El peso simbólico, la pérdida de autonomía presupuestaria, la toma de decisiones y hasta la relatividad del ahorro son categorías que “Mundo Empresarial, la Voz de las Pymes” pone en consideración para analizar la reducción de ministerios dispuesta por Macri. No todos los casos son iguales. En algunas áreas se ganará en coordinación, pero en otras como Salud que es un área con problemas operativos la señal es que el Gobierno no hará cambios importantes.

Posadas (Lunes, 10 de septiembre) ¿Es conducente el debate por la reducción del número de ministerios dispuesta por Macri? Hoy, el presidente del PRO Misiones, Jorge Ratier Berrondo salió al cruce de diputados renovadores que en la comisión de Presupuesto formulaban críticas a la disposición. El diputado habla poco y cuando lo hace sienta posiciones doctrinarias y políticas. Fue contudente al descartar la significación simbólica de la decisión del Presidente el último domingo de agosto cuando en Olivos la crisis obligó a Mauricio Macri a reformular el gabinete. Pero no puede negar que la medida mereció la opinón de todo el espectro politico y periodístico.
Entre todo lo que se escribió rescatamos de otras voces, la nota que publicó Mundo Empresarial, la Voz de las Pymes” el jueves 6. Es una voz diferente. De hombres acostumbrados a la gestión y pelearla en las ventanillas del Estado.
“El Gobierno redujo de 18 a 10 los ministerios que conforman el gabinete nacional que conduce Marcos Peña y acompaña la gestión de Mauricio Macri. Los ministerios de Salud, Trabajo, Agroindustria, Energía, Cultura, Turismo, Modernización y Ciencia y Tecnología pasaron a ser secretarías y sus ministros ahora son secretarios.
El gabinete nacional se convirtió en el más chico de América Latina, por debajo del de Uruguay, que está conformado por 13 ministerios; Chile, que cuenta con 23; o Brasil, que suma 24. Tres especialistas en gestión pública analizan el impacto de la decisión.
Qué implica el cambio. Cuando un ministerio pasa a ser secretaría pierde rango jerárquico. “Técnicamente, porque habrá que ver qué ocurre políticamente, el secretario recibe instrucciones de su ministro. Es decir, pasó a estar en un plano inferior”, asegura Luciano Andrenacci, director de la Maestría en Planificación y Evaluación de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de San Martín.
A diferencia de los ministros, los secretarios no son invitados regulares a las reuniones del gabinete con el Presidente, salvo que sean reuniones ampliadas.
Pierden autonomía. “Le va a costar tomar decisiones sin consultar con el ministro. Teóricamente no podría tomar decisiones por fuera de lo que se decida en el gabinete de su propio ministerio, al que asisten los secretarios”, explica Andrenacci.
Tienen menos peso simbólico. Juan Negri, politólogo y docente de Ciencia Política en la Universidad Di Tella, lo grafica así: “Cuando un gobierno eleva una secretaría al rango de ministerio lo hace como una decisión simbólica, como una declaración de principios de su gestión”.
Relega independencia presupuestaria. “En caso de que hubiese una orden presidencial que le ponga topes presupuestarios a cada ministerio, ahora el secretario deberá moverse con mayor cautela para discutir el presupuesto para su secretaría, ya que debe entrar en una estructura piramidal de la que no era parte”, agrega Andrenacci.
¿Implica un ahorro? “Un ministro tiene más asesores, más secretarios administrativos y hasta más de un chofer. Si esa súper estructura se redujera al pasar a ser secretaría, podría implicar un ahorro pero de carácter más simbólico”, afirma Oscar Oszlack, doctor en Ciencia Política y en Economía y fundador del Centro de Estudios de Estado y Sociedad.
Oszlack estima que el salario de los secretarios es un 10% más bajo que el de los ministros, que a principio de año rondaba los $ 180 mil mensuales, según publicó Chequeado.
Qué impacto tiene en la sociedad. Los especialistas coinciden en que es difícil de medir mientras no se sepa si además de la reducción del rango habrá un recorte sobre sus presupuestos y su dotación de personal.
“No en todos los casos la situación es igual. Pero convertir a Salud en una secretaría es alarmante. Es un área que hace 20 años que tiene problemas operativos y reducir la autoridad relativa de esa área no puede significar nada bueno. La señal es que el Gobierno considera que no es un ámbito importante como para tener rango de ministerio y en consecuencia no se pueden esperar cambios importantes”, opina Andrenacci.
Los especialistas remarcan que los gremios o las entidades del campo, por ejemplo, ahora deberán sentarse a negociar con secretarios y no con ministros, lo que supone que sus peticiones tendrán un escalón más para que lleguen a oídos del Presidente.
“Se supone que si son ministerios, el titular está más cerca del poder y por lo tanto, va a tener mayor prioridad dentro de la planificación del Gobierno. Pero eso es relativo. Lo más importante es saber qué presupuesto tendrán y la cantidad de puestos de trabajo que dispondrá para llevar a cabo su trabajo”, considera Oszlack.
Qué ocurre en otros países. La tendencia en los últimos 20 años es que los países tienen cada vez más ministerios porque buscan la tecnificación y la profesionalización en áreas más pequeñas. “Los especialistas decimos que es por la propia complejidad de los problemas que tiene que resolver el Estado”, expone Andrenacci y ejemplifica que un ministerio de Agroindustria hoy tiene que saber negociar precios, medir calidad, competitividad y cuidado del ambiente, entre otras variantes.
A los ejemplos de América Latina, se le pueden sumar los de Estados Unidos, donde tienen 14 secretarías de Estado (el equivalente al ministerio) o Francia, con 14 ministerios.
Algunos aspectos positivos. Negri afirma que, según la teoría, puede aumentar la coordinación siempre que el agrupamiento de áreas sea realmente cercanas. “Educación y Ciencia y Tecnología, separadas, pueden tener problemas de coordinación”, señala.
Oszlack coincide en que algunas áreas tienen la posibilidad de tener mayor coordinación horizontal, “como Salud y Desarrollo Social, en temas vinculados con la pobreza”. Y destaca: “Un gabinete de 10 ministros es más compacto. Por lo que el conductor tiene mejor control y supervisión”.

Fuente: Redacción de Mundo Empresarial, la Voz de las Pymes.

Anuncios