“Las cifras que nos están llegando son muy preocupantes, según los informes el sector pierde por día alrededor de un millón de puestos de trabajo en todo el mundo; no es una actividad menor, representa el 10.3 por ciento de PIB entre los 185 países miembros de la Organización Mundial de Turismo. Es una catástrofe sin precedentes si tenemos en cuenta que en 2019, de cada cuatro nuevos empleos creados, uno fue del sector”-dijo el ex Ministro de Turismo, Enrique Meier, preocupado.

Martes 21 de abril de 2020 (Turismo 530). En una entrevista exclusiva para Turismo 530, el exministro de Turismo Enrique Meier cuenta de qué manera están trabajando en el Instituto Patria en el armado de un plan estratégico para la recuperación del turismo en Argentina una vez que termine la pandemia. “Es imprescindible generar políticas públicas que acompañen el desarrollo y evitar que se implementen acciones sin planificación ni sostén”, destacó.
En un par de meses el mundo cambió y del 4 por ciento de crecimiento en 2019 del turismo a nivel global, tras dos años “excepcionales”, con incrementos del 7 por ciento , en 2017, y del 6 por ciento , en 2018, según la Organización Mundial del Turismo (OMS), las caídas en 2020 podrían llegar al 30 por ciento o tal vez mas: compañías aéreas al borde de la quiebra, hoteles cerrados, fronteras bloqueadas, espectáculos culturales y deportivos cancelados y el rubro gastronómico al borde de la extinción, son algunas de las secuelas de una pandemia que de oriente a occidente está arrasando todo a su paso.
En ese contexto y aceptando la propuesta para una charla a través de una videollamada, Enrique Meyer -fiel a su estilo- se planta y aclara: “¡No empezamos a trabajar ahora eh! En el Instituto Patria lo venimos haciendo desde hace cuatro años, con un grupo de especialistas con importante trayectoria en turismo, tanto del sector público como privado” -resaltó quien tiene a su cargo la Comisión de Turismo del espacio creado por Cristina Kirchner y que tiene como presidente a Oscar Parrilli.
Enrique Meyer fue durante 12 años el titular de la cartera de Turismo de Argentina, desde 2003 hasta 2015, y en su gestión se llevó a cabo una verdadera transformación de la actividad en Argentina; con la presencia del Estado en la implementación de políticas públicas que hicieron posible el desarrollo turístico a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Gracias a esa gestión la valoración del sector fue tal que se dejaron de pagar favores políticos a cambio de la cartera, pero llegó Mauricio Macri y pasaron cosas. Gustavo Santos fue el trueque del apoyo cordobés a la llegada a la presidencia del endeudador serial, y el turismo dejó de ser una política de estado a pesar de que en el “dicho”, se jactaban hablando de la actividad mientras que en los hechos, degradaban el Ministerio a Secretaría, y sub ejecutaban los presupuestos cada año, para, en lugar de desarrollo y promoción, destinar esos millones al pago de intereses de la deuda. Cuatro años fueron suficientes para olvidarse de que Turismo era mucho más que hacer un viajecito para la economía de un país y así volvimos a la vieja usanza.

De la euforia al Covid-19

La temporada de verano fue lejos la mejor de los últimos tiempos para el turismo interno, el humor social cambió con la llegada de Alberto Fernández a la presidencia, y a pesar del Impuesto PAIS del 30 por ciento, más de 600 mil residentes viajaron al exterior por vía aérea. Pero cuando terminaba la temporada y ya se preparaban para la promoción de Semana Santa, irrumpió la pandemia y el COVID-19 hizo estragos en el mundo.
“Las cifras que nos están llegando son muy preocupantes, según los informes el sector pierde por día alrededor de un millón de puestos de trabajo en todo el mundo; no es una actividad menor, representa el 10.3 por ciento de PIB entre los 185 países miembros de la Organización Mundial de Turismo. Es una catástrofe sin precedentes si tenemos en cuenta que en 2019, de cada cuatro nuevos empleos creados, uno fue del sector”-dijo el ex Ministro visiblemente preocupado.

-¿Qué se puede hacer ante este desastre?
-Hay que actuar en dos frentes de manera simultánea; por un lado contener y proteger a quienes sufren la crisis y paralelamente trabajar en una serie de medidas para el día después. Tener un plan armado y listo para ejecutar rápidamente para dar comienzo a la reactivación del sector. Lo grave es que no hay una fecha estimada para ello.

– ¿Eso qué significa, que para la actividad sería como una enfermedad detectada sin signos claros de recuperación?
-Hoy lamentablemente sí, con el cuadro de situación que vivimos, no sabemos cuánto puede durar. Los más optimistas hablan de cinco meses y otros hasta un año. Lo cierto es que puede ser más grave aún de lo que imaginamos. Quienes subestimaron al COVID-19 hoy están padeciendo una crisis sanitaria y económica de consideraciones inimaginables.

-¿Está el sector turismo preparado para enfrentar este tipo de tragedias?
– Hay personas con mucha capacidad y experiencia en el mundo turístico internacional, pero la realidad demuestra que no. Hace décadas que se viene estudiando el mundo de los viajes y el turismo y hoy nos damos cuenta que en pocas semanas todo se derrumbó y no hay respuestas a muchas de las preguntas que nos hacemos. Lo único que sí está claro es que somos demasiado frágiles y no estamos preparados para crisis extremas.

– ¿Mantiene contacto con empresarios?
-Converso con mucha gente del sector, no solo empresarios, y hay una añoranza de retomar ciertas políticas públicas que se habían dejado de lado en la gestión anterior, la presencia del Estado es fundamental, como promotor e impulsor, más en un país como el nuestro que recién comienza a dar sus primeros pasos turísticamente hablando, no solo en las infraestructuras básicas sino en la capacitación, en el incentivo para la realización de actividades, en la promoción. Hay una preocupación muy grande, porque saben que van a quedar muchos en el camino; por eso el rol del Estado es tratar de evitar esto o reducir el impacto negativo lo mejor posible. Nosotros dejamos establecidos en doce años de gestión una cantidad de herramientas y acciones que fueron dejadas de lado, desde la calidad, la capacitación, profesionalización y promoción, esto repercute hoy porque hay que restablecer todo esto y a su vez enfocarnos en salir de la crisis, que no es similar a ninguna otra crisis. Hay que entender que hablamos de un sector que genera más de un millón doscientos mil puestos de trabajo y que ha movido más de 5000 millones de dólares para el país, no es algo menor. Tuvimos dos acontecimientos negativos muy importantes, aunque visiblemente menores a esta pandemia: la gripe A y las cenizas del volcán chileno en la Patagonia. Trabajamos en la recuperación durante el conflicto, observando el panorama para ver de qué manera podíamos y debíamos empezar a reconstruir. Durante la pandemia de la gripe A, en 2009 y 2010, y que siendo visiblemente menor al impacto negativo que está generando el COVID-19, tuvimos que tomar medidas de reactivación importantes y hasta realizar un viaje de prensa con más de setenta periodistas de todo el país y varios funcionarios, hacia el Norte Argentino, recorriendo Tucumán, Salta y Jujuy para desmitificar el miedo a viajar, ya que muy pocos se animaban a planificar un viaje.

-¿Quiénes integran la Comisión de Turismo del Instituto Patria?
– La Comisión está conformada por personas con amplia trayectoria y comprobada capacidad: ex funcionarios, licenciados y técnicos en turismo, abogados, economistas, periodistas, empresarios y legisladores.

-Usted dijo que hace cuatro años que vienen trabajando: imaginamos que el eje hoy se centra en la reconstrucción.
– Como les dije contener por un lado y pensar en el día después de la pandemia, que será paulatino, no hay una fecha en la cual digamos aquí se termina y al día siguiente arrancamos con total normalidad. Nosotros estamos trabajando en varios aspectos, uno de ellos es distinguir a destinos turísticos que demuestren conformidad en relación al cumplimiento de requisitos para asegurar una experiencia segura y de calidad a los turistas, reforzando la salud pública de la comunidad involucrada. Lo que debemos transmitir es seguridad y previsibilidad a los turistas, buscando una rápida recuperación de destinos turísticos nacionales afectados por la crisis, por medio de la distinción de un sello de calidad turística sanitaria, una vez que se realicen modificaciones al Decreto Nacional 297/2020.

– ¿Cómo se logra eso?
– Con la elaboración de una metodología integral y construida de forma participativa e interdisciplinaria para que los municipios implementen estrategias y políticas turísticas que aseguren el cuidado de la salud pública tanto de los turistas como de los residentes. Estamos trabajando en un referencial de requisitos normativos de calidad turística sanitaria que deben implementar los gobiernos municipales. Dicho referencial debe incluir entre otras cosas: los requisitos para el sistema, las especificaciones técnicas con modificaciones o ajustes metodológicos que deben realizarse en oficinas públicas de atención al turista y en áreas públicas de uso turístico (playas, sierras, montañas, riberas de ríos y arroyos, lagunas, parques municipales, áreas protegidas). Protocolos de calidad turística sanitaria que deben implementar las micro, pequeñas y medianas (MiPymes), los emprendedores y los trabajadores de la economía social del distrito ligados a la actividad turística. Estrategias de comunicación turística que deben seguirse desde el gobierno local, incluyendo recomendaciones al sector privado. Obviamente que la autoridad de aplicación debe ser el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, tomando como marco el Sistema Argentino de Calidad Turística (SACT).

– ¿Cuándo se podría poner en práctica?
– Eso no depende de nosotros (se sonríe). Pero entendemos que debe ser lo antes posible, dada la situación actual, llevar a la práctica un desarrollo en un máximo de seis meses (incluyendo proceso de validación del sello), a los efectos que se encuentre disponible e implementado previo a la próxima temporada vacacional de verano. El equipo de trabajo deberá estar compuesto por diferentes perfiles de expertos, incluyendo profesionales especialistas en: calidad turística, desarrollo de normas y sellos de calidad, salud pública, medicina, planificación y políticas turísticas. Todo esto se deberá llevar a cabo en cinco fases de trabajo. Este sello de calidad turística sanitaria, representa un dispositivo importante para dar confianza a una población con temor a los efectos de la pandemia sobre la salud y que busca minimizar el riesgo de exposición y contagio. En ese sentido, contar con un sello que de confianza y seguridad a la demanda turística puede impulsar en mayor grado desplazamientos hacia los destinos que demuestren el cumplimiento de requisitos y protocolos de forma objetiva, sistemática, documentada e independiente.

– ¿Habrá presupuesto para llevarlo adelante?
– Le voy a responder con las estrofas de un tango: “con guita cualquiera es vivo”. No es necesario tener un alto presupuesto para gestionar, hay acciones que si lo requieren; en este caso no, solo se necesita voluntad, capacidad y trabajo.

– ¿Está de acuerdo con la extensión de la cuarentena?
– Totalmente. En esto hay que analizar que la caída de la actividad producto de varios factores, han provocado una crisis estructural en diferentes distritos, agravadas por la pandemia de COVID-19. Es destacable que el gobierno nacional priorizó, ante todo, la salud y la vida de la población, tomando medidas paliativas para diferentes sectores sociales. Los Estados que no lo hicieron cargan con miles de muertos y lamentablemente las cifras se multiplicarán, y sus economías quedarán tan dañadas como en aquellos países que tomaron recaudos y prevalecieron la salud. El alcance de la crisis alcanzó con fuerza a numerosos destinos turísticos que se encuentran pensando, planificando y desarrollando estrategias para buscar una rápida recuperación. El coronavirus profundizó la gravísima crisis estructural legada por el gobierno neoliberal de Cambiemos (2015-2019), que ha provocado una emergencia alimentaria, social y productiva de dimensiones sustanciales. Es indispensable cuidar la salud y recordar aquella maravillosa frase de Néstor Kirchner en un discurso ante la ONU: “los muertos no pagan sus deudas”. Un pueblo con buena salud se recuperará pronto y ayudará a la recuperación económica del país.

– ¿En que otros puntos están trabajando?
– Estamos elaborando un Plan de Promoción Turística Nacional innovador, para promover estratégicamente al turismo interno, nosotros llevamos a cabo dos exitosas campañas “Viajá por tu país” y “Argentina es tu mundo, date una vuelta”, hoy es indispensable recuperar este tipo de campañas que posicionen el mercado interno; en sintonía estamos realizando un estudio para saber cuántas personas están en condiciones de viajar, que poder adquisitivo y que destinos y segmentos van a preferir post pandemia. En principio no va a haber viajes internacionales, pero ese no es un problema para la economía Argentina ya que la balanza viene dando negativa desde hace varios años y solo se equilibró en enero, pues en febrero volvió a ser negativa en más de 110.000 turistas a pesar del 30 por ciento, es decir, los más de seiscientos mil argentinos que viajan en el verano al exterior lo harán por su país, las divisas que no entren por extranjeros se compensarán de esta forma. En cambio si es un grave problema para países como España o Francia que superan los 80 millones de turistas internacionales al año con balanza ampliamente favorable. Asimismo estamos trabajando para proponer un programa de reactivación económica del sector turístico y gastronómico, con varios puntos a tener en cuenta, para que la recuperación sea lo más rápida y efectiva posible.