Cobró estado parlamentario el proyecto de Presupuesto 2020 de Misiones, elaborado con un diseño humanista en cuanto a la distribución de la erogaciones. Se estiman recursos por 103 mil millones de pesos. El mensaje del Gobernador deja en claro el diseño doctrinario de la Renovación manifiesto en  la distribución por Finalidad que privilegia la educación y la salud pública. Las estimaciones de los Recursos, sin embargo, se verán alteradas por la volatilidad de las variables macroeconómicas y los precios relativos de la economía. También el fin de época que anuncian las Paso y el inicio de una etapa que pondrá énfasis en el consumo y el mercado interno como motores del crecimiento económico, alienta la recuperación de programas desfinanciados en los últimos años.

Jueves 22 de agosto de 2019. Cobró hoy estado parlamentario el proyecto de Ley de Presupuesto General para la Administración Pública Provincial. El mensaje del gobernador Hugo Passalacqua deja en claro el diseño doctrinario de la Renovación manifiesto en la distribución de los recursos propios de un Estado presente que destina casi la mitad de los ingresos a la Educación y la Salud pública. No obstante, si bien el proyecto contiene la estimación de los recursos y el detalle de las Erogaciones que programó el Gobierno para el transcurso del ejercicio financiero correspondiente al año 2020, hay dos factores que van a incidir en la recaudación. Por un lado la volatilidad de las variables macroeconómicas y el desequilibrio entre los precios relativos de la economía y en segundo término el posible y más que probable cambio de escenario político producido por el pronunciamiento popular el 11-A que decreta un final de época y el inicio de una etapa que pondrá énfasis en el consumo y el mercado interno como motores del crecimiento económico. Asimismo, de consagrarse en octubre el candidato Alberto Fernández, el Congreso de la Nación introducirá seguramente modificaciones en el diseño del Presupuesto nacional que por lo pronto dejará atrás el ajuste que en los últimos años desfinanció programas de salud, vacunación, médicos comunitarios, incentivos docentes e inversiones en vivienda, por ejemplo.
Es el contexto en el que el debate por el Presupuesto provincial adquirirá este año una dinámica diferente a la de los últimos años. De todos modos, el Poder Ejecutivo tiene el deber establecido en la Constitución de la Provincia de remitir a la Cámara de Representantes el proyecto de Presupuesto.
Así, confeccionado antes del 31 de julio, es decir antes de la nueva corrida cambiaria del gobierno de Macri que debilita el valor de la moneda nacional y provoca una generalizada alza de precios, las cuantificaciones expresadas en el proyecto que hoy cobró estado parlamentario, deben ser tomadas como referencias, insistimos doctrinarias. Passalacqua lo deja claro en el mensaje cuando dice que “las previsiones presupuestarias que permitirán, a nuestro juicio, desarrollar una futura gestión de gobierno eficiente, orientando los recursos a la atención de las necesidades públicas y al desarrollo económico sustentable de nuestra provincia”, son estimaciones “en el actual contexto país”.
“Para que el Estado sea útil a la familia misionera”, afirma el Gobernador, “ello se fundamenta porque en lo fiscal y en lo doctrinario seguimos el mandato que el pueblo nos instruyó el 2 de junio último, de forma claramente mayoritaria y que reafirma el camino trazado por este espacio político como lo venimos haciendo, con modestia y pasión, desde el 2003”.
El proyecto de Ley fija en 102.973 millones de pesos el total de las Erogaciones, lo que representa un aumento porcentual del 50% con respecto a los estimados para el presente ejercicio, que por el efecto inflacionario fue desfasado en términos reales. La distribución por finalidad contempla para Educación 29.207 millones de pesos, el 29%; Salud 16.705 millones de pesos, el 16,2%; Desarrollo Social 14.521 millones, el 14,1%. Las tres áreas superan el 58% del destino de las Erogaciones. Para Seguridad establece 6.863 millones, lo que representa el 6,7%; para Desarrollo de la Economía 17.708 millones, 17,2%; para la Justicia 4.091 millones; apoyo a los municipios 7.149 millones de pesos; y entre otras finalidades, se destinan 773 millones para atender la deuda pública, menos del 0,7% del presupuesto total.
Otro dato a tener en cuenta es que del total de las Erogaciones Corrientes, que asciende, según lo estimado y en número redondos a 73 mil millones de pesos, se destina el 48,3% a sueldos, por un total de 35,5 mil millones de pesos. Los cargos en la Administración ascienden a 55.505 y las horas cátedras a 364.533.
Pero, como se señaló, la volatilidad de las variables macroeconómicas que no maneja la provincia, abre un interrogante sobre las estimaciones de los recursos. Incluyendo la Administración Central y los Organismos Descentralizados, l proyecto prevé el un total de Recursos Corrientes por 83 mil millones de pesos, de los cuales, siempre en números redondos, 19 mil millones son recursos de jurisdicción provincial, entre los que se destacan los tributarios que se estiman en 17,4 mil millones de pesos de recaudación. Los Recursos provinciales de jurisdicción nacional se estiman en 64 ml millones de pesos, de los cuales sólo por coparticipación redondean los 50 mil millones de pesos.
Así, el Presupuesto estimado prevé en la columna de Recursos, necesidades de financiamiento por 18,7 mil millones de pesos. Esto no es deuda, sino los aportes no reintegrables de la Nación, de los cuales 154 mil millones son afectados a obras públicas y 4,8 mil millones no afectados a obras públicas, entre los que figura el FET, estimado en 2,3 mil millones. Esta fuente de recursos, es la que fue disminuyendo en los últimos años por desfinanciamiento de los programas de salud, de educación y becas. También hubo una caída sustancial en los aportes para la construcción de viviendas y urbanismo, que apenas superan los 4 mil millones para 2020, según las estimaciones del proyecto.
Si Fernández gana las elecciones de octubre, ya anunció que el área de viviendas tendrá una atención prioritaria, para responder a las demandas sociales y como fuente de trabajo ya que la construcción de viviendas genera más trabajo que otros rubros de la construcción.