El Gobierno nacional acaba de confundir Misiones con Tucumán. En un aviso pago ubicó el Zaimán a más de mil kilómetros al noroeste. Estallaron las redes con el papelón. Pero el error es mucho más grave. Desliza la mirada estrecha del centralismo porteño sobre las provincias. Casualmente, o no, al mismo tiempo Passalacqua honraba en un acto por los 200 años de la batalla de Apóstoles, las gestas de Andresito por un federalismo auténtico.

Posadas (Domingo, 2 de julio) Estallaron las redes esta tarde con una porteñada del gobierno nacional. Publicó un aviso, pago, en un diario tucumano anunciando obras en el arroyo Zaimán que, ubica en Tucumán. Se habla en un papelón o un cero en geografía. Mucho más grave. Es la muestra de la indiferencia del país central con el interior profundo de nuestra Argentina. Se equivocan porque no está en su mundo, ni Tucumán ni Misiones, y qué decir del arroyo Zaimán. En la concepción porteña de la historia, de la geografía y de la Patria, tucumanos y misioneros son una carga, el territorio de la chusma. Son los que reclaman derechos. Salud pública, Educación gratuita, Asignación Universal, becas para estudiar, asistencia a los discapacitados, promociones industriales. Todos gastos en las columnas excel. Para el país de la exportación de soja y la bicicleta financiera las provincias están condenadas a suministrar recursos naturales y mano de obra barata.
Puede ser casual, pero…nada es casual. Al tiempo que explotaban las redes, nuestro Gobernador honraba en un acto la memoria del Comandante General Andrés Guacurarí resaltando la significación histórica, de actualidad política, la batalla de Apóstoles. Hoy se cumplieron doscientos años de la gesta.
El desliz ideológico y político, el desdén por la integración del país que se tiene en la Casa Rosada y que deja al descubierto de esa publicación aporteñada que, es mucho más grave que un papelón, actualiza más que nunca la doctrina misionerista de la Renovación como movimiento emancipador de la provincia.
“Con el misionerismo, nos jugamos el destino de la provincia”, remarcó Passalacqua en el acto.
“Es la visión federal de Artigas y Andresito: de cuidar lo nuestro”, insistió al presidir el acto que se realizó esta tarde en el mismo lugar donde se desarrolló la batalla de Apóstoles que, marcó el camino de “los pueblos libres y soberanos”.
“Debemos comportarnos cada día con el valor de defender lo propio, lo nuestro, de ser humildes y cercanos porque si hay una cosa que caracterizaba a Artigas y Guacurarí es que nunca tomaban decisiones solos, siempre consultaban a la gente, siempre escuchaban”, enfatizó el gobernador Passalacqua.
“El destino de cada provincia se jugaba con los provincianos de cada lugar, nosotros con el misionerismo, y Artigas sabe que Andresito lo va a cumplir y lo cumplió”, agregó haciendo un parangón entre los hechos históricos y los desafíos del presente.
El gobernador resaltó la figura y la lucha del prócer misionero además de la importancia de esta batalla en su contexto histórico. Asimismo, se descubrió una placa conmemorativa y se dejó encendida la llama que rinde homenaje al general “post mortem” como a los caídos en combate contra las fuerzas invasoras portuguesas.
“Quisiera poner en contexto esta batalla porque no podemos reducir a un día lo que fue una odisea, una aventura, un entregarse por convicciones y liderazgos que se venían al galope en esos momentos”, contextualizó Passalacqua luego de detallar que “fuimos misioneros, correntinos, entrerrianos, santafecinos, cordobeses convocados por José Gervasio de Artigas que le pide a Andresito que se quede, que dé batalla como la dio. No podía tener un Congreso libertario para todos los pueblos libres que él protegía si estábamos invadidos por Gaspar Rodríguez de Francia”.
Por último, resaltó que “tenemos que ser protagonistas, austeros, defendamos nuestra libertad y para eso hace falta la voluntad de todos porque estando juntos y siempre muy juntos es que vamos a hacer realidad el sueño maravilloso de ser esa comunidad que soñó Andrés Guacurarí y Artigas”.

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