Trabajo y Progreso logró ayer tener dictamen para la sanción de una ley que crea un programa especial para niños con talentos especiales. El aporte se suma a otros elaborados por el partido que afirman derechos para la gente y logran cambiar algo. Este legado desde la minoría constituye un aporte para el debate sobre el rol de las oposiciones en la democracia republicana y un ejemplo para los que llevan la prédica a extremos de la antipolítica.

Posadas (Jueves, 4 de septiembre) La creación de un Programa Provincial para el Desarrollo Educativo Integral de Alumnos con Capacidades o Talentos Especiales, constituye una nueva respuesta de vanguardia de la Política misionera a demandas sociales. El Programa, como se informa aparte, tiene ya dictamen de las comisiones de Educación y Presupuesto, porque al mismo tiempo crea la Beca Ideamis.
Quizá los niños y jóvenes “brillantes o superdotados” son pocos, pero son. Y son sujetos de derechos que el Estado y la sociedad no estaban atendiendo. La inquietud, la soledad y el desamparo de esas personas especiales y sus familias, por ser una minoría que no genera conflictos sociales estaban invisibilizadas. Fue la mirada de dos diputados de las oposiciones la que desocultó el drama y con un arduo trabajo de consultas, de escuchas a los padres y especialistas, que demandó la inversión de tiempo y días, se elaboró el proyecto y ahora el Estado queda comprometido a integrarlos por la segura sanción de una ley. Pero no hubo solamente estudios técnicos sino también un fino trabajo político.
La iniciativa para llegar al Programa y las Becas, fue de un partido político, Trabajo y Progreso que llegó a tener dos diputados en el Parlamento misionero y conforma hoy, desde un bloque unipersonal, el amplio abanico de representación de las oposiciones en el Poder Legislativo.

Legado de Trabajo y Progreso

Desde un punto de vista político institucional, la creación de este Programa para la atención especial de niños “genios” por iniciativa de una minoría parlamentaria, constituye un verdadero acontecimiento que descubre la lógica del funcionamiento democrático en Misiones. Abona además, en el contexto actual de la política argentina, el debate por el rol de las oposiciones en el sistema republicano de gobierno.
Ante todo manifiesta un contraste con lo que sucede en otros parlamentos del país y en el Congreso de la Nación, en los que no se sancionan leyes que respetando la lógica de las políticas del Ejecutivo garanticen avances de derechos ciudadanos con obligaciones al Estado.
No es el primer aporte de los diputados Claudio Wipplinger y Víctor Kreimer que en estos años de mandato y desde la minoría lograron que las mayorías voten leyes elaboradas por Trabajo y Progreso que suman y en algo cambian las expectativas de la gente. Un rápido repaso a sus proyectos convertidos en leyes, remite a:
-La creación del Sistema de Historia Clínica Electrónica (HCE) en la Provincia.
-Establecimiento de normas que regulan el Servicio de Atención al Público, garantizando la prioridad a embarazadas, personas discapacitadas y mayores de setenta años, en todos los organismos públicos y entidades privadas de la Provincia.
-La obligación de toda publicidad destinada a la difusión o promoción de productos de la industria automotriz debe incluir obligatoriamente en su contenido un Mensaje Educativo de Seguridad Vial.
-La Ley de Protección Integral de Personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y/o Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) // Aprobada en conjunto con proyectos de otros diputados
-La ley que declara de Interés Provincial la protección y fomento de los Sistemas de Producción de la Agricultura Familiar, aprobada en conjunto con proyectos de otros diputados
Algunas aprobadas en proyectos encabezados Claudio Wipplinger:
-Ley de creación del Programa “Compromiso Ciudadano” como sistema de denuncias ante situaciones de incumplimiento de normas viales
-La ley del diputado Wipplinger y otros diputados, proponiendo establecer las condiciones administrativas, técnicas y económicas para la aplicación de la modalidad de suministro de energía eléctrica con balance neto.
Entre los dictámenes aprobados en comisión en 2018, además del Programa de Desarrollo Integral de Niños y Jóvenes Dotados y Talentosos está la ley de creación del Programa “Servicio Social Escolar”.
Proyectos presentados tuvieron influencia en el marco de la ley de energías renovables. Trabajo y Progreso plantea que, de todas las posibles, la biomasa es la que tiene mayor potencial en Misiones, no solo por la potencia eléctrica que se puede generar sino como dinamizador económico y generador de empleo. Y, como observa Kreimer, con el tiempo las cosas van en ese sentido, tal como lo dejó claro el ministro de Energía, Sergio Lanziani en la última visita a la comisión de Presupuesto cuando reveló que el ingenio San Javier genera con biomasa de caña, en el Parque Industrial se proyecta instalar una planta.
Es un verdadero legado. Son leyes que afirman derechos y contribuyen a pequeñas y grandes transformaciones de la sociedad misionera.

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Víctor Kreimer y Claudio Wipplinger (MC)

El rol de la oposición

El resumen de las leyes y la prédica de los diputados tuvieron siempre un encuadre referencial que está explícito en el nombre del partido, crear trabajo y progreso.
La creación del espacio como oferta electoral tuvo desde 2009 hasta 2015 el respaldo suficiente para consagrar un representante en el Parlamento en cada pronunciamiento de las urnas. Por eso entre 2011 y 2015 el partido tuvo un bloque de dos diputados. Pero nunca logró convertirse en alternativa de poder.
No sabemos cuáles fueron las disyuntivas existenciales planteadas al interior del partido, pero las urnas lo ubicaron en minoría en el Parlamento. Integraron el amplio abanico de las oposiciones en la provincia. Así y todo, dejan y están trabajando en un legado escrito en leyes que contribuyen a cambiar la sociedad. El legado de TyP aquí producto de un trabajo en función de lograr cosas, si se contrapone con la prédica que lleva ya trece años de la minoría ucerreísta sin legado alguno cargado de palabras que se las llevó el tiempo, tienen la misma naturaleza de diferenciación en la forma de ejercer el rol de oposición que se está pre-anunciando en el Congreso por el Presupuesto.
Lejos de cualquier pretensión académica se puede hacer una lectura política de la forma en que ejercieron y ejercen la oposición. Hay un contexto hoy explícito en el debate por la sanción del Presupuesto nacional que pretende desde una oposición extrema ser convertido en un campo de batalla donde se va por todo a matar o morir y de una oposición sistémica a disputar recursos para las provincias. La raya entre cómplices con el FMI y el neoliberalismo de un lado y lo nacional y popular del otro que traza el kirchnerismo y la izquierda en el debate por el Presupuesto en el Congreso lleva la oposición a un extremo antisitémico más aún si se le suma la calle como factor de contrapoder. Es el mismo extremo antipolítico al que llega una oposición que privilegia casi full time el rol de contralor a pura denuncia y más cuando aparece asociado al discurso desintegrador de los medios hegemónicos. Son metodologías que parecieran pretender destruir al Gobierno más que sustituirlo. ¿Es el único camino de las oposiciones?
Sin caer en renunciamientos ni negar el rol de contralor del poder, una oposición sistémica eficiente también es aquella que absorbe y está atenta de las demandas sociales, las nuevas pero también las viejas, y que introduce parámetros de mejoramiento del sistema, en esa medida se puede decir que es la oposición la que sostiene a la democracia.

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