La diputada Liliana Rodríguez analiza la eventual articulación entre la aplicación de la ley de Emergencia Alimentaria en Misiones y el plan Argentina sin Hambre que impulsará Alberto Fernández de llegar al Gobierno en diciembre. “Sin dudas tendrán mucho para aportar pero también aprender de todo lo que la provincia está haciendo”, sostuvo.

Jueves 17 de octubre de 2019. La malnutrición impide el adecuado crecimiento de uno de cada cinco niños y niñas menores de cinco años en América Latina y el Caribe. La pobreza, la urbanización, el cambio climático y las malas decisiones alimentarias están impulsando prácticas de alimentación poco saludables. Casi nueve millones de niños y niñas menores de cinco años en la región tienen malnutrición y sufre las consecuencias físicas de una mala alimentación y un sistema alimentario que está fallando, advirtió UNICEF en un informe sobre niños, niñas y nutrición.
En definitiva, esos niños no reciben la alimentación adecuada para mantener el ritmo de crecimiento necesario para sus cuerpos y cerebros. En 2018, uno de cada cinco niños y niñas de este rango de edad no recibió nunca ninguna fruta o verdura. Y casi tres de cada diez no comió huevos, lácteos, pescado o carne, que son fuentes importantes de proteínas y micronutrientes, esenciales para el crecimiento. Además, crecen los niveles de sobrepeso, especialmente entre los niños y niñas de cinco a 19 años: casi uno de cada tres niños y niñas en estas edades tiene sobrepeso en la región. Y el país con mayor prevalencia es Argentina, donde casi dos de cada cinco adolescentes tienen sobrepeso.
Por un lado, Misiones proyecta la soberanía alimentaria como política de Estado, aunque la producción local está muy lejos de cubrir la demanda de alimentos de los misioneros. Con la declaración de la Emergencia Alimentaria en Misiones, vino la creación del Consejo Provincial de Seguridad Alimentaria y Nutricional, integrado con representantes del Ejecutivo provincial y las organizaciones sociales.

Emergencia alimentaria y Argentina sin hambre

Por otra parte, el plan Argentina sin hambre del Frente de Todos que lleva la candidatura de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner proponen, de llegar al Gobierno, mejorar la alimentación y la nutrición, bajar el precio de los alimentos, crear empleos e implementar un sistema de alimentación sustentable y sostenible desde la producción hasta el consumo, entre otros puntos.
En relación a este último punto, del sistema de alimentación sustentable y sostenible desde la producción hasta el consumo, Misiones Plural consultó la visión de la diputada Liliana Rodríguez, a partir de su conocimiento de la producción y el agro.
El proyecto nacional impulsa acciones que Misiones viene desarrollando desde hace varios años, como la promoción de los canales de comercialización de alimentos y fortalecimiento de esas economías familiares y sociales, en un ejemplo –destaca- de espacio institucional de articulación entre el Estado (provincia y municipios) y actores locales como las organizaciones sociales o las iglesias.
Desde el espacio de Fernández propiciarían, también, la consolidación de la agricultura familiar con la provisión de alimentos frescos -como frutas, verduras, carnes y lácteos- en las políticas públicas de alimentación y nutrición, tal como lo hace Misiones al comprar esos alimentos en forma directa a los productores, para sostener la seguridad alimentaria y nutricional que pretende.

“La Nación podría aportar y aprender de Misiones”

-¿Cómo se puede trabajar la coordinación entre el Plan que propone Alberto Fernández y la emergencia alimentaria que aprobó la Legislatura misionera?
-Misiones tiene mucho para hablar y proponer frente del Plan Argentina sin Hambre porque viene trabajando desde hace tiempo, como las ferias francas y los mercado concentradores que son los estilos de venta de nuestros productores, como el puerta a puerta también, donde en varias localidades entregan una vez a la semana los productos de pedidos previos. Tenemos muchos para aportar; la coordinación seguramente tendrá que ser con el Estado a la cabeza, como es en Misiones. De todas maneras necesitamos un gran acuerdo para dejar las mezquindades de lado para poder batallar y sacar la pobreza que nos duele a todo. Con el Estado como rector se dará trabajo a esa gente que está en la pobreza y para poder sacarla de ahí. Con aportes en Educación y con apoyo a esos centros.

-Y la población, ¿cómo colabora?
-Tenemos que colaborar con el Estado como consumidores de estas personas que trabajarán para salir de la pobreza. Será un gran trabajo. Siempre hablo de la organización, la capacitación y el financiamiento: capacitación primero; en Misiones podemos hablar mucho porque venimos trabajando con las organizaciones sociales desde hace rato; la capacitación nunca es suficiente, pero es fundamental. El financiamiento también puede venir del sector privado y no sólo del sector público, también incluso con el acompañamiento y el seguimiento de los productores. Debemos entender que los productores necesitan financiamiento y acompañamiento y ellos saben que no están solos. De esa forma se puede ayudar mucho y no solo del lado del Estado.

-¿Cuáles son los puntos más urgentes que se necesitan trabajar para que estos programas y la emergencia den resultados?
-A la pobreza la tenemos que sacar desde el trabajo. Es la manera digna donde nuestra gente se sentirá bien para tirar para adelante. El Estado tiene que hacer fuerza en el fortalecimiento. Tenemos una tierra rica que produce todo lo que plantamos en el sector productivo, no solo agropecuario, sino desde los emprendimientos que tenemos en Misiones: el trabajo y la educación es lo más importante para salir de pobreza, que es lo que se pretende.

-En Misiones, la Ley de Emergencia Alimentaria propone el trabajo conjunto entre Estado y privados y entre Nación, provincia y municipios…
-Me parece que sentar a todos los sectores involucrados sin dudas es muy bueno; y sobre todo con las organizaciones sociales ahí. Los programas no se hacen desde un escritorio sino que para avanzar hay que estar en contacto permanente con la gente porque de las necesidades diarias y variadas surgirán las respuestas también diferentes. Es importantes que las organizaciones sociales y los organismos del Estado involucrados estén presente, como Educación, Trabajo, Agro, Salud. Todos los actores sentados en torno a una mesa será muy productivo para la provincia.

-¿Qué nos falta en Misiones para alcanzar la tan mentada soberanía alimentaria?
-Faltan una variedad de cosas. Sin dudas el Gobierno de Misiones apuesta a la soberanía alimentaria pero hay factores a analizar: nuestros productores necesitan un acompañamiento constante. Creo que hay que proyectar, tener un proyecto sustentable en el tiempo pero poder financiarlo para que tenga seguimientos. Y de nuevo la capacitación y no dejar solos a los grupos de productores. Por ejemplo, en Gobernador Roca -un pueblo productivo hortícola que surgió con el acompañamiento y asesoramiento constante del municipio- y cuando había problemas estaba el Estado, municipios y provincia, ayudando para que salgan adelante. En la coordinación tenemos que estar todos los involucrados en el tema para salir adelante en el proyecto, tenemos que juntarnos y mirar juntos: eso es fundamental para llegar a la soberanía alimentaria. Misiones tiene muchos ejemplos: el sector ganadero creció mucho pero de pronto tuvo un parate. Ahora volvemos a resurgir. Hay que ver que esos parates no aparezcan, porque frena el desarrollo. Ahora como ejemplo, Agricultura Familiar trabaja con las vacas lecheras para la pequeña agricultura familiar y eso es muy importante: ayuda a nuestros productores a crecer; a no caer. Como el trabajo de Marta Ferreira (Secretaria de Agricultura Familiar), de recorrer y relevar para entregar esos animales. Ella recorre mucho y eso hay que hacer: recorrer y no hacer programas desde atrás de los escritorios sino recorrer, hablar con la gente: ellos saben lo que quieren y lo que pueden. Tenemos que orientarlos con el conocimiento para fortalecer lo que pueden hacer.

-¿Qué quieren y que pueden hacer?
-Los productores quiere vivir de su trabajo y de su producción y eso es lo que pueden, vivir de su trabajo y su producción, porque son trabajadores. Muchos salieron adelante a pesar de la crisis. El Estado fortaleciendo lo que saben hacer que es trabajar para salir de las crisis, con las mismas herramientas y oportunidades que ellos mismos se crean. Hay que ir a escucharlos y traer sus proyectos, consensuar, escuchar lo que quieren y lo que pueden hacer. Un productor quería hacer pan, pero necesitaba que le enseñen a hacer pan y a manejar una panadería. Ellos saben y desde el estado debemos transformar lo que quieren, en proyectos y realidad.

-El plan Argentina sin Hambre que propone Alberto Fernández de llegar al Gobierno, ¿aporta algo a lo que ya está haciendo Misiones -con la Ley de Emergencia Alimentaria por ejemplo? ¿Aporta, se complementa o viene a cambiar algo?
-Fortalece lo que Misiones está haciendo porque acá lo podemos contar porque ya se está haciendo. Al venir se encontrarán con algo que Misiones ya empezó, ya analizó, ya cambió. Me parece que fortalecerá lo que hacemos y con un financiamiento que viene a hacer algo que los misioneros lo tenemos hace muchos años. Me parece que aportará. Ojalá que desde Nación puedan ver lo que Misiones ya hizo.

-¿Nuestros productores están en condiciones de mantener la provisión?
–Siempre hablo de las tres C: calidad, continuidad y cantidad. Tenemos dos problemas, con la cantidad y la continuidad. Eso es un problema. Y ese fue el problema para aplicar la Ley de Góndolas, la continuidad y la cantidad de mantener los productos en una góndola. Es importante también el mercado electrónico, que la gente de la ciudad pueda comprar a través de Internet y que los productores tengan un día de entrega. Hay un montón de cosas por hacer; hay que organizarnos, coordinar y empezar con ello. El Gobierno nacional puede fortalecer lo que ya venimos trabajando acá. Ellos pueden venir a ver nuestra política, e implementar desde acá para allá.

-¿Por qué son más caros los productos en las ferias francas que en los supermercados o en verdulerías de barrios?
-Nuestros productores no tiene mucha cantidad. Al comprar en cantidad, los supermercados abaratan costos. Los productores no pueden abaratar costos de esa manera. Pero hay que concientizar al consumidor para que ayude, para que les compre. No es lo mismo comprar frutas o verduras en supermercados sino comprar lo que se produce en Misiones, que impulsa círculos que ayudan a salir adelante. Los productores también usan poco o nada de agrotóxicos. Tenemos que fomentar nuestro autoconsumo y entender que los productores no pueden volver a sus casas con sus productos. Un día, o tres veces a la semana, podemos comprar en nuestras ferias; apostemos ahí, que estaremos dando trabajo a nuestros productores y ponemos nuestro aporte para ayudarlos a salir adelante. Es parte de la concientización: en eso ayudará el Gobierno nacional al informar y fomentar este tipo de compras. Faltan cosas pero vamos bien. Es necesario un financiamiento y la ayuda de la Nación.