El cónsul honorario de Israel  Mauricio Yankelevich, acusó ayer sin medias tintas a Irán por el atentado a la Embajada de Israel en la Argentina. Fue en una ceremonia por la memoria al cumplirse 25 años del acto terrorista. Al mismo tiempo en Buenos Aires, un diplomático enviado especial por Israel apuntaba también al Hezbollah.

Posadas (Sábado, 18 de marzo) Con motivo de la conmemoración del 25 aniversario del atentado a la Embajada de Israel, la Comunidad Israelita de Misiones organizó un acto que se desarrolló el viernes último tras la celebración del inició del Shabat (sábado) el día de la semana más sagrado para la religión Judía.

La Ceremonia tuvo lugar en la sede de la institución  ubicada en la calle San Martín 478 de esta Capital. Contó con las presencias del cónsul honorario del Nordeste de la Embajada de Israel en la Argentina Mauricio Yankelevich, el titular de la delegación Misiones de la Daia Alberto Magrán, miembros de la comisión directiva, socios de la entidad y ciudadanos posadeños.

En nombre de la juventud usó de la palabra el dirigente comunitario Ilán Falicoff quien pidió que este atentando como el perpetuado a la AMIA acecido dos años después como la muerte del fiscal Natalio Nisman no queden impunes.

Yankelevich acusa a Irán

De su parte el cónsul honorario Mauricio Yankelevich tras recordar a cada una de las víctimas acusó a Irán ser los autores materiales e intelectuales tanto del atentado a la Embajada de Israel como de la AMIA.

Su discurso es coherente con lo que sostiene oficialmente Israel. Mientras Yankelevich hacía la afirmación, en el acto central realizado en el sitio donde estaba la Embajada y lo que hoy es una plaza seca, el director general de la Cancillería israelí, Yuval Rotem,  acusó directamente a Irán por el ataque de 1992. “Irán fue quien lo propulsó, Irán fue quien lo planificó, Irán mediante su brazo ejecutor, Hezbollah, fue quien lo perpetró”, dijo el enviado especial de Israel al acto por la memoria a 25 años del atentado.

Rotem también aseguró que “no descansamos y no descansaremos, no flaqueamos ni flaquearemos, y la mano que se levanta contra nosotros será destruida algún día; pero muy a nuestro pesar no podemos decir que la ley fue cumplida en su totalidad. Israel y cada uno de nosotros esperamos que se completen los procedimientos solicitados en la Argentina, no solo por nosotros sino por el mundo entero”, aseveró el enviado, que pronunció su discurso en yiddish.

Paralelamente, se informó que la Corte Suprema de Justicia tiene una certeza jurídica, dos sospechosos y muchos cabos sueltos y estableció que el atentado fue cometido por el Hezbollah,

Certezas de la Corte Suprema

La Corte, que está a cargo de la investigación del atentado a la Embajada,  estableció que el 17 de marzo de 1992, aproximadamente a las 14.47, la embajada de Israel voló por una carga de pentrita y TNT que había sido acondicionada en la parte posterior derecha del interior de una camioneta Ford F 100, patente C.1.275.871. La camioneta había estado detenida en el estacionamiento Dakota, en la calle Cerrito, entre Juncal y Arroyo. El conductor suicida circuló por Arroyo, subió a la vereda con sus dos ruedas derechas y se inmoló mediante una explosión frente a la embajada israelí. La detonación destruyó la delegación diplomática, edificios linderos, autos y provocó la muerte de 22 personas. El coche bomba es una Ford F 100 que la Corte determinó que fue comprada por Riveiro Da Luz, una identidad falsa.

El tribunal estableció que el grupo Jihad Islámica, brazo armado del Hezbollah, fue el responsable del ataque. Para ello tuvo en cuenta cables de la embajada argentina en el Líbano, de febrero de 1992, referidos a las repercusiones de la muerte de Abbas Musawi, secretario del Hezbollah, su esposa y un hijo de ambos, y que el atentado pudo ocurrir en venganza. El Hezbollah se atribuyó el atentado en una solicitada en el diario An Nahar, de Beirut.

La Corte siguió la pista del Hezbollah hasta Foz de Iguazú, donde detectó a Samuel Salman El Reda Reda. Supo que en 1992 un hermano suyo, José Salman El Reda, había sido detenido y procesado por la justicia federal de Rosario, tras secuestrarle gran cantidad de dólares falsos, usados para financiar actividades terroristas. Por su calidad son conocidos como “supérdolares”. La Corte pidió la detención de El Reda, un colombiano que coordinó el ataque a la AMIA desde Foz de Iguazú a través del celular 55-45-975-1161, comprado a nombre de André Marques. Ingresó por primera vez en la Argentina en 1987 y en 1989 se casó con una argentina, de ascendencia libanesa, Silvina Saín. La hermana de ésta, Karina Saín -fue secretaria de Rabanni-, está casada con un hermano de El Reda.

En junio de 2001 fue detenido en Jordania Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman, agente del Hezbollah. Relató que en 1991 viajó a San Pablo y que a principios del año siguiente recibió en Foz de Iguazú explosivos que trajo a la Argentina, en ómnibus, para el ataque. También se investigó a Jaffar Saadat Ahmad Nia, diplomático iraní que sería encargado de la logística en actos de terrorismo. Se comprobó que estuvo acreditado como agregado civil en la embajada iraní en Brasil, entre el 8 de junio de 1991 y el 28 de diciembre de 1993. Habría entrado en la Argentina un día antes del ataque y salido un día después.

 

 

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