El gobernador del Chubut, Mario Das Neves, firmó el Decreto que llama a concurso público provincial para cubrir el cargo de Ministro de Turismo. “Puede ser peronista, radical; no interesa de qué sector provenga”, dijo el mandatario. Pensar en un ministro libero que haga las suyas, ni los ceos de Macri lo logran.
Por Raúl Puentes.

Posadas. ¿Un Ministro por concurso de Antecedentes y Oposición? La medida, insólita, la tomó el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, que convocó por Decreto a un concurso público dentro de su provincia para cubrir el cargo de Ministro de Turismo y también anticipó que no será el único cargo político que cubrirá con esta metodología. “Puede ser peronista, radical; no interesa de qué sector provenga”, dijo el mandatario chubutense.
Este hecho novedoso llama la atención porque los Ministros son los colaboradores directos e inmediatos de la máxima autoridad política y por lo tanto, personas de su confianza. Hasta ahora, a lo sumo, los gobernantes cedían algunos de esos puestos (ministerio) a otros partidos políticos o a la oposición, como muestra de apertura e integración y hasta de gobernabilidad, pero no existen antecedentes, al menos recientes, ni en el Gobierno Nacional o en las provincias de una medida de este tipo, tan abierta y a la vez, tan técnica.
Un ministro es un gestor político, repiten en todos los partidos, a lo largo de los años. Son puestos para gestión política, por lo general acompañados de cuadros técnicos. No necesariamente un ministro de Educación debe ser docente ni uno de Salud debe ser médico porque se espera de ellos que sean gestores políticos.
Para este caso de Chubut, ni siquiera deber tener un título universitario del rubro pero si ser idóneo en el tema. Quienes quieran ser Ministro de Turismo de Chubut deberán presentar sus antecedentes en el turismo y el proyecto que quieren desarrollar para potenciar la actividad en toda la provincia.
Si bien en la Argentina cada provincia es autónoma, están a su vez conformadas de manera similar a la organización que detenta el Estado Nacional. Así como el pueblo elige a través del voto directo a su Presidente y a sus Gobernadores, estas máximas autoridades eligen y designan a sus Ministros, responsables de los organismos ejecutivos de la más alta jerarquía, inmediatamente por debajo del Presidente de la Nación para el caso del Gobierno nacional, y de los Gobernadores, en el caso de las provincias. Así como el gobernante elige con libertad a su ministro, también lo puede remover cuando lo considere necesario, sin trámites extras.
Los ministros conforman el Gabinete de Gobierno junto a las máximas autoridades del Ejecutivo: el presidente y su vicepresidente o el Gobernador y su vicegobernador, según se trate del Gobierno Nacional o un Gobierno provincial.

El Estado no es neutro
Esta situación, también inédita, permite una reflexión referida al rol del Estado que expresa en sus instituciones las contradicciones de la sociedad. Por eso hasta en la Constitución aparecen derechos en tensión sujetos a interpretación, como ejemplo los que hablan de la propiedad; o el más trillado del derecho a peticionar y el derecho a circular libremente, o más en nuestros temas, otro ejemplo: los artículos que por un lado otorgan el dominio de los recursos naturales a las provincias y el alcance de tratados internacionales sobre la defensa del medio ambiente que enajena ese derecho y así. ¿Esto qué significa? Que la administración del Estado no es neutra, como solía expresar el periodista Jorge Alejandro Varela.
Aun los Gobiernos como el de Macri tienen ideología y sus ministros responden al rumbo económico, social y político que baja la Presidencia. Y esto es siempre así. En los países centrales por ejemplo, las elecciones de Estados Unidos hoy posicionan a dos candidatos del sistema, pero uno responde a los lineamientos del poder financiero encarnado en Wall Street, el otro a demandas de un sector de la sociedad, fundamentalmente los trabajadores fabriles que debido a las políticas de liberalización han visto que sus fábricas se trasladan a China, la India o la Malasia y que los pocos puestos de trabajo que quedan son ocupados por inmigrantes.
El Estado no es neutro. No lo es. Menos en la Argentina donde la historia reciente pone de manifiesto que el Gobierno de un signo aplica políticas para promover el consumo y el empleo y el otro asume para generar desempleo como variable de ajuste para lograr bajar el salario, que considera un costo, y promover las inversiones. Uno regula el otro desregula.
Pensar en un ministro líbero que haga las suyas. Ni los ceos de Macri lo logran.

El caso de Chubut
El decreto que llamó a concurso para elegir al Ministro de Turismo de Chubut establece que el concurso será público y de antecedentes y oposición y que los postulantes deberán presentar sus antecedentes laborales, académicos y comerciales. El jurado que elegirá al nuevo funcionario será el propio gobernador Das Neves y dos de sus ministros: el Coordinador y el Gobierno.
Das Neves impulsó esta novedosa modalidad en el marco del proceso de evaluación y optimización del funcionamiento del Gabinete de su provincia  y de esta manera, entiende, da señales de que acusó recibo de la creciente demanda de la sociedad para jerarquizar la función pública, para hacer más eficiente -así-, la administración de los recursos del Estado.
El nuevo funcionario “tiene que tener lo que el Estado necesita; nosotros necesitamos gente que sepa y que pueda aportar un proyecto de expansión y desarrollo en una actividad como el turismo, que puede brindarnos muchas más posibilidades. El turismo existe desde antes que existiera la Universidad; hay gente que le ha dado mucho al turismo, que conoce mucho y por esa razón es que no se exige título universitario. Tiene que ser idóneo y presentar un proyecto”.
Los concursantes domiciliados en Chubut (la convocatoria es provincial y no nacional) podrán inscribirse hasta el día 12 de septiembre por Mesa de Entradas de la Dirección General de Administración de Personal, ubicada en Fontana 50, en Rawson, provincia de Chubut.

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