La Justicia anunció el fin del mandato presidencial en Haití y el Ejecutivo denunció golpe y magnicidio. Mientras el Consejo Superior Judicial dio por terminado este domingo su período presidencial, Jovenel Moise (foto) respondió por Twitter: “Mi administración recibió del pueblo haitiano un mandato constitucional de 60 meses. Hemos agotado 48 de ellos”.

Domingo 7 de febrero de 2021 (Agencias). La crisis política en Haití se profundizó luego de que el Consejo Superior del Poder Judicial diera por terminado el mandato del presidente Jovenel Moise, quien respondió denunciando un intento de golpe de estado y otro de asesinarlo, ambos frustrados, por los que fueron detenidas más de 20 personas, informó la prensa internacional. Además, Moise aclaró que no pensaba abandonar el poder -como le reclaman también la oposición y la Iglesia Católica- y que aún le queda un año en el gobierno, para el que expuso planes.
“Estamos extremadamente preocupados por las graves amenazas resultantes de la falta de un acuerdo político ante la expiración del mandato constitucional del presidente”, sentenció el máximo órgano judicial en una resolución, según la agencia de noticias AFP. “Mi administración recibió del pueblo haitiano un mandato constitucional de 60 meses y hemos agotado 48 de ellos; los próximos 12 meses estarán dedicados a la reforma del sector energético, la realización del referendo y la organización de las elecciones”, respondió inmediatamente el mandatario en Twitter.
Más tarde, Moise afirmó que hubo un intento de asesinarlo que “fue abortado” y el ministro de Justicia y Seguridad, Rockefeller Vincent, dijo que se frustró un “intento de golpe de estado”. “Agradezco al responsable de mi seguridad del palacio, el sueño de esa gente era atentar contra mi vida; gracias a Dios no ocurrió eso, el plan fue abortado”, dijo Moise en el aeropuerto de Puerto Príncipe.
Moise hizo esa afirmación cuando se aprestaba a viajar a Jacmel, un pueblo costero del sur del país, para presidir la ceremonia de inauguración del Carnaval. El mandatario encomendó al primer ministro, Joseph Jouthe -quien lo acompañaba- que diera “todos los detalles, sin filtro” del supuesto intento de magnicidio. En principio, Jouthe reportó que por el caso fueron detenidas 23 personas, entre ellas el juez de la Corte de Casación Ivickel Dabrésil y una inspectora de la Policía Nacional.
“Dabrésil iba a ser el presidente provisional, iban a dar un golpe de Estado, ya tenían todas las armas; estaban planeando instalar un gobierno hoy, según la información obtenida; no sé cuántas armas se incautaron, vi algunas fotos”, detalló Jouthe, según la agencia Europa Press.
En redes sociales se divulgaron fotos de dos fusiles automáticos y dos escopetas calibre 12, un machete y dinero, además de imágenes de la excandidata presidencial Marie Antoinette Gauthier y otras personas detenidas en el suelo, bajo la vigilancia de policías de la Unidad de Seguridad General del Palacio Nacional.
Aunque al comenzar el día no se registraron protestas opositoras, como se vieron en las últimas semanas, AFP sí informó de ráfagas de disparos de origen desconocido en el centro de Puerto Príncipe, la capital del empobrecido país. En Haití, el mandato presidencial dura cinco años y comienza el 7 de febrero siguiente a las elecciones porque en esa fecha en 1986 terminaron las tres décadas de dictadura de la familia Duvalier.
El mandato actual formal se originó con las elecciones de octubre de 2015, que dieron a Moise como ganador en primera vuelta. Sin embargo, los resultados fueron anulados por denuncias de fraude y el mandatario asumió el 7 de febrero de 2017, tras nuevos comicios.
Mientras la oposición y el Poder Judicial entienden que el inicio de los cinco años de mandato presidencial sigue siendo el 7 de febrero de 2016 porque Moise nunca dejó el poder en esa transición, el mandatario comienza a contar desde 2017, una interpretación que la Organización de Estados Americanos (OEA) apoyó.
Sin embargo, desde mediados de 2018 las protestas crecieron y ante la cercanía del 7 de febrero se multiplicaron los pedidos de renuncia. La crisis se profundizó tanto que la Conferencia Episcopal reclamó hace poco al mandatario que diera un paso atrás porque, argumentó, el país está “al borde de la explosión”, según la agencia de noticias DPA.
La oposición, en tanto, creó la semana pasada un Consejo Nacional de Transición para ocupar el Poder Ejecutivo en caso de una renuncia de Moise y hasta que se elija a un nuevo mandatario en las urnas en la segunda mitad del año. Pero antes de esto, el país tiene programada una cita electoral el 25 de abril para ratificar o rechazar una nueva Constitución que plantea reformas institucionales clave como la instauración de un sistema presidencialista y la desaparición del Senado. En paralelo, la ONU alertó que la combinación de crisis está profundizando el drama humanitario en el país.
“El efecto acumulativo de las crisis políticas, de seguridad y de la Covid-19 ha exacerbado el deterioro de la situación social del país” explicó el coordinador humanitario de la ONU en el país, Bruno Lemarquis, a la agencia de noticias Europa Press. Estados Unidos aceptó el viernes la posición de Moise. Ese día, el vocero del Departamento de Estado, Ned Price, dijo que Washington pidió “elecciones legislativas libres y justas para que el Congreso pueda retomar el poder que le corresponde”.