El proyecto de ley de Educación Digital, que tiene estado parlamentario el año pasado, es uno de los ejes centrales para el debate de la cuestión educativa en la Cámara de Representantes. Aunque en años electorales los consensos son más difíciles, hay una demanda social de terminar la disociación entre los intereses de los alumnos y la oferta de las escuelas. La necesidad como motor de los cambios.

Posadas (Miércoles, 10 de mayo) El debate por la educación en el Parlamento misionero  deberá este año tener uno de sus ejes en las leyes que introducen reformas estructurales en el sistema. Se cumplirán ya cuatro años de la presentación de varios proyectos para sancionar una nueva Ley General de Educación, que muy probablemente no pueden ponerse en tratamiento por la dinámica que imponen los años electorales. Este año, las elecciones de medio tiempo, que tendrán dos tiempos, en agosto con las internas abiertas obligatorias para los cargos nacionales y en octubre cuando se renuevan los tres mandatos de senadores por Misiones y tres en la Cámara de Diputados de la Nación, además de veinte bancas en la Legislatura provincia y concejales en los municipios con carta orgánica. En los términos que se desenvuelven las disputas electorales nunca han favorecido los grandes consensos que demanda la sanción de leyes que introducen cambios estructurales. Nadie puede negar que la demagogia bastardea los debates y amplía las diferencias, no tanto ideológicas sino movidas por la especulación.
Sin embargo, aún en este contexto, si se repasan los proyectos que tienen entrada en la comisión de Educación, presidida por el renovador Carlos Báez, es fácil concluir que el eje del debate, es posible y muy probable, tenga uno de sus ejes de debate en el proyecto de Educación Digital de la Provincia de Misiones, elaborado por Carlos Rovira y que tiene estado parlamentario desde el año pasado. Hay una demanda subyacente en la sociedad, que más que en palabras o pedidos formales de los padres, se manifiesta en sus preocupaciones por el comportamiento de los adolescentes en la escuela, compartidas por docentes y directivos.

La necesidad es el motor para el cambio

La crisis que se vive en la educación, si bien tiene abordajes interdisciplinarios, incuestionablemente se reproduce en la disociación entre los intereses de los alumnos y la oferta tradicional de conocimientos de la escuela. Evidentemente no se sale del problema con parches sino con cambios estructurales. El proyecto de Educación Digital apunta precisamente en ese sentido. En los fundamentos de la presentación, Rovira hace un profundo análisis sociológico de los cambios que se han registrado en la cultura, entendida como tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto se refiere esencialmente a la socialización, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, y las normas de comportamiento, además de referirse al conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo. Para la UNESCO, la cultura permite al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones. En el link adjunto se puede leer el texto completo del proyecto de ley y sus fundamentos, pedagógicos, filosóficos y políticos, en los que deben centrarse el debate. Proyecto de Ley Educación Digital
Así y todo es oportuno recordar los objetivos planteados en el texto, establecidos en el artículo 3° que se fijan en:
a) garantizar el acceso a la alfabetización y fortalecer los procesos de enseñanza aprendizaje a través de la incorporación de las TIC en todos los niveles, teniendo como finalidad la excelencia educativa, en el marco de la sociedad digital;
b) integrar la cultura digital desde la innovación pedagógica con eje en la creatividad y el uso responsable de las tecnologías flexibles, abiertas y adaptativas, en pos del desarrollo de aprendizajes autónomos, participativos, y permanentes;
c) Impulsar nuevas dinámicas de trabajo escolar, a través de metodologías y estrategias de trabajo colaborativas dentro de una pedagogía de red centrada en el alumno;
d) impulsar la práctica del conocimiento continuo y social mediante el acceso a las autopistas de la información y la integración de espacios físicos y virtuales;
e) explorar los nuevos modos de entender y construir la realidad mediante las redes, la hipertextualidad y la multitarea en entornos virtuales;
f) instruir una mirada crítica de compromiso cívico en el uso ético y responsable de la web como un ámbito más de construcción de convivencia e identidad local, atendiendo a la creatividad, productividad, libertad de pensamiento, y la valoración de la diversidad en el marco de la cultura digital;
g) garantizar el acceso a la igualdad de oportunidades entendiendo a la educación como promotora de la inclusión digital y a la institución escolar como articuladora de entornos de acceso a las TIC, que faciliten los procesos de enseñanza y de aprendizaje;
h) articular los programas y proyectos de Educación Digital con los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la producción y el trabajo;
i) introducir a la currícula de todos los niveles y modalidades educativas a la Educación Digital como contenido transversal;
j) propiciar el desarrollo de experiencias educativas disruptivas basadas en las nuevas arquitecturas de aprendizaje: fablabs, medialabs, makerspaces, Flipped Classroom, Gamificación o Móbile Learning, con dispositivos digitales diversos, uno a uno articulados;
k) priorizar estrategias que den fuerza y cimentación al Pensamiento Computacional (entendido como una competencia clave para los ciudadanos de este siglo), en los últimos años del nivel primario y nivel secundario de la educación escolar;
l) fortalecer el rol de la escuela como dinamizadora de nuevos modos de construcción de saberes, y como generadora de espacios de encuentro con la comunidad; y
m) promover alianzas y convenios con entidades y privadas, nacionales y extranjeras, para promover acciones que enmarca la ley.

Cambios de paradigma educativo

Cuando presentó el proyecto en junio pasado, Rovira se tomó tiempo para anunciarlo en conferencia de prensa. Explicó entonces que la elaboración del proyecto tuvo en cuenta todo el proceso histórico de la educación, que dijo: “ha sido a mí parecer muy bueno, novedoso y oportuno. Pero creo que a partir de ahora las sociedades del mundo tienen como obligación debatir para la concepción de un nuevo paradigma educativo”. Apunta a la inclusión, como herramienta pedagógica, de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, de manera transversal en la currícula de todos los niveles educativos de la provincia.
“Significa enderezar todas las leyes educativas, con un análisis previo, para que detecten nuevas oportunidades, desafíos, debilidades y fortalezas para proyectar hacia adelante la educación de la nueva sociedad del conocimiento”, hubo de señalar.
En ese sentido, sostuvo que “la inteligencia bien aplicada es un recurso extraordinario como movilizador social más que económico, y al movilizar lo social se van cimentando pautas de desarrollo económico. Misiones tiene hoy este desafío”, agregó.
Además en otra parte de su alocución, Rovira hizo un breve recorrido acerca del concepto de ciencia, el método y conocimiento científico. En ese marco, se refirió al “método escolar que pretendemos ir modificándolo para enderezarlo con mayor optimización, excelencia, y cercanía con los métodos actuales, hasta el presente se basa en cinco elementos: aula, pizarrón, cuaderno, lápiz y libros, que constituyen el soporte físico necesario para emprender el modelo educativo vigente”.  Aclaró que “no se pretende descalificar al modelo tradicional que tiene al docente como responsable de imprimir las consignas en los alumnos, receptores casi pasivos de una serie de información y conocimiento”. Aunque consideró que es un modelo agotado, advirtió que no se busca “enterrar el pasado educativo” sino “hacer del proceso de enseñanza un proceso disruptivo”.

El aula invertida

Dentro de este contexto, Rovira sostuvo que la ley proyectada consiste en “una formulación sistemática, pedagógica y científica para preparar a nuestros docentes de manera específica y continua, con la creación de un centro especializado en innovación de tecnologías pedagógicas educativas que aproveche este nuevo ambiente digital que hay en el mundo”.
Habló del concepto de “aula invertida” mediante el cual pretende “dar vuelta el paradigma educativo del maestro activo y el alumno pasivo”; y del aporte de las “neurociencias” plasmado en el proyecto en la idea de “pensamiento computacional”.
Destacó la tecnología digital, “que abre un campo distinto frente a la tecnología analógica”, que permite que “los estudiantes puedan aprovechar en su medio hogareño el proceso de aprendizaje para poder construir el conocimiento de manera colaborativa”.
En ese sentido, Rovira recordó las innovaciones que funcionan en la Cámara de Representantes, como la Unidad de Gestión en TICS, el Portal Andresito, el aula interactiva Samsung y los convenios con Intel y Wikipedia; así como también el anillo de fibra óptica dispuesto durante el último tramo de su mandato como gobernador. En particular, esa conectividad permitirá unir todos los establecimientos educativos de la provincia con servicios de telecomunicaciones en línea.  En la misma sintonía, este año, la Provincia inauguró una  Escuela de Robótica en la que ya se forman niños desde la primera infancia hasta las instancias superiores. Tienen a su alcance tecnología de última generación en robótica, 3D y aplicaciones, algunas de ellas que todavía no están en el mercado. Esta escuela es producto de un mix de recursos estatales y privados, siendo las empresas fabricantes de los productos aportantes en el marco de la responsabilidad social empresaria.  La inauguración de la Escuela, ubicada en la vieja 220 de la avenida Roca de esta ciudad, tiene antecedente en  la firma de un convenio de colaboración de la Cámara de Representantes con la gerencia en Argentina de la empresa internacional Hewlett-Packard, representada por Juan Manuel Campos, gerente general de HP Argentina y Luis Rico, gerente de Educación de HP para Latinoamérica.

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