Pablo Ruival, gerente de asuntos corporativos de Arauco Argentina, destacó el diálogo que existe entre la empresa y los Gobiernos provincial y nacional pero pidió que se generen condiciones en la Argentina para atraer inversiones.

 

Por Alejandro Spivak.

ELDORADO (Lunes 18 de diciembre). El gerente de asuntos corporativos de Arauco Argentina, Pablo Ruival, entiende que Argentina es “un país con condiciones naturales únicas para la foresto industria”, dijo, para después asegurar que su empresa cierra un año bueno, lo que mantiene alta las expectativa para el próximo.
El diálogo con Misiones Plural, el directivo de la empresa celulósica y forestal más importante del país, con plantas también en Brasil y Chile destacó el diálogo que existe entre la empresa y los Gobiernos provincial y nacional pero pidió que se generen condiciones en la Argentina para atraer inversiones.
Arauco Argentina SA es la mayor empresa forestal de la Argentina. Fue creada en 1976 con el nombre Alto Paraná SA y adquirida en diciembre de 1996 por Arauco, una de las mayores empresas forestales de América Latina.
En Misiones se estableció con una inversión del orden de los 800 millones de dólares, poniendo en marcha importantes unidades de negocios y favoreciendo el crecimiento y desarrollo de la economía de la región, dicen.
La firma posee un patrimonio de 233.700 hectáreas, de las cuales el 48 por ciento es de bosques nativos y otros usos; otro 48 por ciento se comprende de plantaciones de pino taeda -en su mayor parte-, araucarias y eucaliptos y el 4 por ciento restante son áreas forestables y reforestables.
Esta firma impulsa investigaciones y puesta en marcha de tecnología y procedimientos destinados a maximizar la calidad, productividad y rendimiento en todas las instancias de sus procesos productivos e industriales.

-¿Cómo cierran el año las planta celulósica de Puerto Esperanza y el aserradero de Piray?
-Estamos cerrando un año bueno en varios aspectos. Por un lado, fue un año de baja conflictividad, de buen nivel en el mercado local y de un muy buen diálogo con las autoridades nacionales y provinciales con lo cual nos hace positivos en nuestra visión en lo que hace al próximo año.

-¿Cómo vislumbran el 2018?
-Somos optimistas. Así y todo debemos seguir trabajando en temas que hacen a la competitividad local y sobre todo internacional. Tenemos un país con condiciones naturales únicas para la foresto industria. La Argentina tiene, por ejemplo, disponibilidad de agua y tierras. La forestoindustria es una industria que no compite con otros cultivos, utiliza tierras que no utiliza la soja, por ejemplo, pero además se complementa muy bien con la ganadería; por lo cual la Argentina tiene una oportunidad única de crecimiento y sin embargo nosotros nos encargamos de poner trabas. En ese sentido la Argentina debe ganar competitividad. En eso hay mesas de trabajo en búsqueda de las soluciones que nos hacen ser optimistas.

-¿Cuál son esas soluciones?
-Las soluciones van por varios aspectos. Por ejemplo, la logística. El bitren es un tema clave para bajar los costos en la Argentina. Tenemos grandes distancias a los puertos y el transporte es un tema crítico. El bitren es una herramienta tremendamente valiosa y las autoridades nos dijeron que han habilitados bitrenes en distintas medidas y con pocas condiciones. El que a nosotros nos interesa es el que se autorizó a circular por corredores, pero hasta ahora el que se habilitó llega hasta Virasoro (Corrientes) por lo cual Misiones queda afuera por el momento. Estamos tratando que se habilitar un bitren dentro de Misiones, por lo menos para las operaciones forestales, por lo cual hay que seguir trabajando e insistiendo para que las autoridades le pierdan el temor al bitren porque es una herramienta probada a nivel mundial. Está comprobado que frena y dobla mejor; daña menos las rutas, etcétera. El otro tema es la hidrovía; estamos trabajando con las autoridades; por un lado, para utilizar remolcadores que no sean de bandera Argentina porque cuando se trabaja en cabotaje con este tipo de remolcadores se producen problemas sindicales de gente embarcada, etcétera. Por eso el camino ideal sería que se pueda utilizar un remolcador con bandera extranjera para que luego el de bandera Argentina se agiorne y se pueda utilizar sin grandes restricciones.

-¿Cómo ven la posible utilización en futuro del puerto de Posadas?
-Por ahora es un tema crítico. Lamentablemente la licitación quedó desértica. El tema central es poder tener el puerto operativo para poder bajar cargas. Los costos portuarios de la Argentina triplican y hasta cuadruplican los costos portuarios de Brasil; Chile, Uruguay. Tenemos usos y costumbres de los puertos locales con una serie de ítems que se agregan a la tarifa que hacen que aumenten los costos y por lo general con ninguna contraprestación. Por ello se está trabajando con las autoridades de puertos de Buenos Aires para bajar los costos de esos ítems que nos permitan ser más competitivos. Y ese es el optimismo al que me refiero.

-Hace unos años atrás cuando se paralizó definitivamente la planta celulósica de Piray trascendió que a Arauco le interesaba alquilar o comprar el predio donde está ubicada dicha planta no para su reactivación sino para la construcción de un puerto teniendo en cuenta que el lugar donde está ubicada en de aguas profundas….
-No. El único proyecto que personalmente conoció fue el que se analizó hace 14 años atrás. En ese momento estaba operativa la ex CPP, una planta con tecnología obsoleta y totalmente prohibida en el mundo y que tiraba un efluente sumamente contaminante y que por consiguiente hacía inviable la instalación de un puerto porque se lo hubiera comido.

– En Puerto Esperanza, donde se ubica la celulósica había un proyecto de construcción de un puerto. ¿En qué estado quedó ese proyecto portuario?
-Puerto Esperanza no lo vamos a terminar por ahora.

-¿Cómo ven la relación de los Gobiernos provincial y nacional con la forestoindustria?
-Hoy tanto el Gobierno nacional como el provincial abrieron puertas al diálogo. A la forestoindustria le dieron una importancia que jamás había tenido. Tenemos que esperar los resultados. Por lo menos hay diálogo; espacio de trabajo y eso nos permite ver el futuro con optimismo; pero destacando que nos queda por hacer mucho. Hasta ahora temas reales no existen.

-¿Cómo analizan la reducción gradual de ingresos brutos a partir del 1 de enero de 2018 a las exportaciones?
-El otro tema clave es ingresos brutos. Es un elemento distorsivo. Esta reducción no nos modifica en nada. Arauco paga 3,22 por ciento de ingresos brutos a las exportaciones. Si hay algo distorsivo es ingresos brutos. Nos saca de competencia, máxime cuando se tiene un producto que es un comoditi; es decir que se es tomador de precios; se crea un simple costo para la empresa. Hay operaciones que hacemos a quebranto simplemente para mantener el nivel de actividad en las plantas y sin embargo estamos pagando ingresos brutos a las exportaciones. Se paga ingresos brutos en un 7 por ciento al mercado local. El compromiso es ir bajándolo en cinco años. Necesitamos cambios más importantes.

-¿Cree que las medidas deben ser de shock y no graduales?
-Estoy convencido de eso. Estas son medidas para las tapas de los diarios que a una empresa como la nuestra no nos impacta para nada. Ingresos brutos a las exportaciones lo van a reducir en cinco años al tres por ciento y, hoy como le dije estamos pagando el 3,22 por ciento. Y, en el mercado local reducirlo del siete al cinco por ciento también no nos cambia mucho, por eso debemos seguir hablando con las autoridades nacionales y provinciales sobre este impuesto distorsivo. Argentina tiene la posibilidad de recibir inversiones y no las estamos aprovechando.

-¿Por qué cree que se estancó la producción de celulosa en la Argentina cuando en otros países de Latinoamérica viene creciendo? (Brasil produce más de 15 millones de toneladas anuales; Chile 5,5 millones de toneladas; Uruguay 2,5 millones de toneladas; estos tres países en pleno crecimiento de producción y Argentina 1,7 millones de toneladas anuales, con una producción estancada).
-La oferta de celulosa en los últimos diez años aumento un 30 por ciento a nivel mundial, en tanto que en Latinoamérica se duplicó; mientras que las inversiones en la Argentina y el crecimiento fue cero porque las inversiones prefieren instalarse en Brasil, Uruguay o Estados Unidos; por eso se deben generar condiciones en la Argentina para ser sumamente atractivos para las inversiones. Por lo menos las de Arauco en vez de irse para otro lado vendrían a la Argentina.

-Más allá de que el grupo Zucanor (Arcor) compró Papel Misionero; la última gran inversión en este rubro la hizo Arauco en 1983. Pasaron ya 35 años y no se vislumbra una nueva mega inversión…
-Es cierto. Tiene que ver con todo lo que le dije: temas logísticos; impuestos distorsivos, costos, etcétera. Por eso además de que los particulares debemos trabajar para solucionar este tema también debemos hacerlo en conjunto con los Gobiernos nacional y provinciales para convertirnos en un destino atractivo para las inversiones. Hasta hoy estamos desaprovechando condiciones naturales únicas para la foresto industria en particular y para la celulosa.

-El Gobierno provincial planteó la posibilidad de instalar un mega aserradero en Posadas o en la zona norte para el abastecimiento de construcción de viviendas de madera. ¿Tenían conocimiento de este proyecto?
-No. Para un megaaserradero se debe tener contemplado el destino de exportación y, este destino no es rentable en cuanto no se tenga mejores condiciones logísticas y una carga tributaria inferior a la que se tiene hoy. Para el mercado local desconozco las cantidades de producción, pero el mercado local está súperabastecido. Argentina es súperhabitaria en madera de pino y a la vez exportadora. Podríamos serlo mucho más si las condiciones fueran mejores a las actuales. Hoy estamos desaprovechando tanto en madera como en tableros y celulosa oportunidades de estar más fuertemente en el mundo porque nosotros mismos nos estamos generando la trampa de nuestros propios costos e impuestos.

-Hoy, con un dólar a 17.70 pesos, ¿cierran los números para exportar?
-No, es muy complicado exportar en la Argentina. Pero más allá del tipo de cambio que no nos favorece, no pasa por ahí el problema, porque el tipo de cambio se transforma en suficiente cuando se quitan retenciones. Devaluaciones, en la Argentina, ya las vivimos y sabemos que no es una solución mágica porque los costos fluctúan en forma pareja. El tema que se debe analizar es ¿cuáles son nuestros costos? Como le dije, la carga tributaria y los costos logísticos son cargas muy pesadas. La carga tributaria a las exportaciones no debería existir. Con esto se están cerrando las puertas a las exportaciones y a la inversión de nuevas industrias. Hoy la instalación de una planta celulósica a escala mundial significa una inversión de unos 2.000 millones de dólares en activos fijos; generadora de muchos puestos de empleo en forma directa e indirecta porque el factor multiplicador es enorme. En el Norte de la provincia de Misiones, una de cada cuatro familias tiene su ingreso en forma directa e indirectamente de la actividad que genera la empresa Arauco. Otra de las restricciones a las inversiones es la Ley de Tierras que establece que los extranjeros no pueden comprar tierras. En el mundo las instalaciones de celulosa tienen un porcentaje de abastecimiento asegurado porque uno no puede invertir 2000 millones de dólares en una planta y no tener asegurado el abastecimiento de un producto que además tarda entre 15 y 20 años en crecer. Con esta misma ley se cierran las inversiones de nivel internacional que son las que se necesitan. Éstas son restricciones que los argentinos ponemos para las inversiones de capitales mundiales.

-¿Está convencido que estas leyes restringen las inversiones extrajeras en el país?
-Por supuesto que sí. La prueba está que mientras otros países de Latinoamérica duplicaron su producción de celulosa; Argentina se estancó. Algo estamos haciendo mal para que, a pesar de las condiciones naturales que tenemos los inversionistas, miren a países como Brasil, chile o Uruguay. La forestoindustria, a mi entender, tiene virtudes únicas que otras industrias no las tiene. El bosque implantado hace la captura del dióxido de carbono produciendo la oxigenación de la atmósfera. La gente tiene la imagen de que se está cortando un árbol y en realidad lo que se está haciendo es plantando un árbol, porque por cada árbol que se corta hay entre 15 y 20 en crecimiento. A su vez los productos elaborados por parte de la foresto industria son biodegradables, reciclable, re utilizables y, esto son muy pocas las industrias que lo pueden decir.

-Pero el comentario existente es que el proceso de producción de celulosa es contaminante…
-Hoy con las tecnologías modernas que existen en las plantas de celulosa no son lo que eran hace décadas atrás. Y, de hecho, a la famosa planta de Uruguay (Botnia) se la sometió a varios procesos de posible contaminación y jamás se encontró nada. Desde el sector debemos divulgar las virtudes de estas industrias que estoy convencido: son únicas.

-¿Es factible más industrias celulósicas en la Argentina?
-Sí. Argentina tiene un potencial enorme para la instalación de plantas celulósicas, máxime que la demanda a nivel mundial sigue creciendo. Se relaciona a la celulosa con el papel de diario y, en realidad no solo es el papel Kraft; es, por ejemplo, el embalaje y esto lo demuestra la cantidad de embalaje que hay de cartón; pero también es filtro, es textil porque cada vez hay más presente en las prendas de vestir, de las viscosas, que no es más que celulosa. La celulosa es de una nobleza enorme, está en todo lo que es pañales, en los elementos de higiene femeninos, etcétera. Hoy hay un mercado mundial necesitado de celulosa, La Argentina tiene condiciones naturales competitivas; es una industria generadora de divisas casi en su totalidad y la gran restricción son las que los propios argentinos estamos poniendo. Está en ver si este nuevo espacio que están proponiendo los gobiernos nacional y provincial podemos aprovecharlos y generar los espacios de diálogos y tomar todos conciencia de tener nuevas inversiones para generarriquezas y bienestar.

-¿Cómo analizaron desde Arauco la designación del empresario madereros Nicolás Laharrague de Montecarlo como subsecretario de Bosques y Forestación de la Nación?
-Es una señal altamente positiva. Su designación demuestra que a nivel nacional hay un espacio que nunca antes habíamos tenido.

-Vuelvo al tema de las exportaciones. ¿Es China el gran mercado exportador foresto industrial?
-China es siempre un gran mercado exportador. Arauco no solo exporta celulosa sino también madera. La mitad de la producción de nuestro aserradero tiene como principal mercado China. Sineste país no podríamos mantener el aserradero de la localidad de Puerto Piray (Misiones) en actividad. Reitero la mitad de la producción la exportamos a China y la otra mitad la volcamos al mercado interno. Si toda la producción del aserradero de Puerto Piray la volcáramos al mercado interno obligaríamos al cierre de unos 600 aserraderos entre chicos y medianos.

-Sabido es de la demanda existente de viviendas de madera. ¿Arauco analizó la posibilidad de ingresar en el mercado de construcción de viviendas de madera?
-No. No está en nuestro proyecto más allá que la vivienda de madera es una oportunidad única para los ciudadanos; es por ello que se debe cambiar la carga cultural que tienen los argentinos sobre las viviendas de madera.

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