Cambiemos postulará listas únicas para las legislativas de octubre, pero el PRO no cederá espacios y presentará listas propias en los distritos que sea necesario. Es la lectura fina de la presencia de Macri en la reunión de anoche con jefes de la UCR, más allá de los consensos. En Misiones todavía no se definieron las candidaturas. Humberto Schiavoni sostiene que es tiempo de gestión.

Posadas (Martes, 31 de enero) La presencia de Mauricio Macri en la reunión de referentes del PRO con jefes de la UCR es un dato concluyente. Se sabe fue una decisión del propio Presidente que en un principio no estaba en la agenda de los organizadores. Los ucerreístas venían reclamando ser atendidos por Marcos Peña, con la intención formal de “empezar a consensuar los principales ejes de la estrategia electoral de Cambiemos y al mismo tiempo respaldar la gestión”. Pero todos saben que no es la inquietud de los directivos de la UCR. Con ellos cabe aquello de “yo se que vos sabes que yo se”. Y todos saben que el verdadero interés que mueve a los ucerreístas es la integración de las listas de candidatos a postular los comicios de octubre próximo. La presencia de Macri en la reunión, difundida días antes, desarticuló la embestida de la UCR que hasta entonces amenazaba con exigir internas computando su presencia territorial a lo largo y ancho del país.
De acuerdo con las crónicas de la reunión celebrada anoche, la conversación se centró en los planes de Cambiemos de cara a las próximas elecciones y curiosamente sobre “la necesidad de evitar las primarias para no desgastar el frente, fueran denominador común en esa charla”.
El contexto previo al primer encuentro estuvo dominado también por la polémica generada por las declaraciones del titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión. Por su pasado de carapintada, movimiento que se levantó ante el gobierno de Raúl Alfonsín, el funcionario no es bien visto por parte de la UCR aún antes de que negara la existencia de un “plan sistemático” de la última dictadura militar para la desaparición de personas. Pero para los ucerreístas de Cambiemos, esas son anécdotas y que ningún integrante de la delegación de la UCR reclamó a Macri la renuncia del funcionario durante el asado en Olivos. Cara a cara es una cosa bien distinta a formular declaraciones a los micrófonos. “Los dichos del ex Coronel Gómez Centurion son impropios de un funcionario de la democracia”, recriminó públicamente el senador Rozas, presidente del interbloque de Cambiemos, pero a la noche no llegó a demandar su renuncia. Mario Negri, su par de la Cámara de Diputados fue incluso menos enfático en cuanto a contraponer sus declaraciones con sus funciones en un gobierno democrático.
La apuesta ahora de la UCR es a “congelar” la representación popular y reclama lugares expectables en las listas para mantener la misma cantidad de legisladores que tiene hasta fin de año cuando terminan los mandatos delegados en 2013. El pedido es viable en el Senado ya que la UCR renueva tres mandatos: en la provincia de Jujuy, de Formosa y Santa Cruz. En las otras cinco provincias que renuevan bancas de senadores, Misiones, San Luis, San Juan, Buenos Aires y La Rioja, no tienen representación ucerreísta y en consecuencia será muy complicado que logren desplazar a los candidatos del PRO.
Aunque en otros distritos, como Buenos Aires, se conocen ya precandidaturas, como la de Jorge Macri, en Misiones, según declaraciones formuladas a este sitio por Humberto Schiavoni, quién como presidente del PRO nacional estuvo en la reunión de Olivos, no hay todavía candidaturas definidas ya que no es tiempo de hablar de nombres sino de seguir reforzando la gestión.  Esta actitud molesta doblemente al interior de la UCR ya que por un lado se los pone en evidencia como socio menores sin posibilidades de incidir en la toma de decisiones y por el otro se les vuelve difícil contener las aspiraciones de los conocidos de siempre que creen merecer un lugar en las listas. A diferencia de otros distritos, la UCR en Misiones llegó tarde a Cambiemos ya que a pesar de respaldar la Alianza en Gualeguaychú y de expulsar a diputados que se opusieron a la alianza chica con el macrismo, creyeron que su “presencia territorial” era suficiente para doblegar al mismísimo PRO en las elecciones de octubre de 2015. Fueron con la tradicional Lista 3 y no sólo hicieron un papelón del que no se hacen cargo, sino que obstruyeron la consagración de un legislador al dividir los votos. Al mismo tiempo, la vieja guardia que respalda la reelección de Luis Pastori como diputado nacional perdió en diciembre el control hegemónico del partido y deberá pasar el filtro interno. La alianza de los jóvenes que presiden el comité con el navarrismo no cederá espacios graciosamente.

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