El diputado Vogel no cree, además, que el cambio de mano de Papel Misionero beneficie a los productores de pino ni tenga un fuerte impacto social en Misiones. Entiende que hay que lograr una suerte de mercado electrónico para revertir la crisis yerbatera y trabajar la situación tealera.

Posadas (jueves 4 de mayo). El presidente de la comisión de Desarrollo Forestal, Agropecuario y de Cooperativas de la legislatura misionera, Aníbal Vogel, calificó como preocupante el cambio de mano de la empresa Papel Misionero, que pasó a la multinacional Arcor, y no tiene expectativas que haya una mejoría para el sector: “los productores reciben hoy, como mucho, 40 pesos por tonelada de raleo de pino y eso es una burla”, dijo.
Papel Misionero era una empresa que en manos del Estado regulaba el precio de la materia prima pero desde su privatización, durante la gobernación de Ramón Puerta, “dejó de ser la empresa que garantizaba que el negocio sea más justo y que compense, sobre todo, al pequeño productor”.
Según el diputado, los productores de pino están haciendo raleo muerto, es decir, sacan las plantas y “las dejan en las mismas chacras porque no tiene sentido venderlas a 30 o 40 pesos por tonelada. Yo no tengo expectativa porque son multinacionales que manejan números fríos. Arcor no deja de ser una gran corporación de capitales extranjeros”.
A mediados de abril, la firma Arcor adquirió la empresa Zucamor, hasta entonces propietaria de Papel Misionero (PM) junto a otras seis plantas de fabricación de envases flexibles, ubicadas en Misiones (PM), San Luis, Mendoza, San Juan y dos en la provincia de Buenos Aires: Quilmes y Ranelagh. Pero antes de esta adquisición, Arcor ya lideraba el mercado de envases de cartón y papel, a través de Cartocor.
Con la incorporación de Papel Misionero, Arcor pretende ampliar la producción de papel Kraft y bolsas de papel para cemento, harinas y azúcar.

Misiones y las papeleras

Si bien la empresa que lidera el mercado de fabricación de pastas y papeles en Misiones es Alto Paraná, “Papel Misionero es un elemento necesario y puede ser importante en el mercado de raleo”. En la zona de su emplazamiento, próxima a Capioví, “es muy importante como industria y además cuenta con una planta generadora de energía por biomasa que si bien está en ajuste, tiene mucha absorción que ayuda a darle más competencia a los productores de la zona, así que si quisieran podrían cumplir, también, un rol social muy importante y esa será una tarea de la política, para lograr equilibrar y que esta actividad sea más equitativa en cuanto a su distribución”, dijo el diputado Vogel.

La agenda legislativa de la producción para 2017

El diputado Aníbal Vogel dijo a Misiones Plural que los temas salientes para trabajar este año desde la comisión que preside son variados y numerosos, donde quizás la creación del Instituto Provincial del Té sea uno de los temas que más análisis demandará, “aunque hay muchos temas pendientes y muchos temas nuevos que ingresaron a la Comisión para su tratamiento y que serán discutidos”.
Recordó la agenda intensa del año anterior que incluyó donaciones de tierras, “donde hay dos o tres pedidos pendientes y que son importantes porque llevan soluciones a algunas ONG o iglesias”; los debates sobre la situación yerbatera, la ley del instituto del Suelo, los institutos forestal provincial y el de la madera, que son temas sobre los que pudimos avanzar”.

-La situación yerbatera sigue prácticamente igual este año. ¿Habrá algún trabajo nuevo para ese sector?
-Desde la Cámara fuimos más que claros el año pasado porque además de la propuesta que llevamos para modificar la ley de creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que fue consensuada con todos los bloques y todos los bloques acompañaron, quedó ahí bien clarito nuestro rol de propiciar soluciones de manera consensuada entre los distintos bloques de diputados y con el sector yerbatero, que estuvieron participando (productores y secaderos) y ese resultado se presentó como pedido y como posición política de este cuerpo. Queda ahora y corre por cuenta y responsabilidad del Inym, de llevar adelante y cumplir con los puntos que de hecho están en la Ley y que buscan, por ejemplo, equilibrar oferta y demanda, a través de la cupificación y regulación de grandes plantaciones, además del control de la cantidad de palo, ahora a través del nuevo método de medición de palo, ya probado y aprobado que demostró que se podía hacer sin problemas.
-Los productores sienten que deben forzar situaciones para que se cumplan con las leyes, porque los reclamos en si mismo ya no les dan resultado. ¿Qué está faltando?
– Creo que también es necesario fijar el precio a salida de molino que permitirá blanquear la cadena en su conjunto. Tenemos que acompañar los planteos del sector, estar con ellos, pero ya fuimos claro y nos expresamos, cumpliendo nuestra promesa y nuestra obligación.

-¿Pero por qué no hay una solución real?
-Porque hay intereses de sectores muy poderosos a los que les va muy bien con esta situación. Este esquema les favorece económicamente, donde hay una pequeña sobreoferta de unos 30 millones de kilos, y juegan con la necesidad del productor, que si no vende cuando cosecha, no tiene ningún otro ingreso en todo el resto del año. El Inym está influenciado por esta situación –y me hago cargo de lo que digo- y no toma las decisiones que corresponden. Creo, insisto, que hay que buscar un mecanismo para regular las grandes plantaciones -porque hay empresas que plantarán más de 500 hectáreas este año- y que si pueda plantar el pequeño productor. Ahí, desde el Estado, debemos trabajar en la eficiencia de esas pequeñas plantaciones para que tengan mayor rendimiento y les sea más rentable. Hay que blanquear todo el circuito económico como plantea el ministro del área, José Luis Garay, para que toda la operación que se haga quede registrada; una suerte de mercado electrónico es imperioso para la yerba como también para el té.

-El proyecto de creación del Instituto Provincial del Té ingresó el año pasado. ¿Está en la agenda principal para este año?
-Este instituto será una herramienta muy importante para el sector. La propuesta, de la diputada Rosana Arguello, debería ser discutida y trabajada sobre todo porque la situación del té es más dramática que la de la yerba mate, porque hay tres o cuatro empresa líderes que manejan absolutamente todo el negocio. Como Estado debemos legislar y poner en práctica alguna herramienta que les permita, a los productores que quedan, mejorar la competitividad. Si bien hay algunas cosas que se están haciendo, como certificar la calidad de las plantaciones para responder a las exigencias del mercado internacional, pero tenemos que trabajar también en toda la cadena de producción, sobre todo equilibrar las ganancias.

La Comisión de Desarrollo Forestal, Agropecuario y de Cooperativas de la Cámara de Representantes de Misiones reanudó su actividad ordinaria a partir de este miércoles 3 de mayo.

anibalvogel
Diputado Aníbal Vogel.
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