“Son horas difíciles”, observó Ricardo Alfonsín para exhortar al Gobierno y oposiciones a dejar de pensar en las elecciones. “Es momento de acuerdos que le lleven a la sociedad la tranquilidad que los problemas, al menos, no se van a complicar más”, sostuvo para destacar que es la UCR la que falló en la Alianza ya que acató acríticamente las medidas renunciando a sus ideales y avalando políticas neoliberales que nos somete a las recetas del FMI. “No falló el PRO, falló la UCR que no hizo lo que debía hacer”, precisó.

Buenos Aires (Miércoles, 26 de septiembre. Enviado Especial) Resonaron hoy en los pasillos del Congreso las palabras de Ricardo Alfonsín pronunciadas antes de la huelga general, exhortando a construir consensos mínimos para garantizar la paz social. En televisión, el referente del recientemente creado Espacio de Pensamiento Alfonsinista, había enfatizado en sus palabras que” la Argentina vive horas difíciles” y por eso es el momento de “acuerdos”. Su exhortación estuvo presente cuando esta mañana, en la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, el ministro el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, no dejaba de coincidir al subrayar “que es un hecho inédito la coincidencia que hay con los gobernadores en la necesidad de llegar a un equilibrio de las cuentas públicas”.
Sin abandonar su posición crítica a la conducción de la UCR por su triste papel en la Alianza Cambiemos, Alfonsín, que hace pocos días estuvo en Tanti invitado por la Pastoral Social, para participar de un debate para ahondar “Caminos para recuperar la confianza social en la Política”, se mostró conciliador pero firme en enjuiciar las posiciones extremas manifiestas tanto en el oficialismo como en las oposiciones.
En una entrevista en A24 se tomó el tiempo para solidarizarse con el diputado de izquierdas, Nicolás del Caño, por las amenazas de muestre que recibió. Si bien exigió el Gobierno que esclarezca rápidamente el hecho y encuentre a los responsables como lo supo hacer cuando las amenazas fueron perpetradas contra el Presidente, rechazó las teorías conspirativas. Se mostró persuadido (una palabra bien alfonsiniana) que ese tipo de amenazas y hechos violentos no parten ni del Gobierno ni de las oposiciones sino de “los autoritarios de siempre que medran con el miedo”. “No sé a quiénes son funcionales” admitió para insistir que son los locos de siempre, sectores minoritarios y marginales que todavía existen en la Argentina. Pero allí desliza una advertencia a propios y extraños para que dejen de lado los combates verbales en los que se ven envueltos algunos dirigentes. “La mejor manera de descalificar al otro es atribuirle cuestiones perversas y malas intenciones”, agregó para insistir en la necesidad de construir consensos y acuerdos.
Alfonsín viene diciendo que “no trabajo para la grieta, ni para dividir y ni alentar la hostilidad; no soy de los que solo ven culpas en el otro. Trabajo para la tolerancia, el diálogo y los acuerdos: indispensables para alcanzar sociedades desarrolladas, más libres y más igualitarias”.

La UCR no hizo lo que debía hacer

Con ese espíritu manifiestamente constructivo, hizo formulaciones críticas a la gestión del gobierno nacional. “En 2015 sabíamos que iba a ser difícil, pero hoy (un día antes de la huelga general), tenemos los mismos indicadores y peores en algunos casos”, observó para subrayar que si antes las tarifas eran muy baratas ahora están super caras, la herencia era complicada pero la deuda no dejó de aumentar y eso “abrió el acceso al FMI para someternos a sus recetas”.
Sin caer en la lógica de la grieta al que lo llevaba el periodista, el creador e EPA, descartó teorías conspirativas “no creo en la mala intención del Gobierno”, subrayó pero enfatizó sus diferencias ideológicas. Es así que considera que la crisis es consecuencia de la ideología del neoliberalismo, producto del capitalismo salvaje, en la que creen en la Casa Rosada. Es el punto en el que responsabiliza a la conducción de la UCR al interior de la Alianza Cambiemos. “El Partido no hizo lo que tenía que hacer. Los que están incumpliendo son los que conducen el Partido, quizá creyendo que es lo mejor, pero cedieron ante todas las medidas que tomó el Gobierno negando lo que decía el Partido hasta el 2015”.

Propuestas el 30 de octubre

Ante una pregunta del periodista conformó que está trabajando con Margarita Stolbizer entre otros dirigentes, que no mencionó en la entrevista pero, según se comenta aquí, involucra a un amplio espectro partidario y sectorial.
Reveló que están trabajando para presentar 30 de octubre un documento con propuestas elaboradas en conjunto, propuestas para ser puestas a consideración de la sociedad, y hacer visible cuestiones que hoy no se discuten precisamente por la confrontación ganada por la grieta que cierra cualquier posibilidad de debate serio y de encuentro entre las fuerzas políticas. “Debemos dejar de preocuparnos por las elecciones”, exhortó para considerar que siempre bloquea la posibilidad y necesidad de trabajar ideas. Se le pasó al periodista lo simbólico del 30 de octubre. Fue en 1983 el día del pronunciamiento popular en las urnas después de la noche de la dictadura más sangrienta y destructiva de la Argentina y la primera vez que el peronismo era derrotado en elecciones libres. Ese día el pueblo, que se toma su tiempo en la construcción del futuro eligió el camino de la República y las instituciones como espacio para dirimir los conflictos sociales.

¿Rompe con Cambiemos?

Con lo simbólico subyacente, Alfonsín habló de tiempos. “Llegara el momento de reunirnos con los que piensan igual, veremos”, dijo ante la ansiedad del periodismo por la noticia bomba: Alfonsín rompe. Pero sólo agregó “llegará el momento si están dadas las condiciones de que empecemos a reunirnos”. El periodista insistía: “la UCR se va de Cambiemos”. Se limitó a responder: “hay muchos radicales que piensan como nosotros. Por lo pronto yo no voy a acompañar decisiones que creo que no son buenas para mi país”. Y explicó lo que es un marco conceptual de referencia para opinar al explicar “son buenas o no, a partir de la consideración de mis ideas, y es a partir de mis ideas que tomaré decisiones, que nadie puede reprocharme porque son las que siempre guiaron mi trayectoria”.
¿“Rompe o no rompe?, insistían en preguntarle y ya se adelantaban en decir “Es una bomba”. “Tendré que ver como hago y resuelvo esas decisiones –respondió Alfonsín- no puedo acompañar, salvo que acatar sea lo mejor si la oferta del otro lado sea peor”.

Acuerdos básicos

Y Alfonsín volvió a retomar su prédica para el momento que insistió “son horas muy difíciles”. Y recomendó que “lo que tiene que hace la política es estar a la altura del momento y hacer lo necesario para llevar tranquilidad a la sociedad, al menos que su situación no se va a complicar más. Propuso en ese sentido que al menos haya acuerdos de precios por un año y medio, acuerdos con la producción y el capital, acuerdos para sostener los salarios, que no haya más despidos en ciertos sectores de la economía, acuerdos de tarifas y ver qué esfuerzo se le puede pedir a las empresas porque no pueden seguir dolarizadas las tarifas, acuerdos de políticas sociales, por ejemplo en relación a los jubilados. En síntesis un acuerdo para que el ciudadano sienta que no se va a gravar más la situación. “El partido debería persuadir al PRO y a la oposición de que se dejen de pensar en las elecciones y piensen en la gente”.

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