La posibilidad de recortar salarios en las binacionales Yacyretá e Itaipú confronta a políticos. Unos sostienen que se requiere de una modificación del Tratado para reducir los gastos mientras otros aseguran que esa teoría sólo busca confundir.

Lunes 11 de mayo de 2020. Ley o tratado, las dos palabras claves que mantienen dividida a la clase política en torno a la posibilidad de disponer recortes salariales en las binacionales Itaipú y Yacyretá, como lo establece el proyecto que prohíbe las compras superfluas, limita la contratación de parientes y asesores y fija topes salariales, que ya tiene media sanción del Senado, según indica el diario Última Hora.
La nota rescata que la diputada liberal Celeste Amarilla asegura que es una propuesta inaplicable, sobre todo en el punto donde se incluye a las binacionales en los recortes, ya que se determina el salario del presidente de la República como la máxima remuneración a la que se puede aspirar; es decir, 37 millones de guaraníes (unos 5700 dólares al cambio en Paraguay o cerca de 380 mil pesos argentinos al cambio oficial).
El primer argumento es que la estructura salarial no puede ser modificada por ley, porque depende de los tratados con Brasil (Itaipú) y Argentina (Yacyretá); por tanto, debe fijarse mediante un acuerdo con las altas partes.
El segundo es que si el lado paraguayo decide recortar salarios y otros gastos, se interpreta como una mejora en la administración de los fondos, por lo que deberá bajar la tarifa de la energía. Si eso sucede, Paraguay recibirá un menor presupuesto que los países vecinos y el gasto social también será mucho menor. Este punto fue advertido por el director general de Yacyretá, Nicanor Duarte Frutos, y el presidente de la ANDE, Luis Villordo.

Contraparte

El senador proyectista Sergio Godoy, en tanto, refutó todas las alegaciones y explicó que, en primer lugar, es posible aplicar ahorros a través de una ley, sin necesidad de modificar el Tratado, ya que lo que se quiere hacer no es un recorte, sino una redistribución mediante descuentos.
Entonces no tendrá que bajar la tarifa, porque no se tocan los montos salariales, sino que se establece de forma interna cómo disponer el descuento. Por ejemplo, al ser el tope el salario del presidente, si un funcionario percibe, por ejemplo, 80 millones de guaraníes, en la planilla salarial seguirá figurando ese monto, pero lo que recibirá de forma neta será 37 millones de guaraníes, porque se aplicarán descuentos e impuestos, de ese modo lo sobrante será destinado a las arcas del Estado, como actualmente se destina a Salud. “Es perfectamente aplicable porque el salario en origen no se toca. El descuento ya se aplica en estos tres meses, el tema es hacerlo permanente. Imaginate que con su teoría (de Amarilla y otros), el paraguayo viola el Tratado, porque paga solo 10 por ciento de IRP, y el brasileño paga casi 40 por ciento; es decir, no hay isonomía”, resaltó Godoy.
Los más renuentes a la aprobación de la ley, que está en estudio en la Cámara de Diputados y que será tratada en dos semanas, son Duarte Frutos y Villordo, además de Amarilla.
La diputada liberal cuestionó al director general de Itaipú, Ernst Bergen, por haber manifestado que la entidad es de los siete millones de paraguayos (la población del país) y, por tanto, se pueden tomar decisiones unilaterales sobre este patrimonio. “Eso es mentira”, afirmó Amarilla.
Para la legisladora, una mejor propuesta, en lugar de disponer recortes salariales, es echar a todos los parientes de autoridades políticas contratados en las binacionales y en toda la función pública desde el 2003. Argumentó que todos ingresaron sin concurso; por tanto, se trata de nepotismo.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Benigno López, apuntó que su preocupación sobre la ley se centra en dos puntos: Que las binacionales no forman parte del presupuesto general y la no retroactividad. No obstante, resaltó que el ahorro anual sería de 10 millones de dólares.