¿Cuántos tonos tiene cada color? ¿Pueden los sonidos o las cosas intangibles tener color? ¿Cómo se elige el color para una bandera o para pintar un cuadro? Libros como los de Theroux o Zamboni ahondan en la vida del pigmento.

Por Santiago Morales

Alexander Theroux nació en Massachusets, que significa cerro Azul en inglés. Ese significado lo motivó a escribir Colores primarios, y Colores secundarios, libros extraños, entre novelas y diccionarios, ensayos, o anotadores de observador compulsivo, estudioso del arte.
Olga Mercedes Zamboni nació en Santa Ana. Que también, a lo lejos, es azul. Fallecida en enero, siete meses después se llevó a cabo la presentación de su último libro: “Ríos de memorias y silencios” en el Museo Aníbal Cambas, a cargo de la licenciada Carmen Guadalupe Melo, y las escritoras Numy Silva y Rosita Escalada Salvo. Además estuvieron presentes personas vinculadas al mundo de la literatura misionera, como así miembros directivos de la institución y familiares y amistades de Zamboni. El verde era su color favorito.
Theroux reúne todo lo rojo en un capítulo, todo lo azul en otro, y lo mismo con el amarillo; en su libro siguiente se ocupa de los colores secundarios aplicando la misma estructura. Por ejemplo: el echarpe chino de Isadora Duncan al morir era rojo, dice en el primero. (Si reuniera todo lo chino en un libro podría poner: el echarpe rojo de Isadora Duncan era chino) Theroux navega por una extensa paleta de tipos, tintes y tonos del “polinómico” verde: el verde menta, verde savia, verdín, celadón, verde oliva, verde manzana, otras maneras de ver, a veces al mismo color. Otros dicen que hay sólo seis clases de verde: cognac, esmeralda, selva, inglés, loro y agua. Al comienzo de la novela Darwin poeta, reciente ganadora del premio FNA (Fondo Nacional de las Artes), escrita por el posadeño Osvaldo Mazal, hay un libro del cual …“cualquier inglés reivindicaría como propio el color de la tapa pero para mí fue siempre verde ruso”
Rimbaud decía que cada letra tenía un color, para él la u era verde.
Más allá del cataloguismo Theroux experimenta, recuerda, y observa como si fuera estudiando este díptico que pasea por el bermellón, escarlata, ocre, malva, carmesí, magenta. Fucsia, un rojo azul rosado. Morado, coral, terracota. Con la misma lupa se podría hacer un registro de cómo pintan el agua de las cataratas los pintores misioneros, o todos los pintores. Azul, celeste, blancuza, negra, marrón, verde. Color favorito de la poetisa santanera. Zamboni, además era cuentista y novelista. Maestra Normal nacional y Profesora especializada en Castellano Literatura y latín. Ejerció la docencia en todos los niveles de enseñanza, desde una escuela rural (1957-60) y escuelas de nivel medio (1962-81). Tuvo a su cargo la cátedra de Literatura grecolatina en la facultad de Humanidades de la UNAM desde 1986. Algunas de sus obras: “Latitudes”, “Poemas de las islas y de tierrafirme”, “Tintacuentos”, “Mitominas”, “Veinte cuentos en busca de un paraguas”, “El eterno masculino”, “Sugestiva Santa Tecla”, “Relatos sencillos”, y “Vestidos de colores”  libro de poemas y cuentos suyos sobre los colores, complementados con pinturas de los artistas Trini Álvarez y Tito Busse.
Mientras que Theroux habla del púrpura Zamboni se ocupa del morado. (Ambos prefieren usar el violeta solo para referirse a las flores).  Para Rimbaud la letra i es púrpura.
Los colores de la actual Bandera de Misiones son rojo, azul y blanco, en ese orden empezando desde arriba. Según el propio José Artigas el significado de la bandera es el siguiente: Rojo por la sangre derramada para sostener nuestra libertad e independencia; azul que representa nuestra decisión por la República; y el blanco de nuestra distinción y grandeza.
En el poema Bandera guaraní, de Julio Gustavo Ríos Bordón, la bandera es Andrés mismo. Si la bandera es un estandarte, una vanguardia.  En las tres primeras estrofas aparece la bandera: primero el blanco “sobre la niebla blanca…” viene el comandante; segundo el azul, de los cielos misioneros, republicano, y tercero el rojo, optando por la versión de la sangre derramada.
Sobre el anaranjado, Theroux dice que es flagrante, desordenado, audaz,  extravagante. Zamboni escribe:

“de ese color mismísimo
decía mi hermana
era la voz de mi madre
cantando por la casa”.