“El 17 de Octubre de hoy trasciende la relación de los sindicatos con Perón y la Lealtad es con la Patria ante la desestructuración perpetrada por el neocolonialismo”, sostiene el dirigente gremial Aníbal Velázquez después de observar que en La Pampa no hubo dirigentes sindicales en el palco sino gobernadores. Interpreta así que la reconstrucción de un Estado que exprese la unidad nacional, no se inicia desde Buenos Aires sino desde las provincias. Rescata el acto de la Renovación que “bendijo” a los candidatos y la novedosa caminata por las dos boletas en Garupá articulando el Día de la Lealtad con la tradición de los partidos populares de acercarle las boletas a los vecinos. Rescata la metáfora peronista de “llevar el voto en el corpiño”.

Por Aníbal Velázquez*
Viernes, 18 de octubre de 2019. El 17 de octubre nos interpela hoy más que nunca por las horas difíciles por la que transita la Patria.
Ayer en Posadas en un acto organizado por la agrupación que lidera el compañero Pelito Escobar y al que se sumaron otras organizaciones, reunió a más de dos mil militantes que abrazados en la liturgia peronista cargaron de significación política a nuestros candidatos provinciales para las elecciones nacionales del domingo 27. Se puede decir que salieron bendecidos de pueblo.

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Ayer también en La Pampa, el peronismo unido en el orden nacional reunió por tercera vez en la campaña a nuestros candidatos Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. El acto por el Día de la Lealtad tuvo una clara lectura en el repudio de los oradores a las políticas neoliberales que, inevitablemente, destruyen el tejido social y productivo, pero que, son posibles, y fueron tres veces en la Argentina, por la falta de unidad del campo popular. Fue el contenido, pero el escenario fue también una demostración del sustento político del próximo gobierno: la presencia de gobernadores y senadores que integrarán el núcleo duro del kirchnerismo en el Senado.
Como dirigente sindical, aunque nunca disociado de las luchas políticas, que es el ámbito donde se realizan nuestros derechos de trabajadores, tuve un impacto en la ausencia, en el escenario, de dirigentes del movimiento obrero organizado, cuando la resistencia al neoliberalismo es precisamente la fortaleza de nuestras organizaciones, que son un ejemplo de resistencia popular y no tienen la misma gravitación en otros países hermanos de la región.
Conversamos de esto con los compañeros de la Multisectorial 21 F, en la que participamos desde la famosa movilización de febrero de 2108 que reordenó el mapa político sindical en la Argentina y la resistencia multisectorial contra el avance del neoliberalismo.
Es cierto que el 17 de Octubre de 1945 fue el de la Lealtad del pueblo trabajador con su líder, pero el 17 de Octubre de hoy trasciende la relación de los sindicatos con Perón y la Lealtad es con la Patria ante la desestructuración perpetrada por el neocolonialismo. La Lealtad con la Patria así, debe ser de todos las clases sociales, de los sectores políticos, movimientos sociales, sectores dinámicos del capital y trabajo, de la cultura, profesionales y de todos los ámbitos de la sociedad”.
El escenario político
El carácter policlasista del movimiento peronista obligó a Juan Perón a unir, partiendo desde una diversidad de lecturas y visiones, pero donde la justicia social, la soberanía política y la independencia económica eran una referencia insoslayable para la acción política que le daba contenido a dos corrientes del pensamiento argentino que como el nacionalismo y el socialismo habían tenido una intensa presencia política e intelectual pero escaso peso electoral. La síntesis era una vez más, en un momento de descreimiento en el sistema, la fórmula más apta para salir de la crisis.
En Perón, la idea de unidad abarcaba diversas arquitecturas relacionadas a sus objetivos y necesidades: la unidad del peronismo, al que siempre consideró el núcleo de aglutinamiento fundamental para cualquier construcción política más amplia. Esta construcción es la unidad del campo popular, para constituir un frente nacional que asegure la independencia en la toma de decisiones y que organice a la mayoría del pueblo contra los intereses extranjeros y sus socios locales.
Después de los fragmentos en que estallaron los partidos tradicionales en 2001, la reconstrucción de la unidad nacional no puede imponerse desde un centro, digamos desde Buenos Aires, sino desde las provincias. ¿Por qué? Porque la crisis de representación de 2001 no terminó en un estado de anarquía por la aparición disruptiva en la escena política de partidos provinciales como el Frente Renovador que fue constituyendo su doctrina en el andar.
Estos conceptos nos llevan a los actos de ayer. Cristina marcó con claridad que si bien el peronismo es el eje, la unidad debe trascender al partido. Alberto, en el discurso y en lo gestual invierte la lógica y abre el camino de la unidad nacional desde el protagonismo de los gobernadores en la reparación de las luchas de los caudillos federales.
La Lealtad con la Patria chica
Desde esta perspectiva, los tres actos que se realizaron en Misiones ayer, si bien traducen la división entre dirigentes o candidatos, no puede ocultar que el concepto de unidad no puede estar escindido de la unidad militante ni de las luchas por las tres banderas. Si en el orden nacional el 17 de Octubre nos interpela más allá de las fronteras de los sindicatos y demanda que la Lealtad sea con la Patria, en la provincia esto se traduce primero en la Lealtad a la Patria chica. No nos ciega el argumento: “ninguna provincia puede salvarse sola”, para concluir que la prioridad es el modelo nacional. Siguiendo esa lógica, podemos sostener que ninguna Nación se salva sola en un mundo globalizado. ¿Vamos a justificar así el alineamiento con alguno de los imperios en pugna? Es cierto nadie se salva solo, pero los cambios deben ser de la periferia al centro y no a la inversa si la unidad pretende reunir lo disperso. El pueblo misionero no debe permitir ser engañado por quienes quieren imponer un sólo camino para crecer, un único modo de producir, una sola manera de distribuir los bienes.
Si la reconstrucción del país es pensarse desde la periferia, desde el extremo occidente sur y no desde el centro del poder mundial, la reconstrucción de la Nación y de un Estado que exprese la unidad es pensarnos desde la periferia de la periferia.
En el día de la lealtad gran caminata por las dos boletas
La convergencia hacia la que debemos caminar se inicia entonces desde las provincias, compartiendo principios e ideales generando espacios de encuentro con todos los que estamos dispuestos a luchar para alcanzar una Patria Justa, Libre y Soberana.
Es en este contexto que hay que rescatar la densidad política que militantes de SUMAR y de la agrupación General Indio, con la guía de Daniel Roa, dieron ayer a la significación del Día de la Lealtad: una “gran caminata por la dos boletas”.
Revelaron que distribuyeron entre los vecinos de diferentes barrios las boletas de Alberto y Cristina y el Frente Renovador. “Explicaron los motivos por el cual en el ámbito nacional deben votar por Alberto Fernández Alberto y Cristina de Kirchner, y lo importantísimo que es para nuestra provincia y sobre todo para Garupá, apoyar a nuestros candidatos misioneristas Diego Sartori, Aquíno Ivonne, Pittana Nestor y Leyes Graciela. De esta manera y elevando la bandera de la lealtad, compromiso y convicción de un futuro mejor para “todos” hoy caminamos por uno de los municipios más grandes de Misiones”.
Estas caminatas han puesto en movimiento los músculos de la Renovación y su capacidad de llegar personalmente a cada vecino. Desde las realidades locales en el trabajo militante, han sustituido el verbo de la promoción de los candidatos de la Renovación en las elecciones nacionales. No es “cortar”, sino “llevar”. Si de rescatar la liturgia del 17 de octubre se trata, hay que recordar que la movilización que irrumpió desde el subsuelo de la Patria a Plaza de Mayo, fue movida desde el boca a boca, trabajador a trabajador, de fábrica en fábrica. Es el método tradicional de los partidos populares que ponen en valor la militancia y el compromiso de las bases. Se trata de cada adherente y simpatizante de la Renovación, de cualquier defensor del proyecto autonómico de provincia, llegue al cuarto oscuro con las dos boletas. En el peronismo se decía tradicionalmente “lleve” la boleta en el corpiño o en el bolsillo como metáfora. Carlos Rovira lo dijo el día que anunció la boleta corta. Dijo que le llegará a cada misionero las boletas a su casa. De eso se trata. Está más claro desde que el 11 de agosto el pueblo mostró el camino con el respaldo a la fórmula de Alberto y Cristina.