El 10 de septiembre Iguazú cumple 118 años. ¿Es joven, es vieja? Un muy buen cuento sobre las cataratas es Naipí y Tarobá, de J.L. Lavalle, en el libro Releyendo mitos, sobre el origen de las cataratas. Según el relato dos jóvenes amantes, huyendo del sacrificio de los hombres, fueron víctima del sacrificio de la naturaleza, de la mano de la mboí ella fue convertida en piedra y él en árbol, representando eternamente a los suelos y la flora de nuestra región. Los jóvenes, Millennials o Generación Z, eligen cada vez más destinos inteligentes, actividades en la naturaleza y hoteles ecológicos, e Iguazú tiene todo para convertirse en una plaza fundamental que cumpla esos requisitos.

Iguazú, la Argentina futura

El 10 de septiembre Iguazú cumple 118 años. ¿Es joven, es vieja?
Siempre se había dicho que el aeropuerto de Iguazú era un aeropuerto internacional pero nunca en sus 118 años tuvo un vuelo internacional (un vuelo regular de línea) sino sólo el nombre. Ahora inaugurando nuevas rutas aéreas, que favorecen, entre otras, la actividad turística, un vuelo une Puerto Iguazú y Madrid. “volver a unir, de una manera distinta, a la Unión Europea con el Mercosur”, se dijo por ahí.
Los españoles ya no deberán abordar carabelas ni soportar escalas ni trasbordos ni arribar al centro para descentralizarse, para llegar al interior. Ahora bajan las escaleras del avión directamente internados en la selva misma. El aeropuerto como tarjeta de presentación de la naturaleza.
Juan Rubén Olmo había dicho alguna vez que la plaza 9 de julio de Posadas debía ser “una tarjeta de presentación de la naturaleza” donde deberían estar representadas la fauna la flora y los suelos de la provincia.
Un muy buen cuento sobre las cataratas es Naipí y Tarobá, de J.L. Lavalle, en el libro Releyendo mitos, sobre el origen de las cataratas. Según el relato dos jóvenes amantes, huyendo del sacrificio de los hombres, fueron víctima del sacrificio de la naturaleza, de la mano de la mboí ella fue convertida en piedra y él en árbol, representando eternamente a los suelos y la flora de nuestra región. (No es importante revelar los argumentos. Espoilear en literatura sería botonear los ritmos, los acentos, las métricas, la sintaxis, el tono de la narración, reproducir la forma más que contar el final).
El mejicano José Vasconcelos (compilado por Capaccio-Escalada Salvo) dice en La raza cósmica, en 1925, cuando viajó a nuestra tierra, que en Buenos Aires le recomendaban no ir a Iguazú, por el tiempo que lleva, por las molestias del viaje, lo difícil de llegar, el costo, y a la atención que eso le robará a disfrutar la capital del país. Es más importante Iguazú, alegó Vasconcelos, irreverente, en 1925. “el Iguazú es como la Argentina futura; el nervio vital de la América latina y el centro propulsor de una civilización que no tiene precedente en la historia”
No sabemos qué pensaría Vasconcelos ni Victoria Aguirre de las villas turísticas y los glamping dentro del Parque Nacional. Seguramente estarían de acuerdo con el lema –El Parque NO se Vende. Lógica simple: si llenamos de hoteles, infraestructura, cemento, o carpas, comemos espacio verde. ¿Qué otras cosa van a avistar los avistadores más que el hotel vecino?
El Turismo representa alrededor de un 5% de las emisiones globales. El 4% de ellas son generadas por el transporte y 1% por el sector del alojamiento. “El impacto negativo del turismo sobre la sociedad y el medio ambiente hace que el cambio de modelo turístico hacia formas más sostenibles sea una necesidad real y los viajeros cada vez son más consciente de ellos al momento de elegir un destino” explicaba un experto. Los jóvenes, Millennials o Generación Z, eligen cada vez más destinos inteligentes, actividades en la naturaleza y hoteles ecológicos, e Iguazú tiene todo para convertirse en una plaza fundamental que cumpla esos requisitos. –vaya, qué dato- dijo un español. Analizando el idioma y los usos mal heredados del español de España Alejandro Dolina remarcó: no digamos vaya ni venga a menos que se trate de ir y venir.

V.A