El censo agropecuario 2018 registró en Misiones una caída de establecimientos productivos de más del 14% en los últimos 20 años. De 27.517 de 2008 el censo que acaba de difundir los resultados,  registra la existencia de 23.252, es decir una eliminación de 3.820 unidades productivas. Es la tendencia en todo el país, excepto en el NOA, donde el desmonte contribuyó a incrementar las explotaciones.

Las explotaciones agrarias en Argentina

Martes, 18 de diciembre de 2019. Eduardo Azcuy Ameghino y Diego Fernández del Centro Interdisciplinario de Estudios Agrarios Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, difundieron el mes pasado un estudio sobre los resultados del censo nacional agropecuario de 2018. Si bien el trabajo se centra específicamente en la evolución de la zona pampeana, hace referencia como una visión global de lo sucedido en todo el país.
Observan que el censo 2018 registró en Misiones una caída de establecimientos productivos de más del 14% en los últimos 20 años. De 27.517 de 2008 el censo que acaba de difundir los resultados,  registra la existencia de 23.252, es decir una eliminación de 3.820 unidades productivas. Es la tendencia en todo el país, excepto en el NOA, donde el desmonte contribuyó a incrementar las explotaciones.
Los datos contrastan con los registros provinciales ya que desde la Secretaría de Agricultura Familiar se habla de más de 30 mil establecimientos. ¿Se registra también en Misiones la tendencia a la concentración de la explotaciones como sucede a todas luces en la pampa húmeda? La respuesta debe esperar el procesamiento definitivo de los datos del Censo 2018.
El trabajo de la UBA destaca en introducción que:
“Luego del transcurso de dieciséis años, y del fallido intento de 2008, se realizó un nuevo censo agropecuario en 2018, del cual se acaban –noviembre de 2019- de difundir sus primeros resultados,  los cuales aportan elementos de juicio para un conocimiento actualizado de las principales variables estructurales del agro argentino.
Considerando la totalidad de las EAP censadas (con y sin límites definidos) el CNA 2018 registró 250.881 unidades, contra 333.533 contabilizadas en 2002, lo que implica la desaparición de 82.652, aproximadamente una cuarta parte, a un promedio de eliminación anual de 5.166 EAP.
“Por su parte, la superficie correspondiente a las explotaciones con límites definidos -consignada en el cuadro – habría disminuido de 174.808.564 ha en 2002 a 157.423.932 en 2018, es decir un llamativo diez por ciento, que excede largamente el porcentaje que podría adjudicarse a los avances de los procesos de urbanización y otros usos no agropecuarios, y que requiere de una explicación que seguramente deberá incluir el reconocimiento de cierto grado de insuficiencia en el barrido de los terrenos.
“En este sentido llama la atención que sobre una diferencia de 17.384.631 ha, aproximadamente 14.050.000 ha correspondan a la menor superficie censada en Chubut, Río Negro, Santa Cruz y La Pampa. Por su parte, en cinco provincias (Santiago del Estero, Neuquén, San Luis, Jujuy y Tucumán) la superficie aumentó respecto a 2002 entre 1.892.546 y 17.186 hectáreas.
“Más allá del retrato global, el CNA 2018 confirma las tendencias que caracterizan, desde por lo menos 1988, la evolución del número y tipo de explotaciones. Así, sin perjuicio de los ajustes que pueda sufrir la información cuando se presente su versión definitiva, es posible aseverar que el CNA 2018 ratifica la vigencia y eficacia del proceso de concentración económica consolidado durante los noventa y prolongado hasta la actualidad.
“En la disputa por la ganancia –la apropiación del plusvalor generado por los productores directos, asalariados y familiares- las diferentes unidades productivas compiten, se ven forzadas a hacerlo en virtud de la lógica de funcionamiento del régimen de producción vigente; y en dicha concurrencia mercantil –en la que juegan un rol decisivo las economías de escala- los peces grandes van engullendo a los pequeños.
“Dicho de otro modo, las explotaciones económicamente más débiles van siendo eliminadas, sin prisa y sin pausa, más allá de fenómenos, secundarios, de contra tendencia respecto a la inclinación general.
“Antes de formular otras consideraciones, vale tener presente que tanto algunas disminuciones como ciertos aumentos en el número de explotaciones pueden perfectamente deberse a errores o insuficiencias de los registros censales realizados en unas y otras provincias, tanto en 2002 como en 2018, e incluso en ambos. En este sentido, cabe anticipar que a medida que vayamos examinando los distintos cuadros de resultados se notará la presencia de “casos anómalos”, los cuales suelen ser producto de diversos factores –además de los mencionados-, que probablemente se identificarán mejor cuando, al disponer de la totalidad del material censal, el análisis sea realizado a nivel de provincias y partidos o departamentos, y con las correspondientes escalas de extensión. En dicho nivel de indagación, se podrá profundizar lo acontecido, por ejemplo, en las cuatro provincias del NOA donde aumenta el número de EAP; al igual que la situación de San Juan, Mendoza, Entre Ríos, Corrientes y Chaco, todas con un porcentaje superior al 30 por ciento de unidades eliminadas.
“Atendiendo a que el CNA 2018 registró 228.375 explotaciones con límites definidos –las que incluyen 6.174 unidades mixtas…en muchos casos asociables con el campesinado tradicional y los pueblos originarios.
“Las unidades sin límites definidos han disminuido sensiblemente durante el período intercensal, toda vez que la desaparición de casi el 38 por ciento de ellas constituye sin duda el dato principal a tener en cuenta para caracterizar la tendencia predominante. En esta dirección aparecen como significativas las mermas registradas en la mayoría de las provincias del NEA y NOA, con casos a estudiar puntualmente como, por ejemplo, Santiago del Estero, donde es reconocida la presencia campesino indígena. Y a la inversa, en algunas provincias –remarcadamente las pampeanas- aumenta la cantidad de este tipo de EAP”

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