Dos reuniones de gobernadores, dos actitudes. Frente al manotazo que la Casa Rosada dio a recursos provinciales para financiar medidas pos-paso, 19 gobernadores no alineados con la Presidencia exigieron compensaciones. Los que llegaron a sus cargos colgados de la boleta de Mauricio Macri, cedieron derechos por obediencia al mandato de su jefe. El Presidente organizó un almuerzo con sus gobernadores a la misma hora que en el CFI se gestaba la unidad de los 20 en resistir la decisión inconstitucional de disponer medidas impositivas. Las medidas “son muy buenas y permitirán resolver temas de consumo”, dijo Gerardo Morales.

Miércoles, 21 de agosto de 2019. Las medidas “son muy buenas y permitirán resolver temas de consumo”. No le tembló la voz al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, para elogiar los decretos del gobierno nacional que dispusieron beneficios a trabajadores y a las pequeñas y medianas empresas, para compensar los efectos de la devaluación pos-paso,
Morales participó junto a otros gobernadores que integran la Alianza Cambiemos, hoy Juntos por el Cambio, en un almuerzo con el Presidente. Organizado en Olivos, compartieron también la mesa, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. También participaron del encuentro el senador Miguel Pichetto, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
Convocado a la misma hora de la cumbre de gobernadores de las oposiciones que se realizó en el reducto porteño de las provincias, el CF. Mientras 19 mandatarios provinciales firmaron una declaración exigiendo enérgicamente que el costo de las tardías medidas de sesgo populista que tomó la Casa Rosada para promover el consumo popular, no sean cargados sobre las administraciones provinciales. El contraste con la firme determinación de los 19 de no ceder recursos que corresponden a los provincianos, el silencio de Vidal que administra la provincia que más recursos nominales pierde y el silencio de Valdés, que admite que Corrientes pierde 1.200 millones, pone en la superficie las tensiones que enfrentan los gobernadores en la toma de decisiones.
Los 19 en el CFI pudieron responder sin ataduras a las responsabilidades con sus pueblos. Los que llegaron a las Gobernaciones colgados de la boleta de Macri, en la encrucijada no les quedó otra que ceder derechos por obediencia al jefe.
Los 20 lo dejaron bien en claro. El documento avisa, que “vamos a defender los intereses de nuestros representados, si es que esta actitud errática y flagelante hacia nuestros derechos no se revierte. Por lo tanto exigimos, se instrumenten las compensaciones financieras correspondientes” a la vez que no descartan llevar los reclamos a la Corte Suprema.
Así el almuerzo en la quinta de Olivos es parte de la táctica de Macri de hacer oposición a la oposición. A una cumbre le respondió con otra. El almuerzo cobró significación política. Pero más allá de la coyuntura, la actitud de los gobernadores, que tienen las manos libres de compromisos partidarios con la Presidencia, tienen más capacidad de acción que aquellos que tienen obediencia debida.macri y sus gobernadores 21 de agosto 2019

 

 

 

 

foto principal: El Litoral