ejemplo, una chica en San Pedro por sexo oral recibía entre 10 y 30 pesos; mientras que en Eldorado el importe sube a entre 40 y 50 pesos. En tanto que por sexo en un hotel alojamiento o el camión o automóvil en San Pedro cobraban entre 30 y 50 pesos y en Eldorado entre 60 y 100 pesos. En algunos casos llegaron a cobrar entre 250 y 300 pesos, pero debían tener sexo con hasta cuatro hombres a la vez”.
La mayoría de las mujeres que ofrecen sexo por dinero no tienen “padrino”. Es decir que el trato es directo entre el cliente y la mujer. Al igual que los travestis y los hombres.
La mayoría cuenta con “una madraza” que reside en el barrio Belgrano, kilómetro ocho de Eldorado, que les cuida los hijos por dinero y les brinda protección”.
Las chicas que ofrecen este servicio se ubican entre los 17 y los 45 años. La edad de los clientes va de los 15 a los 60 años. Muchos de ellos de buen pasar económico, ya que buscan “este placer” conduciendo automóviles de marca. También hay camioneros que solicitan este servicio para realizarlo en el propio camión.
Pero no solo se buscan chicas, también muchos prefieren tener relaciones con travestis y hombres homosexuales. “Los travestis y homosexuales me confiaron que muchas veces deben cambiar de roles”.
“También mujeres grandes, viudas, separadas o casadas buscan jóvenes para tener relaciones sexuales”.
Las chicas y los travestis viven en piezas alquiladas, en su mayoría en el kilómetro dos. “Durante el día cuidan a sus hijos enviándolos a la escuela y a la noche los dejan con la madraza para salir a trabajar”.
El informe revela que “la mayoría se inició sin estudios secundarios completos” que no eran tomadas en comercios, fábricas o aserraderos. Sólo una chica oriunda de Libertad culminó los estudios secundarios”.
“Otra chica hace este trabajo enviada por su marido para obtener más dinero. En tanto que otra joven, separada, a pesar de que su ex marido trabaja en un importante aserradero y le pasa dinero realiza este trabajo porque está acostumbrada. Otras son enviadas a realizar el trabajo sexual por parte de sus padres, quienes a la vez les cuidan sus hijos”.
La tesis presentada en la Facultad de Medicina de Córdoba también revela que la mayoría de las chicas y los travestis tienen temor de ser golpeados. Es decir maltratadas/dos. “Las chicas y travestis no saben con quién se van a encontrar y tienen miedo pero saben que sino realizan el trabajo sexual no llevan dinero a su casa. No están armadas ni con cuchillo ni con navajas. Es decir que no tienen arma alguna. Tienen una muy buena relación con los encargados de los hoteles alojamiento que ante cualquier mínimo problema se comunican con la policía”.
A diferencia de otras localidades de la Provincia y el país donde se ofrece sexo desde hora temprana a la tarde en Eldorado “el movimiento” se inicia a las 21 y culmina a las 6. En ese tiempo una chica puede llegar a tener hasta siete clientes de a uno por vez; ya que en más de una oportunidad a chicas se las ha obligado a tener sexo con más de una persona a la vez. Es decir, al mismo tiempo tenían sexo anal, vaginal y oral.
El documento expresa que “en una noche de trabajo hay chicas que percibieron hasta 750 pesos, aunque esta cifra se da esporádicamente porque lo normal es que tengan un promedio de cuatro clientes por día, a razón de unos 70 pesos diarios por cliente”.
Preservativos, casi sin uso
Sabido es que la única forma de cuidarse para no sufrir el contagio de enfermedades venéreas y HIV es usando preservativos.
D.B en su informe revela que también “trabajó” junto a los encargados de los hoteles alojamiento de Eldorado.
Se tomó el trabajo de colocar un profiláctico en cada una de las habitaciones Esperaba que ingrese una pareja y, cuando ésta salía de la habitación y, antes de que ingrese el personal de limpieza, D.B. constataba si habían usado profilácticos. En su mayoría no usaban. “Yo me daba cuenta porque no solo encontraba sin uso el profiláctico que había colocado en la mesita de luz sino que también le preguntaba al encargado si le habían solicitado uno o buscaba en toda la habitación si había quedado parte del envoltorio de alguno. Esto demuestra que no hay conciencia en cuanto al posible contagio de enfermedades”.
D.B. dijo que “los clientes no quieren usar preservativos y las obligan. En su mayoría, las chicas acceden porque sino son obligadas a la fuerza”.
El informe, cuyos datos principales fueron vertidos en estas páginas mereció la mayor calificación de los docentes de la Facultad de Medicina y Córdoba y le permitió a D.B. acceder al título de Magíster en enfermería. Fue un trabajo científico que debe servir para mejorar la situación social de estas mujeres que indefectiblemente deben trabajar en la calle.
El Sida, presente en muchos casos
Según el informe en Eldorado “hay dos whisquerías ubicadas sobre la colectora de la ruta nacional 12. En una de ellas hay 20 chicas que ofrecen sus servicios. Y en la otra 10. Las mujeres viven en el lugar”.
D.B. dijo que “fue muy difícil ingresar a estos dos locales comerciales. Los dueños son terribles. Tratan a las chicas como si fueran esclavas y cuando les pregunté si había algún control sanitario me dijeron que no”.
El escrito revela que “en el Norte hay 915 personas con HIV que se atendieron aunque sea una vez en el hospital Samic de Eldorado. En su mayoría mujeres. De esta cifra 217 residen en Eldorado y de las 37 jóvenes que trabajan en la calle ofreciendo sexo, cinco son transmisoras del HIV. La mayoría no se trata, aunque en el Samic existen los medios para su tratamiento. Hay una tendencia de los portadores de HIV que es la de contagiar a otra persona por la bronca que tienen por haber contraído la enfermedad”; afirma en el informe una médica cuyo nombre dejaremos en reserva. No solo HIV tienen las mujeres que trabajan ofreciendo su cuerpo. También presentan otras enfermedades que se producen por transmisión sexual. En su mayoría tienen hongos.
“Todas las chicas y los travestis tienen una libreta sanitaria que es controlada, por lo menos una vez al mes, aunque las mismas prostitutas revelan que por unos pocos pesos, pueden conseguir el certificado”, indica la médica.

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