Ante la falta de regulación de la profesión, advierten que “están siendo vulnerados los derechos de los niños y de los jóvenes con discapacidad”. Y eso es lo que les preocupa, aseguran. La Legislatura misionera analiza la colegiación y la regulación de esta actividad.


Jueves 29 de julio de 2021. Los graduados de la carrera de Educación Especial impulsan la colegiación de su profesión, un proyecto que la Cámara de Representantes de Misiones tiene en estudio, con la intención de delimitar y regular el ejercicio profesional, “como cualquier otro colegio”, explica Fabiana Silva, profesora de Educación Especial, Magister en Ciencias Sociales y docente del profesorado de esta carrera de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones.
En su paso por Plural TV –programa de Canal 4 Posadas- la profesional recordó que la educación especial es una disciplina que aborda la compleja problemática de la discapacidad, desde el nacimiento, “o tal vez antes, si pensamos en la prevención de una discapacidad, hasta los últimos días de su vida”, donde los profesionales de esta disciplina pueden acompañar esos procesos. “No solamente procesos educativos, sino también procesos relacionados a su socialización, sociabilidad, vida en contexto, vida en situación. En todas las dimensiones de la vida”, indicó.
Insistió con que el trabajo no se realiza solo en el ámbito educativo o dentro de las aulas. Pero en ese contexto, “acompañamos los procesos de inclusión desde los principios que rigen nuestra Ley de Educación Nacional” en consonancia con documentos internacionales; “si lo pensamos en la dimensión de la vida en general, podemos pensar que un niño o un bebé con una discapacidad puede ser acompañado por un profesor en educación especial, y ese ámbito no tiene por qué ser educativo. También si pensamos en otros abordajes o en otros espacios, no solamente educativos, podemos pensar en estos procesos que tienen que ver con la sociabilidad, con la vida cotidiana; incluso, acompañarlos a adquirir habilidades para el desempeño de una vida como la que llevamos todos y no solo en sus procesos educativos sino, reitero, en todas las dimensiones que un ser humano puede desempeñarse”.
La mirada integral sobre el sujeto es la misma para los que tienen o no tienen alguna discapacidad, plantea. Es el disparador, como herramienta, para acompañar el proyecto de vida de las personas ya sea desde la escuela como de los Centros de Día, desde donde acompañan a jóvenes y a adultos con discapacidad. “Lo podemos pensar también en las últimas etapas de la vida; el profesor de educación especial tiene todas esas dimensiones; y lo podemos pensar en cada una de las necesidades de cualquier otro sujeto”, enfatizó.
La formación que ofrece la carrera en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales –en el caso de Misiones-, es amplia y con impronta pedagógica terapéutica. Pero el acompañamiento también alcanza a la familia que ingresa en el universo de la discapacidad. Los detalles de este trabajo abarcan múltiples aspectos, en un campo muy amplio.
Los datos públicos más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de hace una década: en 2011 plantearon que el 15 por ciento de la población mundial tiene discapacidad. En Argentina, sería del 12 por ciento y en Misiones, en torno al 14 por ciento. Estos números suponen que en esta provincia, sobre una población estimada en 1,3 millones de habitantes, poco más de 182 mil personas tienen alguna discapacidad. “Hago hincapié en esto porque después que sale de la escuela, qué hace este sujeto, este adolescente, este joven, este adulto. Bueno, la educación especial ha pensado, y todo el tiempo está pensando, en cuál es el andamiaje necesario que favorecerá a esa persona para poder acompañarla”, explica con contundencia.

-¿El colegio de profesores de educación especial busca delimitar el campo ante otras profesiones que invaden el espacio?
-Exactamente. El colegio tiene dos ejes fundamentales, que es lo que a nosotros nos impulsa a perseguir el objetivo. El primero, que a mí me parece fundamental, tiene que ver con la ampliación de derechos y con resguardar o fortalecer los derechos de los sujetos con discapacidad. En el sentido de que las personas que lleven adelante estos procesos sean personas idóneamente formadas. Y no como está sucediendo, donde estos procesos de inclusión están siendo llevados adelante por personas que no están formadas, que son de otras disciplinas, estudiantes de otras carreras, estudiantes del profesorado que no están recibidos. Eso nos parece preocupante. Ahí es donde vemos que se vulneran los derechos de los niños y de los jóvenes con discapacidad. Esa sería una de las dimensiones que me parece que es muy importante. La otra es la dimensión más del colectivo. Esto de delimitar el campo, de regular, de tener un organismo de ética que regule y que sancione las acciones que estén fuera de la función que debería llevar adelante un profesor en educación especial. No solamente en el proceso de inclusión, sino también acompañando la vida diaria, del sujeto, planificando la vida de una persona adulta que quizás quedó sola, sin familia, que es una situación que suele suceder, que los padres no están y quedan solos, y no tienen una familia que los acompañe. Es el profesor de educación especial el que está formado para pensar, para planificar, para organizar, para proyectar un plan de vida para esa persona, para ese sujeto, no un profesor de otra disciplina.

-Y no un psicólogo, se me ocurre…
-No solamente. Porque debe trabajar en un equipo interdisciplinario, debe pensar ese proyecto con un psicólogo, quizás con un acompañante terapéutico, quizás con un psicopedagogo. Pero el que va a llevar ese proceso es el profesor de educación especial. La Cámara de Diputados de Misiones analiza un proyecto que presentó la entonces diputada Claudia Gauto. Entendemos que los procesos legislativos tienen sus formas, sus tiempos aunque consideramos -de todos modos- que hoy estamos en un punto muy complicado, muy complejo, donde vemos que no solo es necesario para el colectivo de los profesores de educación especial, sino que estamos viendo que están siendo vulnerados los derechos de los niños y de los jóvenes con discapacidad, y eso es lo que realmente nos preocupa.