El gobierno nacional anunció medidas para controlar la suba de precios con decisiones que son discordantes con el rumbo económico y la obsesión de combatir la inflación con políticas monetaristas. Se utilizó la palabra “alivio” a los hogares y de etapas en el proceso iniciado en 2015, pero no se pudo ocultar el propósito electoralista del plan. Sus propios operadores informaron que Macri cedió, no por la presión de la UCR, sino por una encuesta de Durán Barba en el que el 80% de la población hizo suyo el “hagan algo”.

Miércoles, 17 de abril de 2019. Después de que el presidente Mauricio Macri adelantara hoy los anuncios de medidas destinadas a controlar la suba de precios desde un video filmado en el seno de un hogar humilde, los ministros de Hacienda, de Producción y de Desarrollo Social dieron precisiones en una conferencia de Prensa. Macri utilizó la puesta en escena con una vecina, merecedora de un Martín Fierro, para marcar la cancha. Insistió en que no hay atajos ni magia y es necesario continuar en el rumbo de las transformaciones estructurales. Pero obligado por las encuestas que le arrimó Durán Barba, según confesó el periodista Bonelli en TN, tuvo que salir a dar respuestas a los reclamos que sintetizó un obrero de la construcción cuando pudo pedirle de frente “hagan algo”. Esa consigna, que expresa las demandas del 80% de los encuestados por el asesor ecuatoriano, se tomó para justificar el desvío del rumbo por la necesidad de “aliviar” a las familias.
El recurso “populista” utilizado por el Presidente no pudo evitar que los ministros que dieron la cara en Olivos pudieran salvar la evidencia de las discordancias entre las medidas anunciadas para controlar la suba de precios y a la vez ratificar el rumbo económico que, entre sus ideas fijas es interpretar que la inflación es esencialmente un fenómeno monetario.
La sustentabilidad de las medidas anunciadas por Nicolás Dujovne, Dante Sica y Carolina Stanley, está en el mercado cambiario. Es decir que todo depende de la cotización del dólar. No casualmente en el primer párrafo de la introducción del documento difundido por la Casa Rosada se inicia “Creemos que, habiendo empezado a estabilizar la cuestión cambiaria, llegó el momento de traer un poco de alivio a los argentinos, que tantos esfuerzos hicieron en estos meses difíciles para todos”. Confesó que el plan demanda un “gasto” de 9 mil millones de pesos.
El dato no fue pasado por alto por los periodistas acreditados, pero Dujovne se arriesgó a decir que la estabilidad cambiaria está garantizada. Es el talón de Aquiles de las medidas, según marcan en sus análisis tanto economistas ortodoxos como heterodoxos. El dato no revelado es el apoyo que tiene el BCRA del Fondo Monetario Internacional para sostener la paridad cambiaria vendiendo cuando haga falta. Dujovne se curó en salud al refutar las comparaciones con el pasado ya que en la Argentina todo plan de control inflacionario congelando precios y salarios terminó en devaluaciones explosivas ilustradas con la figura de la tapa de la olla.
Dujovne, como Dante Sica y Carolina Stanley apelaron permanentemente a la palabra “alivio” como línea argumental tratando de explicar la inexplicable. Las medidas, aunque sean voluntarias de control de precios y congelamientos de las tarifas, son disonantes con la ideología de Macri, que sólo cedió por presión, lo dijo Clarín, no de los gobernadores de la UCR, sino por la encuesta de Durán Barba en el gran Buenos Aires.
Aquí el documento oficial: Medidas económicas 17 de abril. STANLEY SICA DUJOVNE