Noche 1 – Sábado 18 de noviembre de 2017. Por Diego López

Mientras el sol se pone
Sobre una ciudad herida
Y los dedos sangran
En las fábricas
Ven afuera esta noche,
Ven y mira la vista
De quienes amas
Y de aquellos enamorados
Quédate conmigo
Quédate conmigo…
“Fingers in the factory” Editors, del álbum“The back room” (2005)

La edición de este año del Festival Nacional de la Música del Litoral es la número 48 y décima del Mercosur, es decir que estamos a dos de su 50º aniversario. Pero lejos estamos de esos primeros años de antorchas consagratorias y de artistas que hoy forman parte del cancionero popular que pisaban el escenario Alcibiades Alarcón desplegando su música y encanto. El tiempo pasó, el “boom del folklore” pasó, tuvo su primera con los grandes Atahualpa Yupanqui, Horacio Guarany, Mercedes Sosa, etc., etc., etc., Su segunda ola pos-dictadura y su tercera ola, tal vez la que más se acercó a la primera en cuanto popularidad gracias a las figuras de Soledad, el primer Abel pintos, Los Nocheros, Raly Barrionuevo y que hoy por hoy está dando sus últimos coletazos cual marea baja con Los Tekis versionando a Dread Mar-I o a La Mancha de Rolando por citar un caso. Pero a pesar de todo eso es cierto que de igual manera la organización del festival siempre se las arregló para traer a artistas de talla nacional y de gusto del público, entonces podíamos ver a artistas como el Chaqueño Palavecino, Mario Bofil, el querido y respetado Chango Spasiuk, Raúl Barboza (el año pasado vino, éste no) por ejemplo. ¿Y qué pasó entonces este año para que no vinieran artistas de renombre y de alcance nacional? Bueno, primero hay que ser sinceros y decir quecomo en estos tiempos todo se mide con la vara de la política e intereses afines creo que no es ninguna novedad decir que desde hace una década, años más años menos, el Festival Nacional de la Música del Litoral está sujeto a esto. Básicamente porque en reiteradas ocasiones al festival se lo usó como plataforma para impulsar políticos con aspiraciones a cargos como ser una intendencia, un ministerio o más bien para reafirmar una gestión, entonces creo que gracias a lo anteriormente mencionado era común ver en el line-up a artistas de renombre nacional y/o regional durante las cuatro noches que duraba el festival sin reparar en gastos. Pero una vez logrado los objetivos personales y de los allegados ¿qué hacemos con el festival? No sé, lo veremos después… Y ese “lo veremos después” llegó y es este 2017 y de paso para darle un poco más de condimento al asunto con el cambio de gobierno a nivel nacional desde allí no se envió un solo peso ¿por qué? ¿Podríamos decir que en ediciones anteriores del festival se contó con este apoyo porque se invertía más en la cultura, porque había más diálogo entre las partes y porque a esas partes les convenía que así sea? O ¿solamente porque como ahora hay que recortar y cada cual ya logró su propio cometido no hay tantas ganas de pedir con energía y convencer sobre la importancia de contar con dicho apoyo económico? Bueno, un poco y un poco, digamos. En palabras de la comisión organizadora, desde Buenos Aires alegan que este festival (que es Nacional) puede costearse solo. Entonces, bueno, a arreglárselas con lo que hay, ¿a lo chamamé? Veremos…

Entonces, como hay que recortar gastos y recursos, en lugar de las famosas cuatro lunas se pasó a tres noches de actuaciones. Para quien esto escribe está muy bien porque cuatro jornadas de festival es mucho ya que se pasa del disfrute al hartazgo en pocas horas.

Y ya que no viene nadie de renombre nacional, popular, para todos y todas aprovechemos esta oportunidad para decir que el de este año es un festival que le da protagonismo a la música de la provincia, regional y del litoral. Sí, claro. (Insertar aquí meme del negro que se manda el dedo índice a la sien y que diría: “Si sólo pongo artistas de la región nadie me puede decir nada porque le doy prioridad a nuestros valores.”)

Bien, después de esta perorata introductoria que se extendió un poco pasemos a la primera noche del Festival de la Música del Litoral y del Mercosur propiamente dicha que corresponde al sábado 18 de noviembre (la del viernes 19 se pasó para el lunes 20 ya que el viernes llovió durante toda jornada). El sábado amaneció como no iba a ser de otra manera, como un “hermoso día peronista”, templado por la mañana-tarde e histéricamente fresco por la noche. En inmediaciones del anfiteatro Manuel Antonio Ramírez el clima festivalero no era el mismo del año pasado pero atisbos tenía con la peña instalada (que arrancaría a las 21:30 hs.) y algún que otro carrito hamburguesero.

19:42 y suena la que es la banda folklórica más antigua del país: la Banda Municipal de la Ciudad de Posadas. Bajo la dirección del maestro Abel Pérez y la voz de Julián Texeira esta Big Band modelo Duke Ellington recorre el territorio sonoro de Misiones dando la bienvenida a un público que muy de a poco se va acomodando de manera pausada y cansina.

Con el atardecer dando paso a la noche semi estrellada la Comunidad TaváMiní desde la localidad de San Ignacio presentan su música ancestral y orgánica, generando trance y conexión con la Madre Tierra. Su música es acompañada y contenida por bailarines del Ballet Oficial.

Una de las sedes del pre festival fue en la ciudad de Puerto Tirol, provincia del Chaco y los ganadores fueron Elizabeth “Pato” Sotelo, toda una Etta James, y Justo “Tito” Cabrera, juntos y dueños de un carisma auténtico provocaron las primeras palmas de acompañamiento de los allí presentes. Así son los artistas que vibran por dentro la música que hacen.

Es momento de la danza a cargo del Ballet Ucraniano Kolomeia que dice buenas noches con sus coreografías llenas de energía pero opacadas por la selección musical que en un momento me hizo acordar a GogolBordelo pero que según mi Shazam se trataba de los VopliVidopliassova (!).

Una categoría que viene siendo muy promocionada dentro del festival es la llamada “Canción Inédita” la cual es buscada por las distintas sedes con las que se cuenta, este año el ganador fue Rodrigo González de la sede Esperanza, Santa Fe. Su canción “Por cantarte nomás” es un tema con aires folk y edulcoradamenteromanticón. Si yo fuera parte de un jurado al estilo de esos programas tipo “…GotTalent” lo aprobaba al principio pero hacia el final lo mandaba a su casa al interpretar “Posadeña linda” y el tercer tema de su repertorio con ese yeísmo porteño-santafesino que no pega ni con engrudo dentro del cantar y hablar de esta zona.

21:02 y todavía quedaba una bandeja y media sin llenar en el anfiteatro.

NerinaBader y KarosoZuetta son un matrimonio muy conocido en la provincia por su labor artística con las comunidades mbyá y hoy es Nerina la cara al frente de este emprendimiento aunque sigue acompañada por su esposo multiinstrumentista y la hija pequeña de ambos Eva Luna. Junto su familia y algunos niños integrantes de la Comunidad TaváMiní, interpretan su música del monte, ancestral en idioma guaraní con armonías pop, se nota a las claras que la influencia de Tonolec tiene su respuesta en Misiones. Alguien a tener en cuenta para el futuro es a la hija de ambos: Eva Luna, ya que gracias a su interpretación de “Misionerita” no sólo demostró un dominio natural del escenario sino que además se perfila como una gran artista de nivel nacional y referente de la región como en su momento lo fue María Helena.

El artista ganador del Seleccionado Prefestival Posadas fue Mario Pereyra quien se ganó rápidamente la aprobación y aplausos del público con su estilo apto para toda la familia, particularmente con su interpretación de “Alma guaraní” donde también se impuso su banda. Baile y aplausos de pie.

Excelente la labor de los locutores del festival quienes dan ritmo y bienvenida constante. Una de las organizadoras de este festiva allá por el año 1968, Nora Urdinola dijo presente y dedicó a todos unas muy emotivas palabras de agradecimiento y afecto.

La pintura en vivo se impuso (de manera tardía, claro) por estas tierras y el festival no es ajena a ella. Marcelo Moreira nacido en la ciudad de Tobuna, Iguazú tuvo como maestro al entrañable Mandové Pedrozo y esta noche muestra su trabajo que luego bien entrada la noche se sorteará entre aquellos que hayan comprado un número para el sorteo.

Son las 22 y 33 y el anfiteatro se encuentra casi colmado, hace minutos comenzó la retransmisión de canal 12 que esta noche está cumpliendo su 45º aniversario.

Desde el barrio Guazupí de Posadas viene Nito Encina junto a su grupo Los Encina o como la tradición de la música del litoral se mantiene viva no sólo por interpretar las canciones que ya son de todos sino porque además Nito sabe y entiende que para que algo se mantenga en el tiempo hay que ir pasando la posta y agregando aquellas que tienen conexión con lo nuestro como por ejemplo sucede con la participación del violinista norteamericano Zachary Phillips quien usa las melodías de su instrumento cual alma en pena para dejar en claro que entre el Country Norteamericano y el Chamamé no hay muchas diferencias cuando cantar sobre el amor, el orgullo de la tierra donde se nació y el sufrir del trabajador se trata.

Pero… Sí, siempre hay un pero. Después de dos hermosas piezas musicales a cargo de Los Encina, muy en sintonía con lo que viene haciendo el Chango Spasiuk, es el momento de dar la bienvenida a una mimada del festival: Pamela Ayala. Todo un caso lo de esta artista porque si bien cuenta con una buena voz su música cae siempre en lugares comunes. De todos modos esta es una apreciación muy personal… En fin.

Hablando de soltarse y descomprimir un poco el ambiente Rulo Espínola sabe sacar con su humor de la frontera vecinal unas cuantas risas haciendo intervenir al público que lo arenga constantemente.

Allá por el 1977 fue miembro fundador de Los de Imaguaré y hoy está al frente de Los neike Chamigo. Julián “ThePriest” Zini trae desde la República de Corrientes un chamamé quedado en el tiempo y no hablamos solamente del aspecto musical sino también desde lo ideológico, lo tradicional. Si antes celebrábamos la propuesta de Los Encina con Julián Zini pasa algo diferente porque nos preguntamos qué está tratando de decir cuando exclama que “las cataratas del Iguazú, los esteros del Iberá son argentinos aunque algunos digan lo contrario”. Creo que hay dos grandes pifies en esa frase, padre.

24:06 y esta última actuación nos bajó enormemente las ganas de quedarnos además de que el frío era cada vez más protagonista haciendo que unos cuantos empezaran a desfilar por las escaleras cuesta arriba rumbo a sus hogares y a sus camas cómodas y abrigadas.

Comienzan las primeras notas de este gran talento del arpa que es Francisco Giménez pero el sueño y el cansancio hicieron hincapié gracias al número anterior y es entonces cuando partimos en busca de un remis para así dirigirnos rumbo a nuestro hogar, cómodo y reconfortante hogar.

Después vendrían Los Mitá, Los Núñez (los posers locales les podrán hablar de esta actuación, seguramente) y el cierre de Rulo Grabovieski que seguramente la rompieron, pero  tras casi seis horas sentados en las gradas de cemento se siente suficiente festival, por una noche.

 

 

 

 

Anuncios