Llevan más de un siglo viviendo en una planicie limitada por el río Uruguay y unos paredones de selva paranaense. Este sábado firmaron un acuerdo por las tierras, después de más de 40 años de lucha colectiva.

Domingo 13 de septiembre de 2020 (Por Patricia López Espínola). Pasaron más de 40 años de lucha y 15 del conflicto judicial por las tierras de Colonia Pepirí Miní, en el municipio de El Soberbio, hasta que finalmente este sábado lograron un acuerdo histórico -con la firma en la Casa de Gobierno misionera- de un acta de resolución de tierras para once familias de la colonia, que les otorga la posesión definitiva de 83 hectáreas del Paraje Mbiguá que habitan desde hace un siglo y donde construyeron sus viviendas y creció la descendencia, y donde producen alimentos y crían animales.
El gobernador Oscar Herrera Ahuad presidió la reunión del acuerdo, con el ministro Mario Vialey y la subsecretaria de Tierras y Colonización, Sonia Melo, ambos del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables; el intendente de El Soberbio, Roque Soboczinski (FR) y el concejal de esa localidad, Juan “Turú” González (Partido Agrario y Social); los presidentes de Bloques de la Cámara de Diputados, Martín Sereno (FPAyS) y Martín Cesino (FR), las familias beneficiadas, y los representantes legales de las empresas Juan Alberto Sociedad Anónima Agrícola y Ganadera y El Moconá SA, entre otros.
El acuerdo entre las familias, las empresas y el Estado establece la entrega de 83 hectáreas a los poseedores que la habitan desde hace años y resistieron peleando por sus derechos; además, la empresa titular del Lote 8 le cede al Estado misionero doce hectáreas destinadas a las tres familias que fueron desalojadas recientemente. La Provincia se ocupará de las mensuras en un plazo de 180 días.
También forma parte del acuerdo la cesión de otras hectáreas para el Aula Satélite 1 de la escuela de Frontera 618 -ubicada en un terreno en comodato-; para la iglesia y para la construcción de un destacamento policial. El cementerio de la colonia será declarado patrimonio histórico cultural del Municipio.

En medio del proceso hubo desalojo y acampe

Acampe en El soberbio.

Hace más de un mes comenzó el diálogo entre el intendente y ediles de El Soberbio con les habitantes de la Colonia Pepirí Miní, con el diputado provincial Martín Sereno, con la subsecretaria Sonia Mello; la Secretaría de Agricultura Familiar Campesina Indígena, a cargo de Miguel Gómez -y sus técnicos-, y los representantes de las empresas. Buscaron destrabar el conflicto sobre las tierras que habitan las familias productoras.
En medio de ese proceso, el 15 de agosto tres familias sufrieron un desalojo violento ordenado por el juez de Instrucción 3 de San Vicente, Gerardo Casco, y ejecutado por 40 policías de la unidad Regional Octava de El Soberbio y la División de Infantería, quienes destruyeron casas, galpones, plantaciones y golpearon a los pobladores.
En repudio y reclamo de las tierras que les corresponde por derechos adquiridos, un grupo de familias acampó durante más de dos semanas en la plaza principal de El Soberbio hasta este día histórico en que firmaron el acuerdo.

“Con la lucha logramos una gran victoria”

una pobladora de Pepirí Miní firma el acuerdo.

El diputado Martín Sereno -del FPays- acompañó la lucha y militó la solución para los pobladores. A través de un Proyecto de Comunicación ante la Legislatura misionera, solicitó la Mesa de Diálogo entre las partes involucradas en el conflicto de tierras y el Gobierno provincial.
“Con la firma de este acuerdo histórico de las tierras hoy se recuperó una parte importante de la memoria de nuestro pueblo, en una lucha que acompañamos siempre, con el compromiso de militantes del PAyS como Richard y Luján Schwart y nuestros concejales, apoyando a estas familias que hoy tienen la satisfacción de haber terminado con un conflicto de años”, dijo Sereno.
El legislador rescató el compromiso del intendente de El Soberbio de proveerles agua y electricidad; abrir calles y mejorar los caminos. Pedimos al Ejecutivo que provea de cortes de casas a las familias que lo necesitan”, explicó.
Además de la posesión de las tierras, acordaron proyectos productivos sustentables donde el Gobierno misionero aportará recursos materiales, insumos y seguimiento técnico para que los pobladores puedan vivir de su producción, resguardando la Reserva de Biosfera Yabotí de la que forma parte.
En el reemplazo de producciones no sustentables, el Estado subsidiará los ingresos de las familias durante la transición.
“Es una conquista histórica; las empresas reconocen los derechos de los habitantes de la Colonia que viven ahí desde siempre. Y el hecho de que el Estado interceda y participe de este acuerdo, reconoce a los trabajadores que defendemos y les brinda la posibilidad de hacer una producción sustentable, también con la intervención concreta del Estado”, dijo.
El diputado confía en la voluntad de trabajo “de estos hombres y mujeres, por lo que propusimos que sean un prototipo de producción con aportes del Estado en sus inicios, para que después ellas puedan sostenerlas. Hablamos de producciones amigables con el ambiente; alimentos agroecológicos, es decir, producción con valores agregados”.

Justicia después de atropellos

Festejos tras el acuerdo.

Sandro Martínez y su familia, igual que Talía Ramírez, son parte de los luchadores de Colonia Pepirí Miní, junto a otra mujer histórica como María Judit De Olivera, que hace 56 años nació en el lugar.
Aseguran que “siempre apostamos al diálogo y por eso estamos tan contentos con esta solución. Teníamos esperanzas y junto a los compañeros y compañeras, resistimos las amenazas y los desalojos. Celebramos y agradecemos a todos los que nos acompañaron en esta lucha, como Martín (Sereno), Richard (Schwart) y el concejal “Turú “González, expresaron.
“Para nosotros la regularización de las tierras significa muchos años de sacrificio aguantando los atropellos de la empresa Laharrague. Por eso sentimos que la devolución legal de las hectáreas es comprobar que -aunque después de muchos años- se hizo justicia”, señalaron.