La llegada de Hugo Passalacqua a la Gobernación misionera tiene lugar en el marco de un cambio de ciclo político a nivel nacional, conectado a su vez con un avance recolonizador en el ámbito latinoamericano, escenario de incertidumbres frente al cual el mandatario supo desde el primer día articular una política de gobierno definida por una fuerte convicción personal y, a su vez, inserta en la maduración de los principios y la experiencia de la Renovación, que desde 2003 a esta parte, por mandato popular expresado en las urnas, gobierna la provincia.

POSADAS (Martes, 18 de diciembre. Por Alberto Hedman) El martes y miércoles pasados, el gobernador Hugo Passalacqua firmó sendos convenios que reflejan los lineamientos de su gestión, orientada a la búsqueda de oportunidades de desarrollo a mediano y largo plazo para la economía misionera, visualizando alternativas con participación de capitales y empresas extranjeras, -como lo fue la instalación de la fábrica de luminaria LED de capitales polacos en Posadas-, tanto como al sostenimiento del consumo interno de los misioneros en una coyuntura crítica para los sectores populares.
El martes el gobernador anunció la extensión extraordinaria entre los días 20 y 30 de diciembre del programa de compras conocido como “Ahora Góndola”, ampliado como “Ahora Súper Góndola”, con más días para comprar con los beneficios que incluyen reintegros de hasta mil pesos en compras con tarjeta de débito. La creciente participación de entidades y comercios privados en las diversas variantes de “Ahora..” que impulsa el gobernador es expresiva de los resultados positivos que están dando estos programas.
El Fondo de Crédito de Misiones, que promueve la inclusión financiera para apalancar el empleo y el desarrollo productivo de la provincia, con tasas y plazos razonables, es otra iniciativa emblemática del actual gobernado, que al presentarla en 2017 en la Legislatura enfatizó: “Es la única entidad financiera pública creada en el país en los últimos años, sin fines de lucro, ya ha otorgado cerca de 200 millones de pesos al servicio de la gente”. El bono de fin de año a los estatales, que en Misiones sí, a diferencia de la Nación, alcanzó a los jubilados, también muestra la preocupación del gobernador por paliar el viento en contra de las políticas de ajuste de la Nación en territorio provincial. El miércoles, en tanto, Passalacqua recibió al Presidente de la Nación Mauricio Macri, en el aeropuerto de las Cataratas del Iguazú y juntos participaron más tarde de la inauguración del Hotel Gran Meliá Iguazú, emprendimiento hotelero que pertenece al empresario Alí Albwardy, de los Emiratos Árabes Unidos, un lujoso hotel. Las dos inauguraciones muestran, además del ordenamiento financiero de la Provincia, que le da margen de acción en tiempos de crisis, el perfil propio de la gestión del gobernador. En su estilo llano de comunicación, el mandatario misionero definió recientemente en pocas y simples palabras el modelo de Estado comprometido que propicia, no asimilado al “Estado mínimo” de los teóricos del neoliberalismo, pero tampoco deudor del Estado burocrático de épocas pasadas, en una entrevista con el periodista Guido Encina del Canal 4 Posadas: “Nosotros tenemos un modelito muy simple que no llega a ser una concepción ideológica, pero es un ideario, ese concepto del Estado chiquito, vacío, que molesta porque no deja que el mercado maneje la dinámica de la vida de las personas, no va conmigo y no creo en eso”.
Sustentabilidad fiscal
El trabajo constante en apuntalar las actividades económicas y el consumo de los misioneros tiene una base en la sólida situación fiscal de la provincia, descrita por Passalacqua en su mensaje de 2017: “Para poder sentarnos a negociar estos compromisos de desendeudamiento la Provincia debió ser evaluada por una Calificadora Internacional como es el caso de Moody´S Investors Service, ocasión que recibimos la calificación para Escala global “B3” similar a la calificación soberana del país, o de otras provincias como Buenos Aires o Córdoba. Este informe, que es de dominio público indica las fortalezas de la Provincia de Misiones
Así los misioneros podemos exhibir en estos años un proceso de sustentabilidad fiscal que ha permitido reducir el peso de la deuda pública en relación al presupuesto. En la actualidad la deuda pública no supera el 13% del Presupuesto Provincial cuando llegó a representar 160% del mismo en los años que se inició el proceso de desendeudar la Provincia en tiempos del entonces gobernador Carlos Rovira. No recurrimos nunca en estos tiempos a adelantos del Tesoro Nacional u otros tipos de asistencia financiera para cumplir el compromiso de los haberes de los empleados públicos, proveedores u obras para la gente. En el año y medio pasado otras provincias tomaron deuda por más de 16.000 millones de dólares; no es el caso de Misiones quien hasta la fecha no acudió a los mercados para financiarse a pesar que contar con una autorización de esta Honorable Legislatura para hacerlo hasta la suma de 100 millones de dólares”.
Construcción política
El Frente Renovador de la Concordia Social, cabe recordar, nació en la onda expansiva del proceso de larga agonía de la experiencia neoliberal de la convertibilidad, que tuvo un demorado punto de inflexión en la crisis terminal de 2001; sin embargo, se constituyó en una fuerza político-partidaria con características propias y una doctrina templada al andar que en los últimos años se identifica como misionerista, opción que –anticipadamente-, coincide con el planteo más reciente del Papa Francisco, de que la construcción política en estos tiempos de ofensivas neoliberales debe ir “desde la periferia al centro”.
La novedad de la Renovación, como recorrido histórico de la política misionera, no reside únicamente en ser una temprana experiencia de ruptura del tradicional bipartidismo, sino que se hace más relevante aún porque su génesis no surgió de una mera reproducción de matrices políticas del país central, y en cambio tiene en los intereses de los misioneros su significante inamovible, inmune al contagio habitual de las ideologías o modas político-partidarias que se despliegan o se intentan imponer desde el orden nacional. En ese contexto, las definiciones que fue dejando en sus tres primeros años de gobierno el tercer gobernador de la Renovación, Hugo Passalacqua, heredero de las gestiones de Carlos Rovira, actual presidente de la Legislatura y conductor de la renovación, y Maurice Closs, hoy senador nacional, muestran un perfil gubernamental profundamente imbuido del desafío de su tiempo político. El desembarco en la gestión en este escenario complejo no llevó al misionero a los virajes contradictorios que, vistos desde la actualidad, definen el estilo del presidente Mauricio Macri: gobernar bajo el signo de la incoherencia entre promesas y realizaciones y en base al método de “prueba y error”, recomendado para los laboratorios científicos, pero temerario y contraproducente en la gestión política de cara a las demandas de la gente. El 10 de diciembre de 2015, cuando Passalacqua juró el cargo en una ceremonia en la Legislatura en la que por primera vez un gobernador de Misiones recibió como atributo la réplica de la lanza de Andrés Guacurarí, el líder guaraní, hijo adoptivo de José Gervasio Artigas y combatiente en la gesta federalista del artiguismo, declarado previamente como “prócer misionero”, la política a seguir se presentó a los misioneros en términos precisos. En la oportunidad, con su estilo llano y sencillo que busca ser comprendido por el pueblo, expuso el tema central que repicaba en esos momentos en lo político, la postura a adoptar en la relación con un gobierno nacional de signo político contrario.
El poder está en la gente
“No seremos nosotros quienes pongamos este bastón para trabar el carro de la república, pero esperamos la misma consideración de la Nación para tener una república federal”, apunto el gobernador, tras lo cual afirmó, “el poder está en la gente y eso nos llena, soñando con una sociedad más unida y en el marco de respeto. En mi van a tener una persona extremadamente respetuosa, que escucha y toma sus decisiones, pero primero escucha. La lealtad con lealtad se paga y la gobernabilidad, con gobernabilidad se paga”, sentenció.
En noviembre de 2016, en un acto en el Club del Río de San Ignacio, con funcionarios de nivel nacional, en tanto, el gobernador reafirmó sus convicciones: “entiendo que la Provincia y la Nación, más allá de las diferencias que tenemos, -y no hay que esconderlas porque estamos en democracia- no pertenecemos al mismo color político, pero eso no tiene nada que ver. Justamente el valor es ese, que no teniendo el mismo color político nos podemos juntar con alegría, con afán, con esperanza, con ganas de trabajar”, enfatizó.
Tirar juntos
“Yo sé que estamos saliendo, y tengo esperanza, no naif ni infantil. Tengo mucha esperanza y para que se transforme en realidad tenemos que tirar todos del carro. El chiste de la yunta es que los bueyes tiren por igual. Acá si bien la Provincia y la Nación pertenecen a espacios políticos diferentes, nos podemos juntar con alegría, con afán, con compromiso, con esperanza y con ganas, sabiendo que se nos va la vida en esto. Misiones es una provincia pequeña -la número 23 en extensión- pero es la octava economía del país, que le está peleando el séptimo puesto a Tucumán y capaz que en uno o dos años la superemos”, cerró.
Visto en perspectiva, es indudable que Passalacqua contaba desde el principio con una visión clara de los objetivos que debía cumplimentar como gobernador electo por los misioneros. Ya en el discurso inaugural, enunció la estrategia a seguir que luego se transformaría en actitudes, obras y acciones concretas. En el marco de las políticas controvertidas en materia social que marcaron su advenimiento a la Gobernación, que en el período indicado se profundizaría hasta extremos impensables a nivel nacional hasta desembocar en el panorama actual, de endeudamiento récord, recesión económica, ruleta financiera y pronunciado deterioro de los indicadores sociales en el país, Passalacqua se situó en el lado de la convivencia y la defensa de las instituciones sin abdicar de la originalidad política y de la óptica misionera y federal. “Gobernabilidad con gobernabilidad se paga”, el lema que el gobernador acuñó en ese primer mensaje a los misioneros en la Legislatura, que hizo fortuna como apotegma descriptivo del espíritu de su gestión, habla de respeto al gobernante legitimado en las urnas y a la trama institucional de la que no se pueden desglosar las acciones propias de la relación Nación-Provincias, y que excede el mero toma y daca o la especulación puramente partidista.
Acuerdos y diferencias
El lema, además, lleva inscripto un doble curso de la responsabilidad de gobierno, que exige las búsquedas comunes, entre los representantes de Nación y Provincias, de soluciones para todos los argentinos, pero no por ello deja afuera las diferencias. En ese plano, aunque Passalacqua cultivó una estrecha relación con Macri, a quien acompañó en su viaje a Moscú y con quien se reunió en numerosas ocasiones, no faltaron críticas al endeudamiento nacional, expresiones de distanciamiento de las políticas de ajuste de Cambiemos, o incluso salidas a la palestra en momentos críticos. Uno de éstos últimos lo registró a fines de 2016 el diario Clarin, al afirmar que el gobernador opositor de Misiones salió a marcar la cancha al Presidente, ante las noticias de fuertes recortes en el Presupuesto de las provincias. “No nos vengan con el cuento de un Estado chiquito, donde manda el mercado. Queremos un Estado grande, que contenga a la gente”, dijo el gobernador, rodeado de dirigentes justicialistas y sindicalistas, informó el matutino, al reseñar la participación del gobernador misionero en un encuentro por el Día de la Lealtad.
Por lo común, las críticas y reclamos del mandatario transitan por un carril menos frontal, propio de sus convicciones y de la política de apoyo a la institucionalidad que impulsa. Lo hizo , por ejemplo, en el mensaje del primero de mayo de este año en la Legislatura, en el que el mandatario no olvidó anotar que desde el Gobierno provincial continúan planteando a la Nación un reclamo histórico sobre el pago de las regalías que le corresponden a la Provincia por las Represas de Yacyretá y Salto Grande. “Pero también hacia adelante, reclamamos el pago de las regalías con energía eléctrica. Con los valores actuales de consumo provincial, esto representa aproximadamente un 40% de lo que consumimos anualmente los misioneros. Tenemos la convicción que a la larga o a la corta, nuestro pedido de muchos años será resuelto”, señaló.