En el debate por el blanqueo fiscal, Gustavo González acusó a tres diputados radicales que abandonaron su bloque de “acercarse a las mieles del poder”. Mario Pegoraro respondió: “él tiene muy chiquito… el pensamiento político”.

 

Posadas.  En el marco del debate por el blanqueo fiscal el jueves pasado, el diputado Gustavo González acusó a los tres diputados que para defender sus convicciones radicales se fueron del bloque de la UCR. Los acusó de “acercarse a las mieles del poder”. Hugo Escalada replicó que si va hablar de poder, que diga dónde está el poder si en el poder político de la provincia o en los poderes fácticos y el círculo rojo que gobierna con Macri. Y observó que cuando se entra en cuestiones personales en un debate es porque no se tienen argumentos. Respondió que los que hablan de moral y de ética son los que están atrás de las comitivas nacionales en busca de carguitos. Mario Pegoraro fue rotundo en su respuesta: haciendo un gesto con el pulgar e índice de su mano derecha, como el que muestra un tamaño pequeño dijo,  “él tiene muy chiquito…” y tomándose unos segundos agregó, esta vez llevando el dedo índice a la sien: “…el pensamiento político. Mete a todos en la misma bolsa, no todos se venden”.

La centralidad que se ganó Elisa Carrió en el escenario político argentino es paradigmático. Limitada a la denuncia, su trayectoria estuvo estrechamente ligada a la “tele-política” que convierte el debate político en un show con la lógica de un espectáculo. Es cómplice del discurso hegemónico en la creación de un sentimiento anti-político en la sociedad. Fue funcional a la acción psicológica desplegada por todos los medios para la destrucción de la credibilidad de los gobiernos y dirigentes populares. Se dice defensora de la República, pero si la democracia no es sólo elección sino también deliberación, su trayectoria está en las antípodas de la democracia republicana. Ahora que es Gobierno, no sabe comportarse y sigue denunciando. Caen en sus carpetazos, desde el presidente de la Corte, los operadores judiciales de Macri, el jefe de Policía de Vidal, y de por las dudas también Massa.
Con las diferencias del caso, es la misma desorientación que tienen los diputados de la UCR aquí, en Misiones. Molina, González y Bordón, pareciera que no se dieron por aludidos que son Gobierno en el orden nacional. Gobernar es hablar. Es cosa de doctores.
Ibar Pérez Corradi fue extraditado a la Argentina. Desapareció de las tapas de Clarín cuando acusó a Ernesto Sanz de haber cobrado 200 mil dólares de coima para impulsar la destitución del juez Federico Faggionato Márquez, que investigó en un primer momento el tráfico de efedrina.
De Elisa Carrió no se salva nadie. Denunció que Silvia Majdalani, actual subdirectora de la Agencia Federal de Inteligencia: “es un horror, llena de joyas, vinculada con lo peor de los servicios. La puso este Gobierno. No la votamos”. Por eso defendió al carapintada Gómez Centurión cuando lo echaron de la Aduana. Acusó a las mafias de los Servicios, del fútbol, a Boca, a su presidente Daniel Angelici, al operador Enrique Coti Nosiglia, a Hugo Moyano y al exministro de Planificación Julio De Vido.
Desde comités varios, de la UCR, se mostraron indignados con el periodismo que publica denuncias sin pruebas. Salieron en defensa de la dignidad de Sanz y del Coti. En comunicados de prensa dieron clases de republicanismo y señalaron con el dedo a los políticos que hacen política en base a denuncias
Carrió fue la primera en denunciar a Lázaro Báez. Creyó demostrar que se quedaba con las empresas con la ayuda de Néstor y Cristina. Tenía invitaciones aseguradas en los programas de TN y Radio Mitre.
Carrió denunció al presidente de la Corte Suprema de Justicia, y denunció al jefe de Policía de la Vidal, e incluynó a Sergio Massa, Jorge Macri y Gustavo Posse incluyó a Jorge Macri en un listado de funcionarios que “protegen” a Julio Novo, fiscal bonaerense a quien acusa de vínculos con el narcotráfico.
Carrió se enferma del corazón y aparece el reemplazo en la distribución del juego. Margarita Stolbizer se convierte en la estrella de los sets de la tv y ya que está, de paso, denuncia a Carrió “por meter a todos en la misma bolsa”.
Carrió cambia de estrategia y en una declaración testimonial de 15 páginas ante el juez federal Sebastián Casanello cuenta: “empecé a escuchar que el que se iba a encargar del Consejo de la Magistratura era Angelici, entonces me dediqué a estudiar quien era Angelici, era uno más en la larga tragedia nacional de operadores y vínculos promiscuos entre operadores políticos, la justicia, los servicios de inteligencia y los clubes de fútbol”
Aquí, los diputados de la UCR piden informes que convierten en denuncias y condenan toda la obra pública realizada desde 1983. Tiran del hilo y se encuentran que casi siempre del otro lado está el Grupo Macri, que desde el puente Posadas-Encarnación y la central de Urugua-í, viene ganando licitaciones en la provincia.
El bloque de la UCR perdió a tres de los diputados consagrados en las legislativas de 2013. Hugo Escalda y María Losada fueron expulsados por oponerse a la alianza con Macri. Un año después se expulsa a Mario Pegoraro por haber sido candidato de Macri en las generales del año pasado.

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