El plan “Argentina sin Hambre” presentado hoy por Alberto Fernández, tiene un diseño institucional con enfoque territorial y local. Abre la posibilidad de afianzar los programas doctrinarios de la Renovación sustentados en una agricultura con agricultores y consolidar, como dice el documento, una gran red de círculos de productores locales y consumidores para comprar a precios baratos frutas, verduras, lácteos y carnes. Alienta el diseño de un plan provincial articulado a los municipios y el Consejo de Educación, para utilizar la capacidad de compra del Estado en garantizar mercado para nuestros pequeños productores.

Lunes, 7 de octubre 2019. “Luchar contra el hambre es un deber moral. Es urgente ponernos de acuerdo en un consenso básico: no podemos permitir que en la Argentina haya hambre”, sostuvo el candidato Alberto Fernández hoy en el acto de presentación del Plan Argentina sin Hambre realizado en la Facultad de Agronomía de la UBA.
El discurso Alberto fue breve y concreto para asumir el compromiso de ponerse al frente de la campaña contra el hambre, pero tuvo gestualidad política en los asistentes a la presentación, en los que se destacaron dirigentes sociales y sindicales y curas de la opción por los pobres además del obispo responsable de Cáritas.
No es casual que Fernández nombre a los presentes. Siempre hay una intencionalidad política en la distinción al cura Pepe, el agradecimiento a Cáritas, y a Juan. Juan es Grabois.

grabois argentina sin hambre
“Juan me decía que había que resolver el problema de la ley de góndolas. Hay dos proyectos de ley, ¿por qué no los empezamos a trabajar ya? ¿Por qué los diputados no se ponen a resolverlo ya?”. La ley de góndolas que fue sancionada en Misiones a iniciativa de Vanguardia Radical es también una prédica de Sergio Massa. Nombrarlo a Grabois tiene entonces una significación subyacente. “El segundo problema que me planteó Juan es el precio de los alimentos. No es posible que en el país del trigo y las vacas, el pan y la leche no paren de subir”, agregó Alberto, pero ¿es Grabois el único que dice eso? Evidentemente la mención no fue casual.
El acto además, pareciera la institucionalización de la designación de Daniel Arroyo como integrante de su gabinete ya que fue el encargado de resumir los ejes del Plan. Digamos, la descripción de la parte técnica.
Las Ferias Francas, antecedes de gestión
Arroyo, que fue secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de Chiche Duhalde y en su carrera política integró la fórmula para la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires en 2015 junto a Felipe Solá por el partido UNA de Massa y Juan Manuel de la Sota, hizo un preciso resumen del Plan que tiene siete ejes:
1) Mejor alimentación y nutrición.
2) Bajar el precio de los alimentos.
3) Generar más ingresos para las familias.
4) Romper el círculo de hambre – exclusión – pobreza.
5) Crear empleos.
6) Articular en red alimentación con salud, educación, desarrollo local y generación de trabajo.
7) Implementar un sistema de alimentación sustentable y sostenible desde la producción hasta el consumo (Mejorando prácticas, producción y precios).
Arroyo, destacó que en Plan se definen las acciones urgentes; las acciones locales y las acciones estructurales.
Pero desde la urgencia, el Plan tiende a integrar las políticas públicas de seguridad alimentaria y nutricional con educación, salud, trabajo y producción. En esa articulación se habla de un enfoque territorial y local.
Es el diseño que tiene un profundo sentido federal y que remite al camino trazado por la Renovación que en la apuesta por la soberanía alimentaria, articuló en la práctica la promoción de las ferias francas y los mercados concentradores, pero encuadradas en los planes de agricultura familiar, la asistencia del Estado y la garantía de la educación con las escuelas EFAS y la creación de un secundario por municipio, la salud con los centros de atención y el aceitado mecanismo de traslados, las políticas del agua, de energías alternativas y el rol de los jóvenes en el agro, reforzado ahora con la extensión de la fibra óptica que logra la conexión de la chacra al mundo.
Esquemáticamente: el Plan presentado por Arroyo, sienta las bases de un verdadero federalismo en la respuesta no sólo al hambre sino, fundamentalmente a la nutrición como observa desde su experiencia de médico rural el gobernador electo, Oscar Herrera Ahuad.
Ley de góndola, el productor y el mercado
La ley de góndola que Fernández dice que Grabois promueve, pero que tiene proyectos en el Congreso nacional a iniciativa de Massa, ya en Misiones fue ley en 2016 por iniciativa del diputado (MC) Hugo Escalada, con el acompañamiento de María Losada.
Se llama vulgarmente ley de góndola, pero el objeto de una ley de esa naturaleza, “es favorecer, estimular, promocionar y vender productos de origen local en Cadenas Comerciales como hipermercados u otros de ventas de productos masivos sean o no comestibles, buscando la eficiencia en los mercados, el comercio justo, bienestar general de los consumidores, para el establecimiento de un sistema económico social, solidario y sostenible”.
Es decir que articula las necesidades de los consumidores urbanos de poder acceder a productos más ecológicos y baratos atendiendo esa necesidad con la del productor de las chacras, que saben producir, pero siempre se encuentran con la falta de mercado donde colocar sus producciones.
La idea de poner en funcionamiento esa ley, que ahora la agita el candidato a Presidente que probablemente sea consagrado Presidente el domingo 27, es obligar a las grandes cadenas de ventas a que en la comercialización de sus productos incorporen un porcentaje de producción local, en cierta medida reducir el impacto socioeconómico que genera a la provincia.

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Sistema Federal de Financiamiento
En el esquema que armó el equipo de Fernández encabezado por Arroyo, el Plan se institucionaliza con la participación sectorial, las provincias y los municipios.
Estará integrado por Universidades, Sindicatos, Cámaras Empresariales, Iglesias, Organizaciones Sociales, y otros actores locales.
El Consejo será el espacio institucional de articulación entre el Estado Nacional y los Estados Provinciales y Municipales con los distintos sectores de la comunidad con el objetivo de contribuir a garantizar, en conjunto, la seguridad alimentaria y nutricional de la población.
Este esquema alienta el diseño de un plan provincial articulado a los municipios y el Consejo de Educación, para utilizar la capacidad de compra del Estado en garantizar mercado para nuestros pequeños productores. Regulación de precios de la Canasta Básica de Alimentos. Los ítems del plan que anticipan la vuelta de un programa de precios cuidados y de la tarjeta de alimentación, son más orientadas a las grandes ciudades. Aquí, donde el productor de la chacra está a pocos kilómetros de su pueblo, el diseño debería adaptarse a las demandas locales. Más aún que el Plan de Arroyo también promueve la creación de una nueva Canasta Básica, integrada con alimentos más saludables. Con todas las letras habla de crear una gran red de círculos de productores locales y consumidores para comprar a precios baratos frutas, verduras, lácteos y carnes.