El diputado provincial del PRO, Alfredo Schiavoni, salió a defender el rumbo económico del Gobierno nacional y al mismo tiempo las relaciones institucionales que estableció Macri con los gobernadores. Salió así al cruce de las críticas que le formulan de izquierda y de derecha, por la economía y el diálogo en el Congreso.

Posadas (Martes, 29 de noviembre) El diputado provincial del PRO, Alfredo Schiavoni, defendió hoy las políticas macroeconómicas aplicadas por el gobierno de la Alianza Cambiemos. Salió así al cruce de las críticas que se formulan a la gestión económica, tanto desde los fundamentalismos ortodoxos y keynesianos. “No se sale fácil de diez años de populismo”, subrayó para hacer formulaciones críticas de los años del kirchnerismo. Asimismo, Schiavoni defendió la actitud dialoguista del presidente para diferenciarse también de los planteos extremos que cuestionan, otra vez de izquierda y derecha, las relaciones institucionales formalizadas con los gobernadores. “Cambiemos no vino a hacer kirchnersimo invertido –enfatizó- sino a cambiar los paradigmas y la lógica amigo – enemigo que alimenta la grieta entre los argentinos”.
En declaraciones formuladas esta mañana en Canal 4, Schiavoni, apuntó contra la chatura del debate político que se enreda en chicanas y denuncias y cuestionó en ese sentido tanto a políticos como a periodistas que instalan agendas que nada tienen que ver con las necesidades de la gente.

Unos 900 millones de pesos para municipios

Schiavoni, que tiene también la función de coordinar las acciones del Ministerio del Interior en la provincia, desmintió que la Nación esté reteniendo recursos que estaban destinados a las obras públicas. “Desmiento la información por falaz”, respondió categóricamente al periodista que hizo referencia a una nota publicada en uno de los diarios de Posadas. “Todo lo contrario –aseguró- llegan fondos a los municipios por montos que el ciudadano común no conoce. En lo que va del año hemos firmado convenios de obras por 900 millones de pesos para los municipios”
Reiteró en ese sentido los argumentos del “cambio de paradigma en las obras públicas”. Resumió el cambio en el abordaje integral de las obras con una frase de Perogrullo: “lo primero es lo primero”, pero que encierra el concepto básico de invertir primero en las obras de infraestructura, como agua potable, cloacas y saneamiento, para después hacer los asfaltos, los empedrados o los cordones cuneta. “Los intendentes están conociendo esta nueva lógica de intervenciones integrales”, estimó para poner varios ejemplos, entre los que mencionó la guerra de vecinos generada por el Estado al inaugurar viviendas en Campo Viera sin la provisión de agua potable, lo que obligó a pelear con el agua escasa que ya tenía un barrio pre-existente.
Sumó a la nueva lógica la cuestión administrativa que no habilita los pagos hasta que no estén las obras certificadas. Aunque no lo expresó, esta modalidad obliga también a las empresas que ya no podrán especular con las urgencias de las entregas.
Relativizó, en este cuadro de situación, las estadísticas que indican la caída del empleo en la construcción. “hay que contar toda la verdad –subrayó- desde septiembre del año pasado no se habían pagado certificados de obras, por la campaña electoral se inauguraron muchas obras, pero es el gobierno de Cambiemos el que tuvo que levantar un muerto de millones de pesos en certificados vencidos de obra públicas”. En este punto se mostró más amigable con los empresarios que dijo decidieron fiarle al Estado ganados por la expectativa de que su candidata ganara las elecciones. “Tuvo que terminar pagando gobierno de Cambiemos”, reveló.
Sostuvo además, abriendo una polémica, que en 2015 no se planificaron obras, razón por la cual, para recuperar las inversiones, “tuvimos que hacer proyectos ejecutivos y además cambiando la lógica, no como la casita de la lógica anterior: de te entrego la casa y después arréglate”.
Cerró el tema dando cifras concretas de inversiones en obras en marcha o ya firmadas. Computó en el programa Promeba 140 millones en Puerto Iguazú, en San Ignacio 100 millones, en San Pedro 11 millones, alrededor de 70 millones tanto en Campo Grande como en Apóstoles, enCandelaria 25 millones, en Oberá una licitación por 32 millones y  en Posadas por alrededor de 200 millones de pesos. Se refirió también a las inversiones en obras viales que estaban paradas y las proyectas de extensión de los aeropuertos de Posadas e Iguazú, que anunció, se iniciarán después de semana santa por una cuestión estratégica.

La relación con los gobernadores

La entrevista hecha por Guido Encina derivó después a la relación de Macri con los gobernadores. Fueron las declaraciones políticas más fuerte al defender la actitud dialoguista en favor de consensos establecida por el presidente con los gobernadores. Se diferenció de esa manera de las críticas, digamos de los fundamentalismos de todo tipo, de izquierda y derecha, que cuestionan, de un lado a Macri porque dicen que cede ante los barones feudales, y del otro a los gobernadores por apostar a la gobernabilidad de un gobierno neoliberal.
Schiavoni sale al cruce así de esas críticas para sostener que Macri de esa manera cumple con los reclamos por una República. Afirma que la búsqueda de consensos implica un salto en la calidad institucional.
Elogió lo que se critica en las usinas del propio PRO y sus respaldos mediáticos, la disposición a escuchar las necesidades y demandas de las oposiciones en el Congreso.
Recordó en ese sentido que muchas leyes proyectadas por el Ejecutivo tuvieron modificaciones negociadas. Destacó que algunos reconocen que es el gobierno de Cambiemos el que más recursos les dio a los gobernadores peronistas. “Hay cosas que no se publican”, sostuvo para revelar que Misiones recibió 70 millones de pesos de ATN para que sean distribuidos en los municipios de acuerdo con sus urgencias.
“Yo personalmente tramito muchas cosas para los intendentes”, dijo desafiante para enfatizar que “Cambiemos no vino a hacer kirchnersimo invertido sino a cambiar los paradigmas y la lógica amigo – enemigo que alimenta la grieta entre los argentinos” y rechazó la consigna subyacente en esa lógica del enfrentamiento: cuanto peor mejor. “Para mi –remarcó- cuanto mejor, mejor”.
Desacreditó así las imputaciones formuladas desde el interior del PRO misionero sobre su relación con la Renovación “aunque tengamos concepciones políticas diferentes”. Y volvió a distinguir la necesidad de la clase política de pensar y actuar en base a las demandas de la población.
No obstante reconoció que hay mucha gente que quedó enganchada en el viejo esquema, pero puso la lupa sobre el comportamiento de los dirigentes: “Si privilegiamos las cuestiones personales, estamos en el horno”, observó con alusiones que se interpretan más dirigidas a sus socios en la Alianza Cambiemos que hacia afuera.
Y rescató tres valores fundamentales para sostener los cambios de paradigma que expresan Macri y el PRO: “I. la cercanía con la gente, II. la posibilidad de mirar la tasa media llena y no quedarse con la media vacía, y III. Trabajar para el futuro, gobernar para el futuro por supuesto sin desconocer el pasado para no cometer los mismos errores de siempre y quedar enroscado en las diferencias. Cerrar la grieta que se abrió la sociedad argentina”.

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