¿Hay formas ocultas en nuestra selva, o en nuestra imaginación despertada por ese paisaje constante? El éxito de una exposición podría medirse por su capacidad de inspirar preguntas. Después de una recorrida, sus seres, la muestra en sí, parece tener movimiento…La exposición de Rocío Mikulic bajo la  mirada de Santiago Morales

Posadas (Lunes, 19 de noviembre.) -Naturaleza frondosa irrefrenable- había dicho entre palabras respondiendo a una pregunta habitual sobre el entorno y la influencia. Sobre la incidencia de la periferia en su producción de fantasía. La naturaleza, la fauna y flora. – tengo una gran afinidad por los insectos. Me gustan muchísimo los coleópteros, especialmente los picudos o gorgojos, me encantan- explicó.
-También soy consumidora masiva de imágenes de todas partes, miro mucho- y ante la pregunta por referentes nombró, entre otros, a Enrique Alcatena, Hayao Miyazaki, Shaun Tan, Greg Simkins. (justamente Alcatena ilustró relatos de Lovecraft, escritor subrayado por Mikulic cuando le preguntamos por sus lecturas preferidas)
Entre artistas misioneros admira con locura a Mauro Koliva, y como maestros que le transmitieron y enseñaron el amor al dibujo señalo a Héctor Borges y Jan Kislo.
Destino inevitable está hecho con acuarela y tierra sobre papel. Secuestro encubierto es imperdible. La selva cobra vida en obras como Coatí. La mirada apunta al involucramiento de un jote con un ser humano. La serie evaporaciones. No, no es una de Netflix, es una de las series de obras de Rocío Mikulic. No, no son disfraces ni pieles ni abrigos que cubran del frio. Surubí parece un dibujo, parece hecho con tinta pero es acrílico. En tinta están elaboradas algunas de la serie Creaciones míticas. Mimesis. Crisol de identidades, de fuerzas naturales. Transición, como dice el título de en el camino de las transiciones. Mágico y absurdo tiene el record de personas que la enfrentan y se detienen a observarla, también tiene una pequeña etiqueta roja para señalar que está reservada. La artista se entusiasma. Ya vendió 5 cuadros. –respecto a la venta, dice, no hay mercado de arte propiamente dicho-. Pero algo es algo. –los artistas tenemos que vivir, como todos en el sistema en el que estamos insertos, vender es lo que me impulsa, no significa que si no vendiese no seguiría produciendo/mostrando lo que hago, pero conlleva un gasto muy grande hacer una exposición-. En los pocos días que lleva abierta la muestra alguien compró, otros pasaron, miraron, firmaron. Polvo de estrellas acapara buen tiempo de detención al visitante. Rostros hay en todos los cuadros. Reflejos. De adentro hacia afuera, como Alien. ¿Es dragón o iguana? seres imaginarios cuyo origen es el fondo de la imaginación de la artista.
Más de dos días estuvo prácticamente internada en el museo, dedicada con exclusividad al montaje, tomando sola todas las decisiones, con la ayuda de los montajistas colgando según su criterio.
Niña lleva como mascota a cabeza de tapir hecha con café y acuarela. Me pregunto por el café con acuarela y técnicas no convencionales. –creo fundamental que esa información esté en los rótulos, me explica, son materiales a los que la gente puede acceder pero no son comunes-. Eso sucede ahí adentro, sala del Yaparí, en torno a la infancia, en torno al interior, al interior de uno mismo, no al inter, en torno a las creaciones míticas. Se le pregunta por seres mitológicos sobreabundantes en el imaginario social creativo local
– Estos son seres creados por mí y no sacados de una mitología puntual, son mis creaciones míticas, deidades posibles- responde la artista.
¿Es gracioso o triste cuando muere Gregorio Samsa? ¿Da miedo La metamorfosis?
Mientras el espectador transita estas preguntas frente a la obra, la artista destaca entre sus lecturas “los cuentos de Bestiario de Cortázar y teoría sobre los monstruos (para adultos) en su relación con la otredad, lo oculto, lo que no se quiere mostrar”
¿Hay formas ocultas en nuestra selva, o en nuestra imaginación despertada por ese paisaje constante? El éxito de una exposición podría medirse por su capacidad de inspirar preguntas.
Después de una recorrida, sus seres, la muestra en sí, parece tener movimiento. -No los pienso hablando, aclara, pero sí en movimiento poblando el universo-. El espectador imagina un audiovisual. –sueño con hacer Stop motion pero no tengo el equipo, dice Rocío, estoy aprendiendo After effect pero todavía no animé nada y, como experiencia, en Stop motion animé un personaje muy básico, en la facultad-
Rocío Mikulic Asistió a diversas clínicas y talleres de formación artística con reconocidos exponentes, como Ana Gallardo, Miguel Rep, Roberto Echen, Leila Tschopp, Pablo Reynoso, Valeria Anzuate y Héctor Borges.
Entre los premios recibidos se destacan: Segundo Premio “Concurso de Arte Misionero Pequeño Formato 2015”, Museo Juan Yaparí, Posadas; Primer Premio “Súmate al 20 x 20”, Facultad de Arte y Diseño, UNaM, 2014.
Realizó cuatro muestras individuales en Misiones, “Tras la espesura”, Viejo Hotel Cataratas, Parque Nacional Iguazú, , 2017/ Espacio UGD (Universidad Gastón Dachary). Posadas, Misiones 2017; “De ayer, hoy y siempre”, Facultad de Arte y Diseño, UNaM, Oberá, 2014; “Incertidumbre del devenir”, Sala Tomillo, Oberá, , 2013; “Monstrare”, Espacio de Arte El Cubo, Leandro N. Alem, 2013.
Participó en diversas muestras colectivas en Colombia, Chubut, Neuquén, Bs As, Santa Fe y Misiones. Colabora en grupos de gestión cultural de Oberá: Trillo Sustentable (2009/2011) y Sección Historietas (desde el año 2012).
Desde el año 2012 se desempeña en el campo de la ilustración, sus trabajos han sido publicados en Paraguay, Colombia y Argentina. Desde octubre de 2017 se desempeña como ilustradora estable del periódico El Independiente Iguazú. –
Guerrero Fungí, que había ofrecido a cambio de ayuda para el traslado, quedó nomás en sus manos. (A veces el lector de redes sociales suele interpretar, y elogiar con las herramientas de un click, un me gusta, el ingenio y la ocurrencia en un posteo o publicación, sin atenderlo como una necesidad). La ayuda llegó, como correspondía, por parte de las autoridades de la municipalidad de Iguazú. Y la muestra pudo cobrar vida.

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