Enrique Devoto sería el sucesor de Humberto Schiavoni en la dirección ejecutiva de la EBY. De acuerdo con información no oficial, deslizada en ámbitos de la Secretaría de Energía, la elección del ex secretario del área en el gobierno de Duhalde y que ya es consejero de la Entidad desde 2016, neutraliza la disputa de Misiones con Corrientes y las pretensiones de Ricardo Colombi. Devoto es pro-represas pero en ríos nacionales.

Buenos Aires (miércoles, 12 de julio) Alberto Enrique Devoto sería el sucesor de Humberto Schiavoni en la dirección ejecutiva de la Entidad Binacional Yacyretá. De acuerdo con información no oficial que se deslizó en el ámbito de la Secretaría de Energía de la Nación, la elección del experto sería la salida diplomática para neutralizar la pulseada entre el PRO de Misiones y la alianza que gobierna Corrientes. El rumor cobró más entidad después de que el lunes pasado, en el marco de una cumbre de gobernadores del NEA, en forma paralela se rubricara un Acta de Intención entre el Ministerio de Turismo de la Nación y la Entidad Binacional Yacyretá para la construcción del Centro de Interpretación del Corredor Ecoturístico del Litoral, con sede en la ciudad de Ituzaingó. En la ocasión se dejó entrever que Ricardo Colombi, el actual gobernador de Corrientes, habría resignado sus pretensiones de ocupar el cargo en la entidad binacional.
Devoto ya es consejero de la EBY desde enero de 2016, designado por el gobierno de Macri, lo que es todo un antecedente a su favor. Integra además la Mesa Consultiva de Ex Secretarios de Energía que asesoran al ministro Aranguren con el objetivo de armar y colaborar en planeamiento a largo plazo. Por eso su identificación política con el duhaldismo no opera como inconveniente para su designación. Es de recordar que Devoto fue ministro de Eduardo Duhalde durante los diez y seis meses de Presidencia interina en 2002/3.
En sus apariciones públicas fue un crítico de las políticas energéticas del kirchnerismo. Su firma se destaca en los documentos del “Grupo de los Ex Secretarios de Energía” en los que se predican inversiones en energías alternativas como las hidroeléctricas.
Según estimaciones del Grupo de Ex, el país cuenta con recursos hídricos suficientes para generar anualmente unos 170.000 gigawatts por hora. Sin embargo, hasta el momento apenas produce entre un 20% y un 25% de ese volumen. Hay 30 proyectos identificados y listos para entrar en construcción.
Destacan en el mapa hidroeléctrico nacional la capacidad de la Cuenca del Plata, con cerca de un 85% del total de los recursos de agua superficial. Con unos 920.000 kilómetros cuadrados de extensión y un caudal de 22.000 metros cúbicos por segundo.
Destacan en sus documentos que para aprovechar el potencial de la zona, usualmente se ha privilegiado la solución de las obras compartidas en busca de una mayor potencia instalada. Pero, según el “Grupo de los Ex Secretarios de Energía”, faltó una mayor decisión política para cubrir el déficit de generación. En cuanto a los grandes emprendimientos binacionales, como Salto Grande (con Uruguay) y Yacyretá (con Paraguay), puede hablarse de resultados dispares. En el primero no hubo grandes problemas, ni en el proyecto ni en la construcción. En el segundo, en cambio, surgieron complicaciones derivadas de las diferencias históricas que aparecían a la hora de tomar decisiones y además debe compartirse la producción de energía.
Por eso a criterio del “Grupo de los Ex Secretarios de Energía”, es perfectamente viable aprovechar otras cuencas que generen energía exclusivamente para la Argentina. Si bien albergan recursos menores que los de la cuenca del Río de la Plata, por su menor complejidad estas iniciativas podrían ser proyectadas por firmas de ingeniería argentina, construidas por empresas locales y con materiales de origen nacional. Asimismo, el equipamiento hidráulico, mecánico y eléctrico podría ser fabricado en el Mercosur.
De hecho, desde hace más de seis años la Secretaría de Energía de la Nación tiene identificados unos 30 proyectos en diferentes cuencas, todos de aprovechamiento 100% argentino, capaces de incorporar unos 8.000 Mw al parque de generación.
Más allá de la necesidad de consenso que implica la realización de cada emprendimiento, los especialistas consideran que las enormes ventajas que ofrece esta clase de energía ya no pueden dejarse de lado. De hecho, al embalsar las aguas de los ríos es posible regular su caudal, por lo que se evitan inundaciones y se controla el efecto de las crecidas violentas (vale añadir que el agua embalsada puede llegar a abastecer el consumo de poblaciones vecinas durante largos períodos), aparte de promover el riego de cultivos y presentar bajos costos de mantenimiento y explotación, entre otros beneficios.

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