El anuncio lo hizo este jueves el CEO de las empresas, Mark Zuckerberg. El miércoles, Twitter fue la primera red que bloqueó a Trump tras la toma del Capitolio. Más allá de lo que representa Trump y de su política, el poder de censura de los dueños de las principales redes sociales implica una acumulación de poder sin precedentes.

Viernes 8 de enero de 2021. Facebook e Instagram mantendrán bloqueadas de “manera indefinida” las cuentas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para evitar las incitaciones a “una insurrección violenta contra un gobierno elegido democráticamente”, informó hoy su CEO, Mark Zuckerberg.
Twitter también había bloqueado su cuenta desde el miércoles pero en principio solo por 24 horas.
“Los riesgos de permitir que el presidente continúe utilizando nuestro servicio durante este período son simplemente demasiado grandes”, escribió en Facebook Zuckerberg.
Agregó que por ese motivo se decidió extender el bloqueo impuesto ayer, después de que Trump difundiera un mensaje en el que, si bien llamó a los manifestantes a volver a sus casas, insistió en su teoría, ya rechazada por la Justicia, de que hubo fraude en las elecciones que perdió contra el demócrata Joe Biden.
“Estamos extendiendo el bloqueo que hemos colocado en sus cuentas de Facebook e Instagram de manera indefinida y al menos durante las próximas dos semanas hasta que se complete la transición pacífica del poder”, agregó Zuckerberg.
“Los impactantes eventos de las últimas 24 horas demuestran claramente que el presidente Donald Trump tiene la intención de usar el tiempo que le queda en el cargo para socavar la transición pacífica y legal del poder a su sucesor electo, Joe Biden”, explicó el CEO.
En ese sentido, subrayó que Trump usó sus redes sociales para “apoyar” a sus seguidores en lugar de “condenar” sus acciones y con eso “perturbó” a la población de Estados Unidos y de todo el mundo.
Señaló que en los últimos años se le permitió a Trump usar la plataforma bajo las reglas que la rigen y, en ocasiones, se le suspendió su cuenta por violar algunas políticas.
“Pero el contexto actual es fundamentalmente diferente”, remarcó al destacar que Trump estuvo usando la plataforma “para incitar a una insurrección violenta contra un gobierno elegido democráticamente”.
Por último, señaló que “tras la certificación de los resultados electorales por parte del Congreso, la prioridad para todo el país debe ser ahora asegurar que los 13 días restantes y los días posteriores a la toma de posesión transcurran pacíficamente y de acuerdo con las normas democráticas establecidas”.
No hay dudas de que la arenga que Trump lanzó este miércoles a sus seguidores y que terminó en la toma del Capitolio es el punto más alto de un discurso nacionalista, xenófobo y de odio que alienta a formaciones de extrema derecha en todo el país. Sin embargo, el hecho de que un puñado de empresarios dueños de las redes sociales que utilizan miles de millones de personas alrededor del mundo se arroguen un poder se censura como este, implica una acumulación de poder sin precedentes. El hecho de que puedan, ya no solo comerciar con los datos de todos sus usuarios (como es el caso de los nuevos términos y condiciones de WhatsApp), sino también elegir a quién y cuándo censurar, es un peligro. Así como hoy se usa contra Trump, lo pueden usar en el futuro contra cualquier persona o movimiento que legítimamente enfrente o se exprese contra el sistema capitalista (y hay que tener en cuenta que Zuckerberg está entre los empresarios más ricos del mundo y los que más ganaron este último año en medio de la pandemia y la crisis económica) o quienes repudien los ataques racistas u otros que ocurren permanentemente en Estados Unidos, o en otros lugares del mundo.