Productores forestales cuestionaron la posición dominante de empresas como Arauco, durante la reunión con el directorio del Instituto Provincial Forestal. Temen que los grandes empresarios no cumplan con el precio establecido para el raleo. Desde el organismo cuestionaron las quejas permanentes de los más grandes y el silencio permanente ante los beneficios que reciben. “Si hay un sector que tiene un aporte permanente del Estado es el forestal”, sostiene Hugo Escalada, titular del organismo.

Martes 20 de octubre de 2020. La posición dominante de la empresa Arauco Sociedad Anónima, el cuestionamiento de las asociaciones como Amayadap y Apicofom y los grandes empresarios al establecimiento de 1.600 pesos la tonelada de raleo, la ley de promoción forestal 25080 y los impuestos provinciales fueron los temas salientes de la reunión que parte del directorio del Instituto Provincial Forestal, encabezado por su presidente Hugo Escalada, mantuvo con productores forestales de la zona norte de Misiones.
Ante la posibilidad de que los grandes empresarios se abstengan de cumplir con el precio establecido para el raleo el presidente del Instituto Provincial Forestal, Hugo Escalada sostuvo que el precio establecido para el raleo fue establecido por consenso y, “como corresponde, se saldrá a controlar que se cumpla. Es una ley que se debe cumplir y para ello, el Instituto Provincial Forestal firmó un convenio con la Agencia Tributaria de Misiones (ATM) para que lleve adelante el control”.
Para Escalada, el establecimiento de un precio del raleo hace que el productor primario comience a dejar de ser Arauco dependiente “porque no debe vender su raleo por debajo del precio establecido. Nadie está obligado a vender un producto por debajo del costo y, esto viene produciéndose con los productores primarios desde hace décadas”.
Respecto a las exportaciones de madera, el director por el sector estatal entiende que hay que abrir nuevos mercados. “Misiones tiene sobreabundantes plantaciones, una industria que si bien en algunos casos debe modernizarse, sus productos son demandados en el mundo y, por consiguiente, es obvio que el destino final en muchos casos sea la exportación. Hay países como Paraguay y Brasil que están pagando muy buenos precios por raleo y chips y, esto permitiría importar dólares”.

La 25080, ley de promoción
Escalada dio su posición personal sobre la renovación o no de la ley de promoción forestal 25080: “muchas veces termina favoreciendo al más poderoso porque si bien se le da un subsidio al pequeño y mediano productor, lo termina favoreciendo al industrial y ante esa situación me parece que se debería revisar para que gran parte del dinero que pone el Estado llegue al verdadero beneficiario; por eso se debe rever algunos ítems de la ley para que el real beneficiario sea el pequeño y mediano productor forestal”.
En ese sentido, indicó que “no se puede negar que el sector forestal nacional y provincial creció a la vera de subsidios estatales. Gran parte del ´veranito´ maderero que tenemos hoy es porque el Estado está ayudando con el pago de los salarios o porque está poniendo en todo momento dinero en infraestructura; no se puede desconocer el rol fundamental del Estado en la industria forestal”, enfatizó.

Carga impositiva
Para Hugo Escalada existe mucha incongruencia cuando los empresarios del sector forestal se quejan por la carga impositiva provincial “porque no se reconoce que con ese impuesto el Estado, por ejemplo, mantiene los caminos, el sostenimiento de las redes eléctricas, entre otros ítems. A eso se suma el subsidio para que sigan plantando y, en estos meses de pandemia, el aporte para el sostenimiento de los trabajadores. Si hay un sector que tiene un aporte permanente del Estado es el forestal”.
“Hay una crítica permanente al papá-Estado, pero cuando reciben los beneficios no dicen nada. El sector forestal nació y creció en el país gracias al amparo y con fondos del Estado y esta es una realidad que no la puede desconocer nadie”; afirmó finalmente el titular del Instituto Forestal Provincial.