El presidente paraguayo Mario Abdo Benítez anunció que acordó con Mauricio Macri la habilitación del paso internacional por el coronamiento de la represa de Yacyretá. Buscan fomentar la integración y el turismo. También advierten que esta apertura supone un riesgo en seguridad.

Posadas (Miércoles 19 de diciembre). “Con el presidente argentino Mauricio Macri decidimos habilitar próximamente el paso internacional por el coronamiento de la represa de Yacyretá, a fin de promover mayor integración entre nuestros pueblos y comunidades fronterizas”, expresó a través de su Twitter el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez, después de mantener una reunión con el presidente argentino en la cumbre del Mercosur, que tuvo lugar este martes en Montevideo, Uruguay.
En ese sentido, los medios de prensa paraguayos dieron cuenta que los presidentes de ambos países instruyeron a sus respectivas cancillerías para que definan los términos de la ejecución de este anuncio.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Luis Alberto Castiglioni, dijo que el objetivo es que este paso sea utilizado como puente para vehículos livianos, con el fin de fomentar el turismo y la integración de la región y con ello, el desarrollo de los dos territorios (la provincia de Corrientes, del lado argentino, y el departamento paraguayo de Misiones), además de promover acciones de cooperación mutua y las visitas recíprocas en la zona de la represa.

El “riesgo en seguridad”

Además de los beneficios que trae la apertura de este paso internacional sobre la represa de Yacyretá, el coronel retirado Édgar Servín, propietario de una consultora que presta servicios a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) desde el 2006, también expresó ante la prensa de su país que todas las autoridades de anteriores administraciones tuvieron la intención de abrir este paso “pero comprendieron que no existían condiciones”.
Recordó en ese sentido que en 2016, el entonces director de Yacyretá, Ángel María Recalde, solicitó un estudio sobre las posibilidades de habilitar el paso fronterizo y en 2017, un equipo multidisciplinario presentó un informe en el que se concluía que el tránsito en la zona suponía un gran riesgo para la seguridad.
El documento, que contiene 10 puntos de análisis, advierte que no es posible establecer el control suficiente en esa área de la represa.
“No existe un diagnóstico de seguridad que abarque todos los sectores de influencia de las obras y que dé soporte racional abarcante y científico a las decisiones de seguridad, especialmente en materia de manejo seguro de sus instalaciones”, expresa el ítem 4.
“Ese reporte tiene un año y no sé si ya se optimizaron recursos tecnológicos, materiales y de talento humano de la Eby”, señaló.
Igualmente, Servín aclaró que el tránsito es posible teniendo en cuenta el peso, el riesgo está en la seguridad. “No había rigor como para poder autorizar el uso de la presa como paso fronterizo de conformidad al área de seguridad”, indicó.
La EBY presenta por su naturaleza cinco frentes de amenazas, que son, según el especialista, el tránsito ilícito de estupefacientes, depredación apícola, depredación faunística, depredación forestal y delincuencia común.
Para levantar la restricción al tránsito público, según el estudio, habría que invertir en materia de seguridad entre 8 millones a 10 millones de dólares. La circulación en esa zona aumenta el riesgo en sala de máquina y en el brazo Aña Cuá, difundió el diario Última Hora.

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