El médico sanitarista apellido ilustre en la UCR, Enrique Illia, se sumó a las voces críticas del radicalismo. Se pregunta si no es hora de competir y diferenciarse del Pro e intentar presentar una propuesta progresista a la sociedad. Sostiene que el Pro no representa la ideología radical, la gestión de gobierno no respeta los principios de la democracia social y que es una obligación política, social y moral, reencausar al radicalismo. Y es categórico “o estamos en el campo del antipueblo o estamos en el campo del pueblo. Seamos fieles a nuestra historia y a los sectores que representamos socialmente”.

Posadas (Viernes, 23 de noviembre) El médico sanitarista y psicólogo social, ascesor de la comisión de salud de la Convención de la UCR, Enrique Illia, se sumó a las voces al interior del partido que cuestionan la anomia de los directivos del partido que han aceptado acríticamente todas las medidas del Gobierno aunque son manifiestamente opuestas a las políticas tradicionales de la UCR.
Su escrito en las redes digitales, que se difundió aquí desde el alfonsinismo, empieza preguntándose ¿Por qué “competir y diferenciarse del Pro, e intentar presentar una propuesta progresista a la sociedad? Creo que lo debemos debatir, preguntarnos, e intentar dar una respuesta.
“El Pro no representa la ideología radical, la gestión de gobierno no respeta los principios de la democracia social.
“El Pro representa los sectores de la economía concentrada, ha gobernado en beneficio de esos sectores, con las decisiones que ha tomado sólo logró aumentar las diferencias sociales, aumentó el desempleo, la pérdida de la capacidad adquisitiva del salario, aumentó la inflación, aumentó el empleo precario, aumentó la deuda externa, devaluó la moneda, aumentó la pobreza y la inequidad, aumentó precios y tarifas, puso en crisis las pymes y las economías regionales.
“Para el presente y el futuro como consecuencia del acuerdo con el FMI, proponen ajuste y recesión. Mientras tanto, ganaron los bancos, el negocio financiero, las exportadoras, las mineras, las empresas energéticas, la política tributaria mantuvo los beneficios de los que tienen mayor capacidad contributiva y castigó a los grupos más pobres.
“¿Por qué el Radicalismo acompañaría al Pro? La única explicación es que un grupo de dirigentes que se apropiaron de la UCR, que no permiten que la UCR funcione como partido, se sienten cómodos con la gestión del Pro, por eso acompañaron las decisiones del Ejecutivo, del Legislativo y de la Justicia, aceptaron la política económica del PRO, el acuerdo con el FMI, Esta dirigencia no planteo alternativas o propuestas propias, el PRO ante cada medida que tomo llamó a un puñado de dirigentes a los que le comunicó que decisión iba a tomar, estos dirigentes aceptaron mansamente y no presentaron propuestas alternativas, tendrán que hacerse cargo de los costos.
“En la historia, la UCR representó socialmente a los sectores medios, con ideología social demócrata, a los pequeños comerciantes, pequeños productores, cooperativistas, docentes, universitarios, investigadores, profesionales, jubilados, empleados de los sectores de servicios, la UCR defendió el empleo y la capacidad adquisitiva del salario, ahora estos sectores medios, junto a los bajos son los que más perdieron, los que más se van a afectar con la recesión.
“Por dignidad, vergüenza, amor propio, sensibilidad social, nosotros como dirigentes y militantes radicales, tenemos que tomar las banderas radicales, dejar de ser cómplices y plantear una propuesta progresista, junto a otros sectores del campo del pueblo como rezaba el texto y contenido del documento la Contradicción Fundamental. O estamos en el campo del antipueblo o estamos en el campo del pueblo.
“No creemos en el mercado como ordenador de la economía, no creemos en la especulación financiera, no estamos de acuerdo con la fuga de capitales, creemos en el Estado como integrador, como regulador y contralor de los conflictos de intereses, creemos en la defensa de lo público, en la producción y el desarrollo.
“Como mínimo en la crisis hay que pensar en distribuir y no ajustar, hay que aumentar impuesto a las ganancias y bajar IVA a los alimentos, hacer un acuerdo de precios y salarios, las tarifas y servicios no pueden crecer más que los salarios, hay que acordar con las empresas que no haya despidos.
“El crédito tiene que estar orientado a la producción, si la Argentina no crece no va a poder dar respuesta al ciudadano común, para crecer hay que hacer un acuerdo entre los sectores del trabajo, la producción y financiero.
“Seamos fieles a nuestra historia y a los sectores que representamos socialmente, actuemos en consecuencia demos la pelea, a veces hay que perder para ganar, el esfuerzo vale la pena.
El radicalismo cuando fue gobierno salvo en el periodo de De La Rúa que aplicó políticas liberales, distribuyó riqueza y creció, defendió los intereses nacionales y mantuvo autonomía a nivel mundial. Cuando no fuimos gobierno, crecimos desde la oposición, es una obligación política, social y moral, reencausar al radicalismo”.

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