En momentos justo en que los gobernadores se reúnen con Macri por la distribución de los recursos entre Nación y Provincias, el diputado Pastori salió a justificar los recortes de programas de salud, para el salario docente y el Fondo de la Soja. Con la manipulación de datos sostiene que Misiones tienen equilibrio fiscal gracias al gobierno nacional. Oculta que desde 1999 los gobiernos provinciales arrebataron a la derecha la bandera del déficit cero, pero sin cortar recursos sino cobrando impuestos a los que más tienen y con desendeudamiento.

Posadas (Martes, 11 de septiembre) El equipo de prensa del diputado Luis Pastori difundió ayer un comunicado en el que afirma que el superávit fiscal de Misiones y otras provincias es producto de las políticas de federalismo fiscal de la Alianza Cambiemos. En pleno debate por la distribución de recursos, y como antesala de la cumbre de gobernadores con el Presidente, el diputado por la UCR sale a defender a la Nación con argumentos basados en silogismos falsos. Manipula datos con la demagogia para clases medias. Cuando era diputado provincial, se posicionaba –se vendía- en el espacio público como un académico en una banca. Hoy trata de chapear con su condición de “secretario de la estratégica Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados que se encontrará participando en la Ciudad de Buenos Aires de diversas reuniones con legisladores nacionales y funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional”. Humildemente no es creíble que el ucerreísta misionero este hoy en el centro de la escena política nacional.
Dice el comunicado de Pastori que “la reducción del déficit fiscal de Nación, está siendo acompañada por un mayor envío de fondos automáticos a las provincias, qué ahora podrán hacerse cargo de políticas públicas que antes dependían de la buena voluntad del presidente de turno. De hecho las negociaciones entre el Ejecutivo Nacional y los gobernadores sobre el presupuesto 2019, se basa entre otras cuestiones, en consensuar que políticas que antes financiaba Nación, ahora serán financiadas por las Provincias, que cuentan con mayores recursos gracias a la mayor coparticipación nacional”.
Para negar que se esté desfinanciando a las provincias con la caída de los programas de salud o el incumplimiento con la ley de financiamiento educativo, explica que “hay un proceso de transferencia de recursos automáticos, vía la política de devolución de 15 puntos de coparticipación iniciado por el gobierno de Cambiemos a partir del 2016”. Omite en el análisis que el 15% de la masa de impuestos coparticipables que la Nación retenía a las provincias fue declarada ilegal por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que ordenó al Ejecutivo a terminar con las retenciones. Y olvida que Misiones fue una de las provincias que renunció a sostener el juicio para la devolución de lo retenido indebidamente durante años.
Pero la omisión del dato es necesaria para sostener el argumento de Pastori y convertir la expoliación histórica de la Nación a las provincias en un “nuevo contexto de mayor federalismo fiscal” como objetivo del gobierno de Macri. Y llega al extremo de sostener que es gracias a Macri que Misiones pudo revertir el déficit primario de 5.9% del PBI del primer semestre de 2017, y mostrar este primer semestre un superávit primario de 4.1% del PBI, y abunda en números y datos y estadísticas con las que intenta diferenciarse del declaracionismo.
Pero no hay academia que pueda disimular que en el momento justo en que las provincias se encuentran negociando con la Nación los recursos para 2019 el diputado por Misiones se pone de parte de la Nación
Pastori está justificando la caída de los programas de Salud, de médicos comunitarios, el incumplimiento del artículo 9 de la ley que iguala salarios docentes, y la derogación del Fondo Federal Solidario de la Soja por imposición del Fondo Monetario.
Cuando el debate sobre la relación financiera Nación-Provincias gana espacio y se coloca en el centro de la escena política nacional, el diputado de Misiones aparece como vocero de los intereses del puerto.
Por el otro lado, la simplificación de la cuenta que hace, con la experticia de un contador, tampoco incluye el debate provincial por la política fiscal. Si Misiones tiene equilibrio en sus cuentas no es por Macri y la Alianza Cambiemos, sino porque en Misiones, desde 1999, se arrebató el mito del déficit cero a la derecha. Equilibrio, sí. Pero no reduciendo recursos a la salud, la educación y el desarrollo de obras públicas, sino cobrando impuestos a los que más tienen. Además desendeudando un Estado que tenía las manos atadas con las deudas tomadas por Barrios Arrechea y Puerta.

Historia de traiciones y decadencias

La relación Nación – Provincias es asimétrica, diríamos dese Pavón y tiene una historia plagada de traiciones a las provincias. Para no ir hasta la década del 30 cuando el gobierno de la década infame manoteó los impuestos internos que eran de las provincias, no se puede negar que desde la dictadura militar en adelante, se viene degradando el federalismo.
Al expoliar los recursos provinciales, los gobiernos neoliberales promueven un país cada vez más desigual. No sólo se quedan con recursos sino también con las grandes obras e inversiones públicas que se concentran en el puerto y la pampa húmeda, en desmedro de la Argentina profunda, como se ha señalado en los debates recientes.
La agresión al federalismo se profundiza cuando en 1978, Martínez de Hoz transfirió a las provincias, sin los correspondientes recursos, servicios sanitarios, escuelas y hospitales, contribuyendo a desfinanciar los estados provinciales.
Recuperada la democracia, en 1988 (Alfonsín), se sancionó la Ley de Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos que dispuso que para las provincias se destinara el 56,7% y para la Nación el 43,7% del total recaudado. Fueron los días de la claudicación de radicales y peronistas de Misiones que cedieron un punto de la coparticipación secundaria.
Se olvida Pastori que cuando Menem y Cavallo privatizaron el sistema jubilatorio, para cubrir el enorme déficit fiscal que provocó desviar los ingresos a las AFJP, diseñaron los Pactos Fiscales Federales I y II, apropiándose de los recursos de los estados provinciales. Dichos “Pactos” les permitieron detractar a los mismos mucho más que el 15% que la Corte devolvió a las provincias
Además como señalaron varios diputados, nos despojaron del 11% de la recaudación específica de IVA y el 30% de la del Impuesto a las Ganancias. Una masa formidable de recursos, que no se toman en cuenta en el análisis de Pastori

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