El capítulo misionero de las marchas del #SiSePuede que encabeza Mauricio Macri estará en la costanera de Posadas el miércoles 09 a las 18:00, según confirmó hoy Alfredo Schiavoni. Desde la movilización del 24 de agosto que llevó a Macri al balcón de la Casa Rosada y el éxito de la convocatoria en Barrancas del Belgrano, constituyen una paradoja de la política argentina, es la gente, la calle, el respaldo más leal que le queda a Macri abandonado a su suerte por parte del establishment.

Martes, 1° de octubre 2019. El capítulo misionero de las marchas del #SiSePuede que encabeza Mauricio Macri estará en la costanera de Posadas el miércoles 9 a las 18:00, según confirmó hoy Alfredo Schiavoni.
La movilización convocada desde abajo el 24 de agosto y que llevó al Presidente a volver al histórico balcón de la Casa Rosada, fue el punto de inflexión y envión anímico para Juntos por el Cambio, reforzado por el resultado del domingo en Mendoza por más que el presidente de la UCR y gobernador, Alfredo Cornejo, insista en diferenciarse de Macri tanto como de Alberto Fernández y circunscribir el significado del pronunciamiento popular mendocino a la provincia.
Sin embargo, el éxito de la convocatoria del propio Presidente a realizar 30 actos para pelear la calle y demostrar la consistencia del respaldo del 33% de los votos que obtuvo en las Paso, pudo haber influido en el voto de Mendoza. Lo que no se puede discutir es que forma parte de la recuperación anímica de la Casa Rosada ya que el sábado, en la primera convocatoria los porteños colmaron los 10 metros cuadrados de las Barrancas de Belgrano, por lo que al menos hubo 40 mil personas decididas a poner el cuerpo para seguir dando la batalla electoral.
Paradojas de la política argentina, es la gente, la calle, el respaldo más leal que le queda a Macri abandonado a su suerte por parte del establishment que ayudó a consagrarlo en la Presidencia de la República. Mientras Alberto Fernández es recibido en el exterior como un presidente electo, los jueces empiezan a reubicarse, las corporaciones hacen cola en la Fundación Callao, y referentes del mundo financiero desdramatizan “la vuelta del peronismo”, hay un tercio de argentinos que salen a hacer el aguante.
Cuando se analizan escenarios futuros en la política, la primera división se traza entre los posibles y los imposibles ya sean por cuestiones utópicas o choques con la realidad concreta.
Considerando los posibles, lo más probable es que Alberto Fernández sea consagrado como Presidente dado que es muy improbable que haya razones para que migre el voto que le dio respaldo el 11 de agosto cercano al 50% cuando con el 45 le alcanza para ganar. No hay nada objetivo, ni el miedo al peronismo, ni la soberbia de los ganadores que justifique una merma en los casi 12 millones de votos que obtuvo la fórmula Alberto – Cristina. Al contrario, el exitismo y las piruetas de intendentes que para salvarse propicien cortes de boleta en favor de los F-F, como viene sucediendo en el conurbano bonaerense, avala la presunción de que es más probable que sumen más votos y no menos. Tampoco puede cambiar el resultado si todos los que no votaron en las Paso, el 100 por ciento de ellos concurra a votar por Macri.
Siguiendo esta línea de razonamiento, las marchas del #SiSePuede, rescatan las formas tradicionales de las campañas políticas en la Argentina. El contacto con la gente en actos masivos no es directo, como puede ser un timbreo, como puede ser un mensaje en el celular, pero genera mística por su masividad y porque genera el encuentro vivo de iguales. Un abrazo entre pares identifica, sustenta el espacio y da contenido humano a la política. El formato de las campañas pos-modernas parten del hecho real de que en un acto son pocos los que puedan tocar al Presidente o al candidato al que muchas veces lo ven de lejos encaramado en un palco. De allí que se estableció que el whatssap y las redes constituían una etapa superadora ya que la voz del líder puede quedar grabada en tu “móvil”, como dicen los manuales que vienen traducidos a la Argentina.
Pero la política no es un debate académico, es acción. Y sea como sea el mundo en transformación, aquí en la Argentina, el macrismo derrotado, deprimido, acorralado por la corrida cambiaria y la presión de las entidades que definen el “riesgo país”, recuperó la mística cuando dos referentes de la cultura se jugaron en una convocatoria a llenar la plaza de Mayo. A la vieja usanza el 24-A no sólo es un punto de inflexión para recuperar la fe, sino en la política nacional. Macri, que muy probablemente pierda el 27 de octubre, tuvo ese día que se prolongó a la noche, una despedida con la densidad de la que tuvo Cristina el 9 de diciembre de 2015.
El 24-A aunque no sea fundacional, reafirma la existencia de un tercio de la sociedad argentina convencida de al menos, su anti-peronismo. Por la negativa conforman una masa crítica de al menos qué país no quieren y salieron a la calle a defender el espacio político que los contiene y que en 2015 demostró que se puede.
La importancia de la coma en nuestra lengua. Julio Cortazar habla de la coma como una puerta giratoria del pensamiento y da muchos ejemplos de cómo la puntuación cambia el sentido de una frase:
Una coma puede ser una pausa. O no…
No, espere.
No espere.
Puede hacer desaparecer su dinero.
23,40
2,34
Puede crear héroes…
Eso solo, él lo resuelve.
Eso, solo él lo resuelve.
Puede ser la solución.
Vamos a perder, poco se resolvió.
Vamos a perder poco, se resolvió.
Cambia una opinión.
No queremos saber.
No, queremos saber.
La coma puede condenar o salvar.
¡No tenga clemencia!
¡No, tenga clemencia
En este ejercicio, la consigna del PRO: “Sí, se puede” agrega sentido a la democracia. El “Sí”, es dentro del sistema democrático. El “se puede” articulado a la afirmación se refiere a la definición de políticas públicas de transformación de una realidad adversa económica y social para las mayorías.
El pronunciamiento popular en las urnas el 11 de agosto fue contundente. Está diciendo que Macri no pudo. Pero el Presidente insiste es que la transformación se ha iniciado y que los cambios requieren más tiempo.

hs y macri
Aquí, Alfredo Schiavoni en su muro de Facebook interpreta que las Paso no decidieron nada y como Macri sostiene que la elección aún no sucedió. El 11-A sería entonces un mensaje de los ciudadanos.
Dice el candidato de Juntos por el Cambio de Misiones: “sabemos que podemos resolver los problemas actuales sin dejar de avanzar hacia el futuro. Podemos culminar con los ciclos de estancamiento y retroceso que vivimos por 70 años sin convertirnos en ese camino en otro tipo de país. Podemos preocuparnos por la mesa de los argentinos sin ceder ni un milímetro de la paz que alcanzamos (la paz es como la salud, cuando se la tiene parece nada, pero cuando se la pierde se descubre que es todo). Podemos tener una economía sana sin abandonar la transparencia en los actos gobierno, que es exactamente lo contrario de la corrupción. Podemos crear empleos sin dejar de perseguir a las mafias que buscan corromper al Estado y someter a toda la sociedad. Podemos ser libres como somos sin ceder ante el narcotráfico que pretende quedarse con el poder real y convertirnos en una “narcorepública”. Podemos defender nuestras ideas, sin dejar de respetar la Ley y la Justicia, porque sin Ley y sin Justicia, no somos nada. Hay un dato que no puede pasar desapercibido políticamente: aquí, ni en el peor momento de Macri los Schiavoni dejaron de mostrarse junto al Presidente. Nunca lo escondieron, como en Mendoza por ejemplo. No sólo por lealtad a los hombres, que es una forma de hacer política sino porque expresa la encarnación de un proyecto de transformación en que están convencidos. Los amigos se hace ver en las malas.